Cuando sufrimos un atropello nos surgen muchas dudas, sobre todo si no sabemos que indemnización nos podría corresponder y como se ha de actuar, por ello es importante contar con un abogado especialista en atropellos que pueda asesorar a la víctima tanto en el ámbito legal como en el médico.

DETERMINAR LA RESPONSABILIDAD DEL ACCIDENTE

Respecto al asesoramiento jurídico, lo primero que hay que saber es como ocurre el atropello y quién es el culpable del mismo, ya que la compañía de seguros puede alegar que la culpa es nuestra  y por tanto no existiría derecho a percibir indemnización.

Lo más habitual es que tras un atropello acuda la Policía o Guardia Civil a realizar el oportuno Atestado en el que se recogerán las circunstancias del atropello, siendo el juicio crítico fundamental, porque es donde va a determinarse a juicio de la autoridad competente la responsabilidad. Por ello lo primero que tendría que hacer un abogado especialista  es localizar dicho Atestado para determinar quien es responsable.

Para el supuesto de que el Atestado no recoja la versión del atropellado, por ejemplo porque ha sido evacuado por los servicios de emergencia, es importante que el lesionado pueda tener localizado posibles testigos o fotografías donde se pueda apoyar para defender su posición y la responsabilidad o culpa de la otra parte.

Cuando no se dispongan de testigos y el Atestado atribuya la culpa a la víctima atropellada, siendo ésta culpable según los agentes, se puede valorar, con el asesoramiento del abogado, contratar un perito reconstructor de accidentes, aunque en LEGALCAR solo lo recomendamos en casos de lesiones graves, ya que el coste de dicho perito suele ser elevado.

Antes de la reforma del Código Penal, que entró en vigor el pasado 1 de julio de 2015, se podía realizar una defensa de la versión del atropello mantenida por la víctima en vía penal sin peligro de condena en costas, pero tras la reforma habría que pelear la versión del lesionado en un procedimiento civil, el cual, conlleva una posible condena en costas si se pierde el pleito  y el juez estima que el culpable del atropello es el propio peatón.

LESIONES

Respecto a las lesiones, son una multitud de supuestos que se pueden dar, desde atropellos leves que suelen curar en torno  a los treinta días ( esguinces o contusiones sencillas) hasta las lesiones más graves, o incluso el fallecimiento.

Para una mejor defensa de los intereses del atropellado, siempre recomendamos contar con un abogado para atropello, ya que en la mayoría de las ocasiones la discusión sobre las lesiones va a ser de carácter médico.

Con la nueva normativa (Nuevo Baremo de Tráfico) que ha entrado en vigor el pasado 1 de enero, existe por parte del lesionado una obligación de mantener informada a la compañía de seguros, sobre la entidad de las lesiones del atropellado, y una vez finalizado el tratamiento médico (quirúrgico, rehabilitador, etc) se podrá hacer una valoración definitiva de las lesiones de la víctima, es decir:

  1. Cuantos días ha tardado en curar, existiendo cuatro categorías tras la reforma:

Días básicos ( aquellos que se tengan un tratamiento curativo)

Días moderados (aquellos que impliquen una perdida relevante de las actividades especificas del desarrollo personal)

Días graves (días de hospital)

Días muy graves (días en UCI etc).

2. Posibles secuelas derivadas del atropello. Aquí hay una posibilidad infinita de secuelas ya que cada atropello es diferente, aunque las lesiones más habituales en los atropellos son, en función de la velocidad y edad del atropellado las fracturas de caderas, rodillas, hombros y cabeza.

Las lesiones suelen ser más graves que en el resto de accidentes, con la salvedad de los accidentes de moto, aunque estos suelen ir protegidos con ropa especial.

Está comprobado que la franja de edad más habitual de las personas que sufren un atropello es a partir de los 60 años, y esto suele ser debido a la falta de atención y menor agilidad de dichas personas.

INDEMNIZACIÓN POR ATROPELLO

La indemnización por atropello a percibir varía en función de las secuelas, y todas tienen una horquilla donde se puntúan en función de su gravedad.

Así mismo el Baremo establece un valor por cada punto que dependerá de la edad (dando más valor a cada punto en sentido proporcional a la edad, cuanto más joven se es más valor se atribuye a cada punto, y viceversa) .

El Baremo ha tenido en cuenta un factor correcto, r para que cuantos más puntos se obtengan por secuela más valor tendrá dicho punto. Dicho de otra forma, no es lo mismo tener dos puntos con 18 años que con 56, igual que es mayor el valor del punto si tenemos 8 que si tenemos 3.

Con el nuevo Baremo y en función del tipo de lesionado, hay que tener en cuenta que también se abona indemnización por el denominado “lucro cesante” y el “daño emergente”, es decir la cantidad de dinero que se ha dejado de percibir a causa del accidente, y los gastos que he tenido que soportar derivado del mismo, entre ellos los de farmacia y los gastos de desplazamiento.

También se indemnizan los gastos médicos, aunque la otra opción es que la propia compañía de seguros facilite al lesionado un centro donde realizar el tratamiento rehabilitador. Esto en la mayoría de los casos no ocurre porque la compañía de seguros no suele informar a la víctima de los derechos que tiene, ya que el desconocimiento del lesionado es un beneficio para la compañía.

Tenemos que pensar que la compañía de seguros siempre va a intentar minimizar la indemnización, o directamente no abonarla si la victima no lo reclama, por lo que es fundamental contar con el asesoramiento lo antes posible de un despacho de abogados que sepa reclamar al lesionado todos los conceptos posibles, y luego ya veremos si extrajudicialmente la compañía este dispuesta a abonarlo, pues d elo contrario habrá que reclamarlo en un procedimiento civil.

LEGALCAR ABOGADOS

Aunque finalmente acudamos a la vía judicial, tras la reforma de la normativa el pasado 1 de enero, el intento de acuerdo extrajudicial es obligatorio, y si terminamos interponiendo demanda, habrá que contar con abogado, procurador y perito. El perito es un médico que realizará una valoración de las lesiones que ha sufrido la víctima a causa del atropello, estableciendo que secuelas le han quedado y el tiempo que ha tardado en curar o en estabilizarse. Posteriormente será el abogado el que lo traduzca económicamente y lo reclame en la demanda.