¿Abogados gratis?

¿Abogados gratis?

Si te estás preguntando si es posible tener un abogado gratis para tu indemnización por accidente de tráfico, te vamos a dar una solución a tu pregunta en este artículo.

Gracias a las reformas legislativas del último año, reclamar una indemnización por los daños sufridos en un accidente de tráfico resulta más complicado que años pasados. La reforma del Código Penal, la reforma del nuevo Baremo Legal de tráfico, etc. han supuesto que contratar un abogado especialista en accidentes de tráfico sea fundamental para saber que se está reclamando la indemnización justa por Ley.

En este artículo veremos cómo interviene un abogado especialista en el proceso de reclamación, porqué es tan importante su intervención y, además, cómo puede salirle gratis a la víctima.

ABOGADO DE COMPAÑÍA O ABOGADO PARTICULAR

Como decimos en el párrafo anterior, aquí hay que hacer un matiz: la compañía en un primer momento no designa un abogado a la víctima, sino un tramitador del expediente interno del siniestro. Entonces, ¿cuándo interviene el abogado de la compañía? El tramitador es un mero gestor del expediente de siniestro e informa del proceso de reclamación de los daños sin aconsejar o asesorar a la víctima. Se limita a recopilar la documentación que esta le envía puntualmente y remitírselo a la contraria. Aquí hay que destacar dos circunstancias mu a tener en cuenta: la primera es que los tramitadores de compañía, por lo general, no tienen estudios jurídicos, es decir, no conocen las consecuencias jurídicas de la reclamación y ni mucho menos las soportan ellos. Si su trabajo fracasa, suspende el expediente y se lo pasa a un abogado de la compañía, sin más.

Por tanto, es una figura que corresponde con un gestor administrativo más que con un verdadero especialista en accidentes de tráfico. La segunda, es que sus intereses son los de compañía, es decir, la supervivencia económica de su empresa, por tanto, nunca podrá ligar su interés al de la víctima, porque le dará lo mismo la indemnización que reciba. No luchará la cuantía, no se interesará por nada más que por lo mínimo para cumplir el trámite.

Esto supone dos grandes y graves consecuencias:

 

  • La víctima queda completamente desinformada: el hecho de que los tramitadores no sean abogados especialistas provoca que la víctima no sabe ni qué reclamar ni cómo reclamarlo. Nos hemos encontrado incluso que el propio tramitador ha llegado a provocar una situación de indefensión a la víctima, dejando a esta sin poder reclamar. Y no ha sido un caso, sino que hemos recibido decenas así. Los tramitadores no informan sobre la documentación oportuna para reclamar según qué tipo de concepto se deba reclamar.
  • La víctima no reclama lo que le corresponde por Ley: al no saber qué reclamar ni cómo reclamarlo, la víctima no reúne la documentación adecuada y todos los conceptos que puede reclamar quedan confusos. Al final, esto provoca que la víctima reclame una indemnización totalmente desvirtuada, lo que favorece a la compañía contraria. Imaginemos el beneficio que esto supone a la compañía propia en un caso a la inversa.

Sin embargo, un abogado particular no tiene directrices de compañía y puede hacer depender su minuta de la indemnización que reciba la víctima, es decir, cobrar sólo si la víctima cobra y una cuantía que dependa de la indemnización. Esto, al contrario que la gestión a través de la compañía, supone dos beneficios:

  • Por un lado, que la víctima se sienta asesorada y apoyada en todo momento, con la confianza de que su abogado cobrará una cuantía que depende de su indemnización.
  • Por otro lado, que sus problemas serán los problemas de su abogado, ya que se genera un espíritu de equipo entre víctima y abogado en el que ambos trabajan por un fin común. Al estar completamente informada, la víctima conoce qué reclamar y cómo reclamarlo, para actuar en consecuencia.

¿ES POSIBLE QUE EL ABOGADO GRATIS?

Hacemos referencia al concepto de la defensa jurídica. El concepto gratis no es tal en cuanto a que el cliente no deba abonar la minuta, sino que hace referencia a que el cliente puede recuperar lo que abone al abogado a través de la tramitación de la Defensa Jurídica.

La Defensa Jurídica es un concepto incluido en las pólizas de seguro que garantiza que la compañía de seguros se compromete a abonar parte o el total de la minuta del abogado que su asegurado designe libremente. Es decir, no es que sea abogado gratis, sino que la víctima, tras el accidente, da parte a su compañía, elige un abogado particular libremente y, cuando reciba su indemnización y le pague sus honorarios, su compañía le devolverá parte o el total del importe. De ahí lo de abogado gratis.