900 901 450 / 637 637 637 - Teléfono gratuito

Casi todos nosotros en algún momento hemos utilizado el transporte público para desplazarnos. En las grandes ciudades, es muy frecuente acudir al trabajo en autobús o metro para evitar los atascos de horas punta, por comodidad, o por ahorrar tiempo y gastos. Utilizar estos medios de transporte implica también un riesgo para nuestra integridad si por cualquier motivo sufrimos un accidente.

El metro constituye uno de los medios de transporte público de pasajeros más habitual y utilizado. En ocasiones se producen accidentes que dan derecho a la víctima a reclamar una indemnización.

LAS VÍCTIMAS DE UN ACCIDENTE DE METRO

 

Siempre que viajamos en metro estamos expuestos a sufrir un accidente. Los tipos de accidentes pueden ser muy variados. Así, unas escaleras mecánicas en mal estado, manchas de agua u otros líquidos en el suelo, por goteras cuando llueve o productos derramados por los usuarios que no han sido limpiados, una zona peligrosa de obras sin señalizar, pueden ser escenarios de caídas y accidentes que provoquen lesiones a sus víctimas.

Otros casos más graves y no tan habituales son siniestros de mayor envergadura, como puede ser el descarrilamiento o el vuelco de uno o varios convoyes, el incendio de un vagón, colisiones de vagones por despistes o errores del conductor del convoy que provoquen salidas de la vía. Se trata de accidentes más aparatosos y menos frecuentes, pero que de producirse, generan el derecho de las víctimas a reclamar la indemnización que les corresponda.

LAS COMPAÑÍAS DE SEGUROS PARA VEHÍCULOS PÚBLICOS

 

Lo primero que debemos saber es que cuando adquirimos un billete para el transporte público, tenemos incluido el denominado Seguro Obligatorio de Viajeros o SOV, obligatorio y regulado por Ley, y que nos indemnizará por cualquier daño corporal que hayamos sufrido en un desplazamiento en cualquier medio de transporte colectivo de personas (muerte, incapacidad permanente, incapacidad temporal, y en todo caso la asistencia sanitaria que necesitemos). No cubre daños materiales, que deben reclamarse por otra vía.

La cobertura del SOV se extiende al usuario del transporte público durante el desplazamiento, pero también si el accidente se produce cuando el viajero entra o sale del transporte o durante la entrega del equipaje.

Esta indemnización que percibimos por el SOV es compatible con la indemnización por responsabilidad civil que tengamos derecho a reclamar en caso de accidente por responsabilidad de un tercero.

Para poder optar a la indemnización por el SOV debemos conservar el billete o título de transporte utilizado en el momento del accidente, y poner una reclamación en las oficinas del servicio de atención al cliente.

En caso de daños provocados por responsabilidad del propio transporte público o de un tercero, seremos indemnizados por RC por la compañía de seguros de los mismos. Para poder reclamar, deberemos contar con una serie de elementos de prueba para demostrar la existencia del accidente y su nexo causal con las lesiones que hayamos sufrido.

LA INDEMNIZACIÓN POR ACCIDENTE DE METRO

La indemnización por accidente de metro va a depender de los daños personales que hayamos sufrido, y del tiempo que tardemos en restablecernos.

Para la reclamación necesitaremos:

  • El billete o título de transporte utilizado en el momento del accidente.
  • El parte de siniestro o poner una reclamación en el servicio de atención al cliente, especificando día, hora, posibles testigos, fotos si es posible, línea donde ha ocurrido o lugar exacto, y todos los detalles que se pueda. Dicha reclamación se remitirá a la aseguradora.
  • Atestado o parte de accidente levantado por los agentes de la autoridad, que sirva para acreditar la responsabilidad en el siniestro, documento que es muy difícil que puedan rebatir las aseguradoras.
  • Parte de asistencia de los servicios de emergencias. Es importante que acudan a atendernos in situ en el mismo lugar donde ha ocurrido el accidente, sin perjuicio de que nos trasladen después al Hospital más cercano.
  • Toda la documentación médica acreditativa de las lesiones sufridas y el tratamiento realizado.

Dentro de la indemnización por responsabilidad civil del propio transporte público se incluye el periodo que hayamos estado incapacitados o de baja laboral a consecuencia de las lesiones sufridas (perjuicio personal particular), y el tiempo que sin estar ya incapacitados, hemos tenido que tratarnos para curar las lesiones que hemos tenido (perjuicio personal básico), tiempo que normalmente coincide con el tratamiento rehabilitador que necesitamos, hasta el momento del alta por estabilización lesional.

Cuantos más informes y pruebas diagnósticas tengamos mejor, para evitar que la aseguradora nos ponga pegas para indemnizarnos por algún concepto.

Si nos han quedado secuelas tras el alta médica nos tienen que indemnizar por las mismas, conforme a lo dispuesto en las Tablas recogidas en el Baremo de Tráfico 2016. Las operaciones médicas y la posible incapacidad que nos pueda haber quedado tras la curación también se indemnizan, así como otra serie de conceptos (perjuicio patrimonial) que nuestro abogado reclamará a la aseguradora responsable de indemnizarnos.

LEGALCAR

 

Desde LEGALCAR insistimos siempre en que una víctima de accidente en un medio de transporte público debe, antes de nada, informarse y asesorarse sobre los derechos que le asisten por el siniestro acaecido. Nuestro equipo de profesionales se pone al servicio de los lesionados para acompañarles en todo el proceso de reclamación.

 

900901450 – Teléfono y Consulta gratuita