Tener un accidente al adelantar por la izquierda

Tener un accidente al adelantar por la izquierda

Los adelantamientos constituyen una de las maniobras más peligrosas en la circulación, y las estadísticas demuestran que muchos de los accidentes que se producen en nuestras carreteras se originan a consecuencia de una maniobra de adelantamiento.

Con la masiva proliferación de carreteras y autovías con más de un carril por sentido, parece que la maniobra de adelantamiento se realiza con menos riesgo que en una carretera convencional. Sin embargo ello no puede llevarnos a confiarnos de la aparente facilidad de una maniobra que sigue provocando siniestros entre los usuarios de la vía.

NORMATIVA SOBRE ADELANTAMIENTOS POR LA IZQUIERDA

El Reglamento General de Circulación regula la maniobra de adelantamiento en los artículos 82 a 89. Y la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a motor y Seguridad Vial dedica a esta maniobra los artículos 32 a 37.

Partimos de la base de que un adelantamiento consiste en sobrepasar a otro vehículo que circula a velocidad inferior a la nuestra, delante de nosotros y en el mismo sentido.

En carreteras con un solo carril para cada sentido, el adelantamiento se convierte en una maniobra muy peligrosa, puesto que para ejecutarla tenemos que invadir el carril por el que circulan vehículos en dirección contraria a la nuestra. Un despiste en esta maniobra puede provocar en estos casos un accidente gravísimo (colisión frontal) que en la mayoría de las ocasiones resulta mortal por la violencia del impacto y la alta velocidad.

En carreteras con más de un carril para cada sentido, la maniobra de adelantamiento no está exenta de peligro. La maniobra debe realizarse de manera rápida pero sin ser bruscos, y adoptando las medidas de seguridad que garanticen que la misma se realiza sin poner en peligro a los demás usuarios de la vía.

En un adelantamiento debemos mantener siempre una distancia prudencial con el vehículo al que vamos a adelantar, ni demasiado pegados (porque un frenazo puede provocar un alcance trasero) ni demasiado retrasados (la maniobra duraría más tiempo del debido).

Debemos tener en cuenta también los límites de velocidad de la vía por la que circulamos, y en el transcurso del adelantamiento podemos sobrepasar hasta en 20 km/h la velocidad máxima permitida en esa vía siempre que no haya algún tipo de limitación especial.

Debemos informar al resto de los conductores de nuestra intención de adelantar, señalizando la maniobra con el intermitente, y no realizarla si el vehículo que nos precede señaliza la maniobra antes que nosotros.

Una vez realizado el adelantamiento deberemos volver lo antes posible a nuestro carril inicial, asegurándonos mirando el espejo retrovisor de poder hacerlo de manera segura.

LA SEÑAL DE PROHIBIDO ADELANTAR

Podemos encontrarnos una prohibición de adelantar mediante marcas viales, señales verticales, señales de balizamiento o semáforos cuadrados.

Las señales verticales más utilizadas son las siguientes:

  • Señal R-305: Es la más común. Cuando esta señal se coloca en vías con dos sentidos de circulación y prohíbe adelantar a todos los vehículos de motor con la excepción de las motocicletas de dos ruedas y siempre que no se invada el sentido contrario. En el caso de que esta señal se encuentre situada en una vía de sentido único siempre prohibirá adelantar.
  • Señal R-306: Afecta a los camiones, y prohíbe a los camiones que tengan MMA superior a 3500 kg adelantar a vehículos de motor, incluso en el caso de que no sea necesario invadir la parte izquierda de la calzada.

Cuando encontremos una marca blanca longitudinal continua que delimite los dos sentidos de circulación, no se podrá adelantar si para hacer la maniobra tenemos que atravesar dicha marca. Tampoco se podrá adelantar si hay una línea longitudinal continua junto a una discontinua y la que está más cerca nuestra es la continua.

Los semáforos cuadrados para vehículos también prohíben adelantar, en todos aquellos casos en los que se tenga que ocupar el carril encima del que aparece un aspa en rojo que indica que ese carril está cortado o cerrado. Los conos instalados en los carriles también prohíben el adelantamiento, lo mismo que si en algún momento se indica dicha prohibición en un panel de mensaje.

La mala visibilidad, o las condiciones meteorológicas desfavorables, o incluso el trazado de la vía, pueden también condicionar la maniobra de adelantamiento, prohibiéndola en ciertos tramos o momentos.

LA INDEMNIZACION DEL ACCIDENTE

Debido a que la maniobra de adelantamiento es una de las más peligrosas en la circulación, provoca en muchas ocasiones accidentes de tráfico.

La indemnización del accidente de tráfico que suframos derivada de una maniobra de adelantamiento va a depender del tipo de accidente que tengamos, y de si hemos sufrido solo daños materiales o también daños personales.

En este tipo de siniestros, suele requerirse la presencia de los agentes de autoridad para que levanten atestado y restablezcan la circulación, ya que en la mayoría de los casos se obstaculiza uno o más carriles de la vía, lo que suele provocar colapsos circulatorios.

Si hemos sufrido daños materiales tendremos derecho a que nos los reparen, o si el vehículo es siniestro, a que nos abonen el valor del mismo que dependerá de los años que tenga el vehículo y el precio de mercado en el momento de sufrir el accidente.

En cuanto a los daños personales, deberemos ser indemnizados por la compañía de seguros del vehículo responsable del accidente tanto por el periodo de sanidad, es decir, los días que hayamos tardado en curar de nuestras lesiones, computados en perjuicio personal básico (días de curación) y/o perjuicio personal particular (tiempo en que hemos estado incapacitados para realizar nuestras actividades normales de la vida diaria, incluyendo el periodo en el que hayamos tenido una baja laboral).

Si nos quedan secuelas tras el tiempo de curación, las mismas deberán ser igualmente indemnizadas, siempre que estén acreditadas mediante los correspondientes informes médicos o con un informe pericial médico.

Asimismo podremos reclamar indemnización por el perjuicio personal patrimonial, que puede dividirse en lucro cesante o daño emergente, y que igualmente tendremos que acreditar.

LEGALCAR ABOGADOS

Desde LEGALCAR abogados siempre insistimos en que hay que extremar la prudencia al volante, para evitar accidentes. Si has sufrido un siniestro y has tenido daños materiales y personales, debes contactar cuanto antes con abogados especialistas para que te ayuden a gestionar tu reclamación, ya que habrá que acreditar tanto la dinámica del mismo (la culpa del contrario) como las lesiones que hemos tenido y que nos dan derecho a reclamar.

900901450 – Teléfono y Consulta gratuita