Accidente en el carril taxi: mis derechos como taxista

Accidente en el carril taxi: mis derechos como taxista

Si sufres un accidente en el carril taxi, debes conocer tus derechos como taxista, qué ocurre en caso de accidente con otro taxista, cuando es un vehículo que no es taxista, y cuál es tu indemnización por accidente de taxi.

Los taxistas constituyen un gremio profesional que pasa muchas horas al volante de su taxi para desarrollar su actividad laboral. Esto implica que multiplican sus posibilidades de verse involucrados en un accidente de tráfico. El uso del carril taxi no ayuda, porque en muchas ocasiones un despiste de otros vehículos puede dar lugar a un accidente, sobre todo en los cruces.

La cosa se complica cuando llevan pasajeros en el taxi. En este supuesto, los pasajeros, como ocupantes que son, siempre podrán cobrar por los daños sufridos en caso de accidente de tráfico, al margen de si ha resultado responsable del mismo el propio taxista o un tercero.

Para poder gestionar de manera adecuada la reclamación derivada de un accidente de tráfico como taxista, es muy importante contar con la ayuda de LegalCar desde el primer momento, teniendo en cuenta que, además, los taxistas resultan especialmente perjudicados al constituir el taxi su negocio y su fuente de ingresos.

MIS DERECHOS COMO TAXISTA

Cuando un taxista sufre un accidente de tráfico, tiene derecho a reclamar por los daños y perjuicios sufridos en el siniestro siempre que no haya sido culpable exclusivo del mismo.

Si ha sido el responsable del accidente y lleva pasajeros, éstos podrán reclamar la correspondiente a la compañía de seguros del vehículo en el que viajan.

Pero si el responsable ha sido un tercero, tanto el taxista como los ocupantes podrán reclamar, en este caso a la aseguradora del causante del siniestro.

Normalmente los seguros de los taxis suelen ser más elevados que los de un particular, teniendo en cuenta que el taxista llevan pasajeros y suele recorrer muchos kilómetros, al estar al volante toda la jornada laboral.

Otro derecho del taxista que siempre debe reclamarse es el perjuicio patrimonial, en concreto el lucro cesante, que en muchas ocasiones es discutido por las aseguradoras.

Para un taxista, el lucro cesante supone la pérdida de ingresos, o la ganancia dejada de obtener, a consecuencia del accidente de tráfico sufrido, debiendo quedar siempre acreditada la relación de causalidad entre ese perjuicio y el hecho lesivo, en este caso el accidente.

El taxista que sufre un accidente de tráfico, y que utiliza el taxi como medio para desempeñar su profesión, se encuentra con que, por un lado, a consecuencia de sus lesiones puede estar incapacitado para desarrollar su trabajo, con lo que está perdiendo dinero cada día que no sale a trabajar, y por otro lado, si su taxi tiene que repararse, no puede ser utilizado, y por tanto esto también le produce un perjuicio patrimonial cada día que no puede salir a desempeñar su trabajo.

Por tanto, el taxista tiene derecho a reclamar lo que le corresponda por lucro cesante siempre que se acredite tanto el tiempo que ha estado incapacitado para trabajar, como el tiempo que no hay podido utilizar su taxi al estar reparándose.

ACCIDENTE CON OTRO TAXISTA

No es muy habitual, pero puede darse el caso de que en un accidente de tráfico se vean involucrados dos taxis, y que a su vez pueden ir con o sin pasajeros.

En estos casos, el taxista que haya resultado culpable exclusivo del siniestro, no puede reclamar, pero sí sus pasajeros, que reclamarán a la propia compañía del taxi en el que viajaban.

En cuanto al taxista no responsable, y sus pasajeros en caso de llevarlos, podrán reclamar por los daños y perjuicios a la compañía de seguros del taxi culpable del accidente.

Puede ocurrir que no quede bien determinada la responsabilidad en el siniestro, o haya versiones contradictorias. En estos casos hay que recopilar todos los medios de prueba que sean posibles para tratar de demostrar quien ha sido el culpable del accidente, y por tanto poder reclamar con garantías, para lo que es importante contar con LegalCar.

ACCIDENTE CON UN VEHÍCULO QUE NO ES TAXISTA

Si el taxista sufre un accidente y el culpable es otro vehículo, podrá reclamar por los daños sufridos tanto el taxista como los pasajeros del taxi a la compañía de seguros del responsable.

Los accidentes en el carril taxi se producen en muchas ocasiones por la falta de atención de otros conductores, el despiste, o no respetar la prioridad de paso del taxista que circula por el carril taxi.

Es muy importante acreditar esa responsabilidad, para lo cual es necesario contar o bien con un parte amistoso debidamente rellenado y firmado por ambos conductores, y donde deben hacerse constar los datos de los pasajeros del taxi si han resultado lesionados para que luego puedan reclamar, o bien con un Atestado o Parte de Accidente emitido por los agentes de la autoridad, que determine de manera clara la culpabilidad.

Especialmente si se ha tratado de un accidente en el carril taxi, puede ocurrir que haya discrepancias sobre el modo de ocurrir el siniestro, y estos medios de prueba resultan fundamentales para demostrar quien ha sido culpable.

Una vez quede claro a quien hay que reclamar, será necesario ir recopilando cuantos documentos e informes sean posibles para demostrar también la entidad de las lesiones y los daños sufridos.

INDEMNIZACIÓN POR ACCIDENTE DE TAXI

La indemnización por accidente de taxi dependerá del tipo de daños sufridos por las víctimas, y se calcula de conformidad con lo dispuesto en el Baremo de Tráfico.

Para no dejar ningún concepto sin reclamar, debido a la complejidad del Baremo, es conveniente poner la gestión de la reclamación en manos de LegalCar.

Se reclaman, por un lado, las lesiones o daños personales, que incluyen el tiempo que la víctima (sea taxista o pasajero) haya tardado en curarse (perjuicio personal básico y perjuicio personal particular), así como las secuelas, tanto funcionales como estéticas, que hayan quedado tras recibir el alta médica. Si esos daños han sido graves y han provocado una incapacidad (parcial, total, absoluta o gran invalidez) también debe reclamarse, así como la indemnización para el caso de operaciones médicas a las que haya tenido que someterse el perjudicado.

Por otro lado, se reclama el perjuicio patrimonial, que puede dividirse en daño emergente (gastos derivados del accidente, como los de rehabilitación, farmacia o pruebas diagnósticas) y el lucro cesante (como pueden ser la pérdida de parte de la nómina por estar de baja).

En el caso del taxista perjudicado, el lucro cesante cobra mucha importancia al constituir el taxi el modo de vida del mismo, y, por lo tanto, el lucro cesante constituirá tanto el tiempo que el taxista no haya podido salir a trabajar por estar incapacitado para ello, como el tiempo que tampoco haya podido salir por estar reparándose los daños materiales del taxi.

Para acreditar el lucro cesante de los taxistas, suele recurrirse a las Certificaciones de las Asociaciones Gremiales (Cooperativa del Taxi o Asociación de Auto Taxi) que van a recoger el ingreso medio de un taxista por cada día de trabajo, y en el caso de daños materiales en el taxi, con un certificado del Taller que indique tiempo de estancia del vehículo en el mismo para reparase.