Accidente por invasión del carril

Accidente por invasión del carril

Invadir el carril contrario es un hecho habitual, LegalCar os explican cómo se trabajan estos accidentes con ejemplos. Por lo general, se invade un carril por un adelantamiento, maniobra permitida por el Reglamento de Circulación, pero hay más motivos, no todos legales, como despistes, acortar los caminos, etc.

INVADIR EL CARRIL CONTRARIO

En LegalCar hemos tramitado decenas de accidentes por invasión de carril y por eso comentamos que los motivos por los que se produce la invasión son múltiples. Nos hemos encontrado casos en los que el responsable del accidente se queda dormido y provoca un choque frontal o lateral con los vehículos del sentido contrario; casos en los que se produce un choque con el vehículo que circula en sentido contrario al realizar un adelantamiento de manera imprudente; casos en los que el golpe frontal se produce al rebasar un vehículo parado en doble fila. En todos existe un denominador común: el vehículo responsable se introduce aunque sea parcialmente en el carril del sentido contrario de su marcha, poniendo en peligro su vida y la de terceros.

Como hemos dicho, invadir el carril contrario para adelantar está regulado por el Reglamento de Circulación, y está permitido siempre y cuando no se rebase ninguna línea continua y el adelantamiento esté permitido por las circunstancias del tráfico. Este permiso/prohibición entra en juego en todos los adelantamientos y se utiliza para hacer una criba sobra la responsabilidad en los accidentes de tráfico. En la mayor parte de casos, el culpable del accidente es el vehículo que está realizando el adelantamiento, aunque bien es cierto que nos hemos encontrado casos en los que es el vehículo que circula en sentido contrario el que, por ejemplo por exceso de velocidad, tiene parte de culpa en el accidente. Hay que recordar en estos casos que, como vehículo contrario, el Reglamento de Circulación obliga a facilitar la maniobra de adelantamiento y vuelta del otro vehículo a su carril.

Queda claro que si existe expresa prohibición de adelantar señalizada en la vía, no se puede realizar la maniobra de adelantamiento. Pero el problema surge cuando no hay señal o la línea que delimita ambos sentidos es discontinua.  En estos casos, está permitido adelantar y entra en juego la visibilidad, interpretación y pericia del conductor que desee realizar la maniobra.

ACCIDENTE POR ADELANTAR A UN CICLISTA

Estos adelantamientos suelen ser más peligrosos, porque pueden darse incluso bajo la señal de prohibido adelantar. ¿Por qué? Porque en muchas ocasiones, adelantar a un ciclista no conlleva invadir el carril contrario, lo que deja la puerta abierta a adelantarles en cualquier tramo de la carretera. El Reglamento de Circulación solamente habla de que es obligatorio dejar un metro y medio de distancia de seguridad con el ciclista, lo que no siempre conlleva rebasar la línea continua que delimita ambos sentidos. Si no se puede respetar esta distancia de seguridad, entonces se deberá esperar a que la señalización del tramo de la vía permita el adelantamiento.

ACCIDENTE POR ADELANTAR A UN TRACTOR

No se puede adelantar a un tractor si se circula bajo la señal de prohibido adelantar en ese tramo de la vía siempre y cuando este adelantamiento suponga invadir el carril contrario sin respetar las distancias de seguridad. Se debe esperar pacientemente hasta el tramo de la vía donde esté permitido o donde dicho adelantamiento se pueda realizar sin invadir el carril contrario.

En caso de accidente, la responsabilidad del mismo recae sobre el vehículo que realizaba la maniobra de adelantamiento, salvo que el tractor haya cometido alguna imprudencia, interviniendo en la culpa del accidente.

ACCIDENTE POR REBASAR UN VEHÍCULO PARADO

Son comunes los accidentes frontales cuando un vehículo invade el carril contrario al rebasar a otro vehículo parado en doble fila. En estos casos, la legislación y jurisprudencia permiten invadir el carril contrario, incluso cuando hay línea continua, siempre y cuando sea dentro de ciudad y no se ponga en riesgo el tráfico, la maniobra sea rápida y bien ejecutada.

En LegalCar hemos atendido numerosos casos en los que el vehículo que rebasa invade el carril contrario sin la previsión y destreza necesarios, provocando un choque. Incluso hemos tenido casos en los que el responsable no es el que se golpea, sino que es el vehículo que circula en el sentido contrario el que, al observar la imprudente maniobra, frena en seco, provocando un choque en cadena con los vehículos que circulan detrás de él.

Podemos contar el ejemplo de un accidente sucedido en el centro de Madrid, cuando la imprudente maniobra de adelantamiento de un conductor a un vehículo estacionado provocó que un autobús de la EMT que circulaba de frente tuviese que frenar de golpe y varios vehículos que circulaban seguidamente chocasen entre ellos. El vehículo responsable del siniestro resultó intacto, pero fue responsable del siniestro, debiendo su compañía abonar los daños, tanto materiales como personales, de todas las víctimas del accidente.

LEGALCAR ABOGADOS

Hemos dicho a lo largo de este artículo que en LegalCar hemos atendido numerosos casos de accidentes por invasión de carril y, ciertamente, son casos de una especial complejidad, que requieren de la intervención de LegalCar para poder reclamar con seguridad de éxito la correspondiente indemnización por los daños sufridos. Dicha invasión de carril debe quedar debidamente justificada y no siempre es fácil. No dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo para resolver todas tus dudas.