Accidentes con siniestro total

Accidentes con siniestro total

El siniestro total en un vehículo es una de las consecuencias más comunes en los accidentes de tráfico, donde por la fuerza o gravedad del siniestro, los daños materiales son de gran envergadura y suponen la pérdida del mismo.

EL SINIESTRO TOTAL EN UN VEHICULO

Los casos de siniestro total de un vehículo están englobados dentro de los daños materiales derivada del accidente de tráfico sufrido.

Un siniestro total implica la pérdida del vehículo, queda inutilizado y por tanto sin posibilidades de reparación. Para su valoración, habrá que tener en cuenta una serie de factores, como la antigüedad del vehículo, para lo que es importante contar siempre con la ayuda de LegalCar, especialista en este tipo de reclamaciones.

Pese a la creencia errónea que existe en la mayoría de las víctimas de daños materiales con pérdida total del vehículo de que el siniestro total del mismo (sea coche, motocicleta, etcétera) lo va a pagar la aseguradora del culpable del accidente, la realidad es que en virtud de los Convenios que existen entre compañías, será nuestra aseguradora quien nos abone los daños materiales de nuestro vehículo, para posteriormente reclamar una cantidad fija a la compañía contraria que aseguraba el vehículo culpable del accidente.

El paso previo para determinar si el vehículo accidentado ha resultado siniestro en el accidente es la peritación de los daños. Para ello, la compañía de seguros encarga a un perito que vea el coche y haga una valoración o peritación de esos daños para determinar si los mismos son o no susceptibles de repararse.

CALCULAR EL VALOR VENAL

Cuando los daños materiales del vehículo peritado superan el valor de mercado o valor venal del mismo, o cuando los desperfectos sufridos no pueden arreglarse, nos lo van a declarar siniestro total.

Para calcular el valor venal de nuestro vehículo, la inmensa mayoría de las compañías de seguros utilizan unas tablas, denominadas GANVAM, donde figuran dichos valores de cada modelo de vehículo. Hay que tener en cuenta que los coches pierden mucho valor cada año que pasa, y que en muchas ocasiones oímos las quejas de perjudicados que protestan porque su coche tiene 10 años, pero funciona de maravilla, o tienen una serie de extras que en la mayoría de las ocasiones no se nos abonan.

POR SINIESTRO TOTAL

Partimos de la base de que la compañía de seguros nos va a realizar una oferta por el siniestro total de nuestro vehículo que por lo general va a ser a la baja.

Si nuestro coche tiene 3 o 4 años, las compañías suelen ofertar el llamado “valor venal mejorado”, que supone un pequeño incremento a percibir, o el también conocido como “valor de afección”, que suele reclamarse, aunque no siempre se consigue, y que tiene un margen de entre el 10 y el 50% por encima del valor venal, dependiendo de factores como la antigüedad el vehículo, o los extras o mejoras introducidos en el mismo.

En cualquier caso, para reclamarlo siempre es muy importante que el perjudicado contrate a LegalCar, ya que será mucho más fácil para expertos en negociar con las compañías tratar de conseguir el mejor precio posible para el siniestro del vehículo dañado.

Cuando la víctima del accidente tiene el seguro a terceros, el proceso se alarga más en el tiempo, ya que no se nos va a hacer oferta por el siniestro hasta que la compañía aseguradora del causante del accidente reconozca su responsabilidad.

En algunos casos, el perjudicado prefiere reparar el coche por su cuenta, y luego reclamar la factura de arreglo a la aseguradora del culpable. En estos casos es importante estar bien asesorado, porque el valor del arreglo en ningún caso puede superar el valor venal del coche, ya que se consideraría enriquecimiento injusto y la consecuencia es que no nos abonarían la factura completa de la reparación del mismo.

LAS COMPAÑÍAS

En la mayoría de las ocasiones, cuando hay daños materiales de tanta envergadura como para provocar el siniestro del vehículo, es muy normal que también haya daños personales o lesiones en las víctimas.

En estos casos, donde resulta fundamental contar con el asesoramiento de nuestro despacho, lo habitual es que se reclamen ambos conceptos por separado, ya que es más sencillo y un proceso mucho más rápido la negociación del pago por los daños materiales que la parte relativa a lesiones, donde hay que esperar el tiempo que sea necesario para que la víctima se cure de los daños sufridos.

Por ello, muchas aseguradoras directamente delegan en un abogado de compañía, que como es natural, defiende el interés de la aseguradora y nunca el de la víctima.

Las víctimas de accidentes de circulación desconocen la normativa, los pasos a dar en una reclamación y los requisitos necesarios para que la misma sea viable. No se debe olvidar, además, que en la mayoría de los casos esos honorarios que libremente designe la víctima le serán reintegrados en todo o en parte gracias a la cobertura por defensa jurídica que tienen incluida en la póliza.