¿Cuáles son los accidentes de bicicleta más comunes?

¿Cuáles son los accidentes de bicicleta más comunes?

Los accidentes de bicicleta se han incrementado en los últimos años debido al aumento en el uso de este medio de transporte para desplazarse.

La bicicleta ha pasado de utilizarse para hacer deporte a usarse para otros fines, como el desplazamiento al lugar de trabajo, o hacer turismo.

Muchos usuarios de la bicicleta prefieren utilizarla como alternativa a otros medios de transporte como el automóvil, o el transporte público, al tratarse de un sistema económico, ecológico y no contaminante, además de las ventajas que conlleva para la salud.

Es habitual escuchar en los medios de comunicación noticias sobre accidentes de bicicleta, que sobre todo en vías interurbanas han causado varias muertes de ciclistas que han resultado atropellados de manera violenta por otros vehículos.

En la mayoría de las ocasiones, estos accidentes de bicicleta se producen por desconocimiento del Reglamento de Circulación y el poco respeto por una convivencia pacífica entre unos y otros.

Es importante conocer los casos más habituales, cómo evitarlos y buscar el asesoramiento de LegalCar para reclamar con garantías.

LOS MAS COMUNES

Los accidentes de bicicleta más comunes se producen sobre todo por el exceso de velocidad y por el no mantenimiento de la distancia de seguridad.

Las estadísticas indican que los accidentes de bicicleta con mayor mortalidad se producen en las vías interurbanas, aunque en las ciudades es donde ocurren el 70% de los siniestros, que no suelen causar víctimas mortales.

En las ciudades los accidentes de bicicleta más comunes son:

  • Las colisiones provocadas por un vehículo que adelanta a la bicicleta sin respetar la distancia de seguridad con ella de metro y medio, lo que provoca si no hay impacto que el ciclista pierda el control de la bici cayendo a la calzada, o si hay colisión que salga despedido, lesionándose.
  • Para evitar este tipo de accidente es fundamental que el ciclista circule por el centro del carril. De ese modo el vehículo necesitará adelantarle cambiando de carril y así se reducen las posibilidades de colisionar con la bicicleta.
  • Las colisiones producidas por un impacto lateral de un vehículo al ciclista cuando se cruza en su trayectoria. Suelen ocurrir cuando bici o vehículo circulan con exceso de velocidad o hay poca visibilidad, y en calles estrechas o con vehículos o camiones estacionados en doble fila.
  • También ocurren cuando los ciclistas circulan por los carriles habilitados y cuando llegan a los pasos de peatones se produce el atropello.
  • Colisiones producidas cuando un vehículo abre la puerta sin asegurase de que puede hacerlo con seguridad justo en el momento en que pasa un ciclista, que impacta con ella.
  • Colisiones producidas cuando un vehículo cierra el paso al ciclista, interceptando su trayectoria, que ocurren porque el conductor no ve a la bici debido al “punto ciego”.
  • Las colisiones por detrás a las bicicletas, que se suelen producir en circunstancias de poca o escasa visibilidad, como cuando se circula de noche o en circunstancias de lluvia o niebla. Muchas veces el ciclista circula sin luces o sin elementos reflectantes que permitan al conductor apercibirse de su presencia, produciéndose el siniestro.

En cuanto a los accidentes de bicicleta en vías interurbanas, casi todos se producen bien por exceso de velocidad en la circulación de los vehículos, bien porque no respetan la distancia de seguridad de metro y medio con el ciclista.

Estos factores influyen en la gravedad del accidente, puesto que a esas velocidades el impacto es mucho más fuerte y el ciclista se encuentra desprotegido, por lo que la posibilidad de que el siniestro sea mortal es muy elevada.

También en los accidentes de bicicleta en vías interurbanas intervienen en muchas ocasiones el alcohol y las drogas, y se han producido varios casos donde el conductor ebrio arrolla a uno o varios ciclistas y huye del lugar del accidente.

CÓMO EVITAR

Para evitar los accidentes de bicicleta y lograr una convivencia pacífica entre todos los usuarios de la vía, es necesario conocer y respetar las normas de circulación.

Tanto unos como otros deben evitar circular a velocidad excesiva, ya que este factor es uno de los que intervienen más en los accidentes de bicicleta.

Es importante que el ciclista circule siempre por el centro del carril, para obligar a los conductores a adelantarles cambiando de carril en lugar de invadiendo el carril por el que circula la bici.

También el ciclista debe circular siempre por el carril derecho para que los vehículos circulen por el izquierdo, excepto cuando la bici vaya a girar a la izquierda.

Es muy importante que el ciclista no circule nunca con auriculares puestos para estar atento al tráfico y evitar distracciones, y hacerlo con casco y elementos reflectantes que faciliten la visibilidad por los demás conductores, teniendo especial cuidado de noche y con malas circunstancias meteorológicas.

Por último, es muy recomendable que los usuarios habituales de la bicicleta cuenten con un seguro de responsabilidad civil. Debido al incremento en el uso de la bici en los desplazamientos, la mayoría de las compañías de seguros han sacado seguros específicos para bicicletas.

 

CÓMO RECLAMAR

 

Los accidentes de bicicleta que se producen por culpa exclusiva de un tercero generan el derecho de la víctima ciclista a reclamar el siniestro.

Para que esta reclamación prospere con garantías es fundamental contar con la ayuda y el asesoramiento de LegalCar en tu accidente de bicicleta.

En los accidentes de bicicleta es muy importante asegurarse de poder demostrar que la culpa ha sido de un tercero, para poder reclamar, para lo que debe siempre llamarse a la Policía o Guardia Civil para que levanten un Atestado, e incluso firmar un parte amistoso con el vehículo culpable si las circunstancias lo permiten.

Por otro lado, es necesario acreditar la entidad de los daños sufridos en el accidente, tanto personales como materiales.

Las lesiones se prueban con la documentación médica, que incluye la primera asistencia por los servicios de emergencia, los informes de urgencias, y todos los de evolución de la víctima, sean del traumatólogo, el médico rehabilitador o el médico de cabecera, además de partes de baja y alta laboral.

Cuando se produce el fallecimiento del ciclista, es la familia del mismo quien podrá reclamar, siguiendo las pautas establecidas en el Baremo de Tráfico para que, como beneficiarios del fallecido, perciban la compensación económica establecida.

En cuanto a los daños materiales, se incluyen tanto los sufridos en la bicicleta como en casco, indumentaria, gafas, teléfonos y cualquier otro elemento dañado, así como todos los gastos derivados del siniestro, como son los de pruebas diagnósticas, farmacia o rehabilitación.