Acuerdo amistoso en accidentes de coche

Acuerdo amistoso en accidentes de coche

Para saber si es posible en accidentes de coche un acuerdo amistoso con la aseguradora, te explicamos en qué consiste, sus beneficios y cuándo lo recomendamos.

Cuando se tiene un accidente de tráfico, en la mayoría de los casos se producen daños materiales y/o daños personales. Estos daños pueden ser de distinta consideración dependiendo del tipo de accidente sufrido.

A partir de ese momento, se generan una serie de responsabilidades para el culpable del accidente y su aseguradora, según el caso, y una serie de derechos para la víctima del mismo.

Para reclamar la indemnización que nos pueda corresponder por el accidente de tráfico, es necesario dar una serie de pasos e iniciar un proceso que puede ser más o menos largo dependiendo del tipo de lesiones, el tiempo de curación de la víctima, y la actitud de la compañía de seguros obligada al pago.

Siempre, y es algo que la víctima debe tener clarísimo, hace falta ayuda legal de un abogado para accidentes.

Y esta ayuda, además de suponer un alivio para el perjudicado, que desconoce la normativa y los conceptos que puede reclamar, puede determinar que el proceso de reclamación tarde más o menos en solucionarse.

¿A QUÉ LLAMAMOS ACUERDO AMISTOSO?

Para entenderlo fácilmente, podemos decir que el acuerdo amistoso consiste en una solución transaccional, es decir, una solución extrajudicial a la reclamación de la indemnización que le puede corresponder a la víctima de un accidente de tráfico.

La predisposición o postura de la compañía de seguros siempre va a tender a llegar a un acuerdo amistoso, pero eso sí, a su manera. Es decir, ninguna aseguradora quiere que la demanden judicialmente, pero tampoco pone de su parte para llegar a un acuerdo que sea beneficioso y justo para la víctima.

Y esto es así porque en la inmensa mayoría de los casos, la compañía de seguros va a realizar una oferta de indemnización que no se corresponde con la realidad de los daños y perjuicios sufridos por la víctima.

Por tanto, difícilmente se va a poder llegar a un acuerdo amistoso si la aseguradora no pone de su parte para indemnizar a la víctima como corresponde.

BENEFICIOS DE UN ACUERDO AMISTOSO

El principal beneficio de un acuerdo amistoso para la víctima va a ser el ahorro de tiempo y de gastos.

Para entenderlo bien, pongamos un ejemplo real de una víctima que sufre un accidente de tráfico y no es culpable exclusiva, por tanto, tiene derecho a reclamar una indemnización por los daños sufridos.

Esta víctima tarda en curar de sus lesiones tres meses, durante los cuales ha permanecido de baja laboral y ha requerido pruebas médicas y rehabilitación, siendo dado de alta con secuelas.

El letrado (porque es fundamental, como hemos dicho, que sea un especialista quien se enfrente a la aseguradora defendiendo el derecho del perjudicado) realizará el oportuno requerimiento de pago a la compañía responsable.

La aseguradora dispone de tres meses para realizar una oferta o una respuesta motivada de pago. Cuando llega la oferta, resulta que (en la mayoría de los casos) no se ajusta a la realidad de los daños sufridos por esa víctima.

Y no se ajusta porque, por ejemplo, no contempla la totalidad de los días de baja que ha tenido, o no valora secuelas cuando los informes de alta demuestran que las secuelas existen.

¿Qué ocurre en estos casos? Que nuestro abogado puede negociar con la compañía de seguros para que suba la oferta realizada y de esta forma llegar a un acuerdo amistoso.

En ocasiones, esta negociación llega a buen fin, y una vez se alcanza el acuerdo amistoso, la víctima cobra con relativa rapidez su indemnización, gracias a la intervención y capacidad negociadora de su abogado para accidente de tráfico.

En consecuencia, la víctima cobra su indemnización de una manera más rápida que si no se hubiera alcanzado el acuerdo amistoso, porque entonces no habría quedado más remedio que acudir a un procedimiento judicial.

Y el inconveniente principal, es que ese procedimiento judicial suele demorar mucho en el tiempo el cobro de la indemnización, porque los Juzgados son lentos y la saturación de asuntos que tienen actualmente implica que un procedimiento judicial puede alargarse como mínimo, un año y medio.

A ello le añadimos que, si se llega a un acuerdo amistoso de pago, el perjudicado se ahorra todos los gastos que implica tener que interponer una demanda contra la compañía.

¿CUÁNDO RECOMENDAMOS UN ACUERDO AMISTOSO?

La postura de LEGALCAR ABOGADOS siempre ha sido la de propiciar el acuerdo amistoso con la aseguradora, con el fin de que la reclamación se tramite lo más rápido posible y que la víctima sea debidamente indemnizada cuanto antes.

Por eso, recomendamos un acuerdo amistoso cuando, por ejemplo, la oferta de la compañía se acerca bastante a la valoración que ha hecho el abogado para accidente.

Es decir, pongamos el caso de que el cálculo de la indemnización que correspondería a un lesionado es de 5.500 euros. Y la aseguradora ha ofrecido 4.500.

En estos casos, acudir a un procedimiento judicial por una diferencia de 1.000 euros no compensa a la víctima, porque va a tener que asumir unos gastos que es muy posible que superen los 1.000 euros de diferencia que quiere reclamar.

Ahora bien, si la aseguradora ha ofrecido 2.500 euros de indemnización, es decir, la mitad de lo que nuestro abogado para accidente ha calculado según los documentos médicos y valoración del caso concreto, es obvio que merece la pena interponer un procedimiento judicial porque no va a ser posible llegar a un acuerdo amistoso.

Se puede recomendar llegar a un acuerdo amistoso también en otros casos, como cuando la víctima quiere terminar el proceso de reclamación cuanto antes por motivos concretos, o cuando existe cierto riesgo de perder el pleito si se demanda.

En cualquier caso, cada accidente es diferente  y cada aseguradora también, y por ello hay que valorar cada caso en particular, en función de todos los factores que intervienen en el mismo.

RECOMENDACIONES LEGALES

Nuestras recomendaciones legales siempre pasan por la necesidad de que la víctima de un accidente de tráfico se asesore debidamente con un abogado para accidente para evitar que la compañía de seguros responsable se aproveche de su falta de conocimientos del proceso, la normativa y los requisitos para cobrar su indemnización.

Por ello, lo primero y cuanto antes, es contactar con un despacho de abogados para accidentes que sean especialistas en la materia.

La posibilidad de llegar o no a un acuerdo amistoso no se va a conocer hasta que nuestro abogado requiera de pago a la aseguradora.

Solo en función de la postura de la compañía y de la oferta motivada que haga de pago, se podrá realizar una negociación o no, para llegar a un acuerdo amistoso, o, por el contrario, será necesario demandar judicialmente.

En LEGALCAR abogados conocemos perfectamente cómo funcionan las aseguradoras y llevamos muchos años alcanzando acuerdos amistosos siempre que son posibles y justos, o demandando a las compañías cuando no se respetan los derechos de las víctimas de un accidente.