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Si conduciendo has dado una alcoholemia positiva en un control, la tasa que arrojes determinará las sanciones y responsabilidades que tengas.

Has tenido una cena de empresa, una comida con amigos o un aperitivo largo en una celebración. Has pensado que controlas perfectamente para conducir o, incluso, piensas que no vas a dar positivo si tienes la mala suerte de encontrarte un control. Y mira por dónde, ocurre. Y cuál es tu sorpresa cuando soplas y llega el resultado: alcoholemia positiva.

Y a partir de aquí las consecuencias. Si has dado poco todo se queda en una sanción pero también puede que te imputen un delito. Puede que te preguntes cuál es la multa o que hacer si ves de repente con una citación a un juicio rápido.

Sea cuál sea el resultado de tu alcoholemia positiva, es siempre recomendable que consultes tu caso con un letrado penalista que sea experto en la materia. Todo lo que puede ocurrir a partir de la prueba puede tener graves repercusiones para ti si no estás debidamente asesorado. Conoce que opciones tienes, qué hacer y por qué necesitas un abogado especialista.

Prueba de alcoholemia positiva

Casi todo el mundo conoce en qué consiste la prueba de alcoholemia y raro es el caso de quien no ha tenido que pasar por ella en alguna ocasión. La prueba puede ser negativa o positiva, en función siempre de la tasa que hayas dado. Si das 0,0 la prueba es negativa.

Cuando es positiva hay que distinguir si has cometido una infracción administrativa o un delito.

Has cometido una infracción administrativa:

  1. Si circulas con una tasa de entre 0,25 y 0,50 mg/l en aire espirado o de entre 0,15 y 0,30 en el caso de conductores profesionales o con menos de 2 años de antigüedad
  2. Si circulas con una tasa de alcohol mayor de 0,50 mg/l en aire espirado, o de 0,30 en el supuesto de conductores profesionales o con menos de 2 años de antigüedad.

Has cometido un Delito recogido en el Código Penal:

  1. Si conduces superando la tasa de 0,6 mg/l de alcohol en aire o 1,2 en sangre.
  2. Si te niegas a someterte a la prueba.
  3. Si atropellas a un peatón o provocas un accidente de tráfico cuando alcances o superes los 0,25 mg/l de alcohol en aire o 0,6 en sangre. Será el Juez quien valore si esta circunstancia fue determinante en el siniestro.

¿Cómo se mide el test de alcoholemia?

El test de alcoholemia se mide utilizando unos aparatos denominados alcoholímetros o etilómetros. Ambos se usan para ello, si bien tienen algunas diferencias.

Cuando en un control el agente se acerca a nuestro coche y nos indica que hagamos el test sin necesidad de bajar del vehículo, está utilizando el alcoholímetro.

Se trata de un dispositivo portátil, pequeños de tamaño y muy precisos, que llevan una pantalla digital incorporada. El agente incorpora una boquilla desechable por la que tenemos que soplar y en la pantalla aparece el resultado de la prueba.

Si ese resultado es positivo y supera la tasa permitida, te van a hacer una segunda prueba. Esta se realiza con un etilómetro.

El etilómetro se encuentra en las furgonetas de los Atestados y, además de ser más preciso aún que el alcoholímetro, lleva incorporado una impresora por la que se obtiene un ticket. En este va a figurar el resultado de la prueba que te hayan hecho, la hora, la fecha y tus datos.

Este ticket sirve para adjuntarlo al boletín de denuncia que elaboren los agentes como prueba. Se incorpora a las actuaciones penales que en su caso se aperturen contra ti si has cometido un Delito contra la seguridad del Tráfico.

Qué opciones tenemos

Lo primero que des hacer es que nunca debes negarte a hacer el test de alcoholemia. Negarse a ello es peor que dar positivo. Pueden imputarse no uno, sino dos delitos. Empezando por el de desobediencia, castigado en el artículo 383 del Código Penal.

Por este Delito la pena es de prisión de 6 meses a un año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta 4 años. Es decir, mayor que la que te pondrían por un Delito contra la Seguridad del Tráfico; que es de prisión de 3 a 6 meses o con multa de 6 a 12 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Además de a privación del derecho a conducir por tiempo superior a uno y hasta 4 años.

Lo segundo, si te citan a un juicio rápido busca inmediatamente la ayuda de un letrado penalista y experto en la materia. De su asistencia y asesoramiento va a depender en gran medida el resultado final del juicio y el castigo que se te imponga.

Posibles sanciones

La tasa que hayas arrojado en el test de alcoholemia va a ser determinante para que te impongan una sanción administrativa o tengas responsabilidad penal.

Así, te impondrán multa de 500 € y retirada de 4 puntos si conduces con una tasa de entre 0,25 y 0,50 mg/l en aire espirado o de entre 0,15 y 0,30 si eres conductor profesional o tienes menos de 2 años de antigüedad.

Y tendrás que pagar una multa de 1.000 € más la retirada de 6 puntos del carnet si conduces con una tasa superior a 0,50 mg/l en aire espirado, o de 0,30 si eres conductor profesional o tienes menos de 2 años de carnet.

Si has cometido un Delito contra la Seguridad del Tráfico (Artículo 379 del Código Penal) el castigo es de pena de privación del permiso de conducir de 1 a 4 años, y prisión de 3 a 6 meses, o multa de 6 a 12 meses o trabajos de 31 a 90 días, además de la perder el derecho a conducir durante un periodo de tiempo que puede ir desde un mínimo de un año hasta un máximo de cuatro.

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