Conocer qué es el aquaplaning y cómo debemos reaccionar ante esta situación nos ayudará a conducir con mayor seguridad en estos casos y evitar situaciones de riesgo en la carretera.

Seguro que has oído hablar del aquaplaning o has tenido un susto circulando con las condiciones meteorológicas adversas. El exceso de lluvia puede provocar la formación de balsas de agua en la carretera que suponen un enorme peligro para los conductores.

Saber reaccionar a tiempo, adoptar las medidas de precaución necesarias en estos casos y moderar la velocidad ayudan a prevenir un posible accidente de tráfico en caso de encontrarte con una situación de este tipo mientras conduces.

¿Qué es el aquaplaning?

El aquaplaning es una de las situaciones más peligrosas que se le pueden plantear a un conductor en la carretera y que se produce cuando a consecuencia de la lluvia se forman balsas o estancamientos de agua.

A consecuencia de ello los neumáticos pierden poco a poco el contacto con la superficie de la calzada porque no pueden evacuar el agua y el vehículo patina, haciendo al conductor perder el control del mismo.

La sensación que produce el aquaplaning es como si el vehículo estuviera flotando, y notaremos que no podemos girar el volante perdiendo la dirección.

Uno de los factores que más peligro provocan en estas situaciones es la velocidad, ya que a mayor velocidad más difícil será que los neumáticos puedan evacuar el agua de la carretera, y mayores serán las probabilidades de sufrir un accidente que puede ser muy grave si el coche vuelca o se sale de la vía.

Hay que tener en cuenta dos factores más que intervienen en este tipo de situaciones:

  • El estado de los neumáticos, cuanto más desgastados estén y más desinfladas se encuentren las ruedas, más peligro supondrá para el conductor. Los dibujos de los neumáticos deben estar bien marcados para ayudar a expulsar el agua en estos casos.
  • Revisar el estado de los neumáticos, y que se encuentren con la presión adecuada evitará que el vehículo derrape, y ayudará a controlar mejor el mismo en estos casos.

¿Cómo reaccionar?

Lo primero a tener en cuenta es que hay que extremar la precaución si circulamos en situaciones adversas, sobre todo con lluvia abundante. Empezando por reducir la velocidad para evitar derrapes y pérdidas de control del coche.

Lo segundo, comprueba antes de salir a la carretera la presión de tus neumáticos y su estado, ya que si esa presión es un 30% inferior a la recomendada tendrás un peligro mucho mayor y el riesgo de sufrir un accidente por aquaplaning.

¿Cómo reaccionar con seguridad ante esta situación?

  • NO frenar nunca y, mucho menos, hacerlo de manera brusca. Esta es la primera reacción que de manera instintiva se te podría ocurrir. Pero ello provocaría que las ruedas del vehículo se bloquearan al contactar con el asfalto, y perderías el control de tu vehículo.
  • No girar el volante de manera brusca y descontrolada. Si circulas en línea recta debes mantenerlo en esa posición firmemente, y si estás en una curva debes hacer el giro muy suavemente para evitar perder el control del coche.
  • Levantar el pie del acelerador para ir disminuyendo poco a poco la velocidad manteniendo muy firme sujeto el volante, para que tu vehículo pueda atravesar la balsa o estancamiento de agua con seguridad y las ruedas vuelvan a contactar o adherirse bien a la superficie de la calzada.

En resumen, lo más importante es la prevención, dado que el aquaplaning es un peligro imprevisible y, por tanto, debemos extremar las precauciones para evitar un posible accidente de tráfico.