Asistencia para el juicio rápido por alcoholemia

Asistencia para el juicio rápido por alcoholemia

La asistencia para un juicio rápido por alcoholemia es siempre fundamental, tanto para el caso del conductor que da positivo en un control como para el caso de las víctimas de un accidente de circulación en el que alguno de los conductores implicados ha dado positivo en drogas o alcohol, por lo que cuanto antes debe consultarse a LegalCar, y conocer los derechos que nos asisten y si podemos reclamar, o qué defensa necesitamos en estos casos.

CAUSAS LEGALES PARA UN JUICIO RÁPIDO

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la alcoholemia es un delito si supera el 0,60 mg/l, y como tal, se encuentra recogido y castigado en el Capítulo IV de nuestro Código Penal.

Lo segundo a tener en cuenta es que, no es lo mismo arrojar un resultado positivo en un control de alcoholemia rutinario, que sin llegar a niveles máximos pueda suponernos una multa o sanción económica por haber cometido una infracción y la retirada de unos puntos del carnet, que conducir bajo los efectos del alcohol sobrepasando la tasa permitida, y además provocar un accidente de tráfico, donde se van a ver involucrados otros usuarios de la vía, que van a sufrir daños materiales y personales de los que el conductor bebido va a tener que responder.

En todo ello el factor determinante va a ser siempre, la tasa de alcohol que arroje el conductor en la prueba que se le realice, entendiendo como tal la cantidad de alcohol en sangre, y para lo que es importante tener en cuenta que no afecta a todas las personas por igual, y que varía no solo dependiendo del momento del día en que ingerimos alcohol, sino de otros factores como la edad, el sexo, el haber comido, el peso corporal, y otros.

En nuestro ordenamiento jurídico, el Juicio Rápido se perfila como un procedimiento para enjuiciar delitos que lleven aparejadas penas no superiores a los 5 años de cárcel. En muchos casos, los delitos se van a tramitar por los cauces del juicio rápido, regulado en los artículos 795 y siguientes del Código Penal.

PROCEDIMIENTO

El procedimiento se inicia una vez nos han hecho la prueba y hemos dado positivo.

Al dar positivo duplicando la tasa permitida la Policía o Guardia Civil pueden detener al conductor, según la tasa de alcohol que haya arrojado en la prueba y si con su conducción temeraria ha provocado un accidente de circulación, y trasladarlo a comisaría para tomarle declaración.

Cuando no es preceptiva la detención del infractor, los agentes que han realizado la prueba entregan en ese momento al mismo una citación, en la que se va a recoger el día, la hora y el Juzgado donde deberá acudir para que se celebre el Juicio Rápido. En estos casos, también es muy importante que el culpable cuente con el asesoramiento de LegalCar.

POSIBLES SENTENCIAS

El Juicio Rápido se llama así precisamente por su celeridad, pues suele celebrarse dentro de los 5 días posteriores a la comisión del delito, si bien ello depende en muchos casos de la carga de trabajo que tenga el Juzgado.

El imputado debe acudir ese día al Juzgado junto con LegalCar, quien se ocupará de pedir las actuaciones (principalmente el atestado levantado en su día por los agentes de la autoridad, con el resultado de la prueba practicada en su momento).

Es importante saber que el Fiscal interviene en este Juicio, y es con él con quien, si es la primera vez que somos juzgados por delito  y reconocemos los hechos que nos imputan, podemos beneficiarnos de una reducción de un tercio de la pena, de lo que se va a ocupar LegalCar.

En estos casos, se celebra el Juicio y en el mismo acto el Juez va a dictar una sentencia de conformidad, que precisamente por serlo no es susceptible de ser apelada.

Puede ocurrir, sin embargo, que el imputado por el delito no quiera reconocer los hechos, y en ese caso el Juicio Rápido no se celebra, transformándose las actuaciones que van a pasar a conocimiento de un Juzgado de lo Penal.

En este caso el imputado no va a poder beneficiarse de la reducción de la pena en un tercio, y el procedimiento se demorará más, lo que ocurre en muchos casos cuando además de juzgarse como tal el imputado va a ser Juzgado por un Delito contra la Seguridad del Tráfico, si por ejemplo ha provocado un accidente con daños materiales y personales a terceros que van a reclamar.

¿QUÉ PODEMOS ESPERAR?

Lo primero a tener en cuenta es que, si somos juzgados en un Juicio Rápido, ello va a suponer que nos van a quedar, por estos hechos, antecedentes penales.

Lo segundo, que si somos reincidentes la situación se complica, y las penas se agravan.

Y lo tercero, es que, si hemos provocado un accidente conduciendo bajo los efectos del alcohol, y hemos causado daños materiales y lesiones a otras personas, vamos a tener que hacernos cargos de las cuantías que correspondan a las víctimas, ya que en las pólizas de seguro contienen cláusulas de exención de responsabilidad en los supuestos en los que su conductor da positivo en alcohol y/o drogas y causa un accidente.

Independientemente de que nuestra aseguradora pague, luego ejercerá contra el conductor culpable el derecho de repetición.