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¿Es importante el Atestado y la reconstrucción de accidentes en las reclamaciones de compensaciones por los perjuicios sufridos en el siniestro? Conoce por qué puede resultar clave para que te paguen tus lesiones y daños.

Hemos comentado muchas veces en otros post que cada accidente es distinto a los demás, y que en ellos intervienen multitud de factores que determinan para las víctimas el derecho o no a ser indemnizados por los daños sufridos.

En numerosas ocasiones, los profesionales de LEGALCAR encontramos muchos casos de siniestros que a priori, resultan complicados de acreditar.

Y como ya sabemos que las compañías de seguros lo discuten todo, evidentemente no van a dejar pasar ninguna oportunidad de negar su responsabilidad y no tener así que pagar compensación económica.

Uno de los medios de prueba más importantes que la víctima de un siniestro puede tener para demostrar cómo ha ocurrido el mismo es el Atestado. Su valor probatorio resulta fundamental de cara a una reclamación por lesiones y daños.

Igualmente, en ocasiones la reconstrucción del siniestro, sea en un Atestado o sea por un perito reconstructor de accidentes, puede ser la clave para que la víctima pueda demostrar que el contrario es culpable y, por tanto, que tiene derecho a ser indemnizado.

¿Qué es el Atestado de un accidente?

Un Atestado es un documento administrativo, en el que los agentes de la autoridad (Policía o Guardia Civil) van a hacer constar unas Diligencias relacionadas, en el caso de los accidentes de tráfico, con unos hechos que pueden ser constitutivos de delito, y que normalmente son remitidos después al Juzgado de Instrucción que corresponda a la localidad donde se ha producido el siniestro.

Estas Diligencias básicamente son las siguientes:

  • Diligencias iniciales: recogen el modo que tienen los agentes de la autoridad de tener conocimiento de los hechos. En un accidente, normalmente suele ser una llamada, que informa de que se ha producido un siniestro, y que puede realizarse por alguno de los implicados o por terceras personas que lo han presenciado.
  • Diligencias de trámite: contienen el procedimiento normal que van a seguir los agentes de la autoridad, dentro de sus funciones, como puede ser el aviso a los servicios de emergencias para asistir a los heridos en un accidente de circulación, o la detención de un conductor que circulaba bajo los efectos del alcohol y ha sido quien, en principio, ha provocado el siniestro.
  • Diligencias indagatorias: se centran en la investigación que van a realizar los agentes para tratar de esclarecer las circunstancias del accidente, dentro de las que entraría la inspección ocular del lugar del siniestro, toma de declaraciones a testigos presenciales, posición final de los vehículos tras el mismo, huellas de frenada, materiales dispersados por la calzada, etcétera.
  • Diligencias de terminación y remisión: recoge las conclusiones finales y suele incluir el juicio crítico de los agentes, donde en la mayoría de las ocasiones concluyen estableciendo la dinámica de los hechos y el presunto responsable, para posteriormente remitir el documento al Juzgado de Instrucción que corresponda.

Además del Atestado en sí, muchas veces los agentes, sobre todo la Policía Municipal o local, emite lo que se denomina un “Parte de accidente”, que es un documento normalmente más breve.

¿Para qué lo necesito?

Ya hemos visto cómo un Atestado puede ser la clave para que la víctima de un siniestro pueda demostrar la culpa del contrario y, por tanto, su derecho a ser indemnizado.

De ahí que en LEGALCAR hemos insistido siempre en que es fundamental avisar siempre a los agentes de la autoridad tras un accidente. Sea como haya sido la dinámica del mismo, e incluso aunque el contrario inicialmente reconozca su responsabilidad, es muy importante contar con el Atestado.

La diferencia entre tenerlo y no tenerlo puede determinar, en muchos casos, que un accidente de circulación pueda o no reclamarse.

Hace poco tiempo recibimos en el despacho la consulta de Ana, una víctima que sufrió un siniestro de tráfico en el interior de una rotonda, cuando un autobús invadió el carril por el que circulaba, colisionando con su vehículo, y provocándole lesiones y daños materiales.

Ana estaba tan nerviosa, que ni siquiera se preocupó de sacar fotos o de coger más datos que la matrícula y la aseguradora del autobús que le facilitó el propio conductor. No avisó a la Policía ni a los servicios de emergencias, ni tampoco se quedó con los datos de testigos que la asistieron, y abandonó sin más el lugar de los hechos.

Cuando quiso reclamar a la compañía del autobús, se encontró con la negativa de la aseguradora, que rechazaba culpa porque su conductor manifestó la versión contraria, es decir, que era ella quien había invadido el carril del autobús y no al revés.

El resultado fue que Ana no pudo reclamar compensación alguna porque no pudo demostrar la culpa de ningún modo.

¿En qué casos será necesaria la reconstrucción del accidente?

Ya hemos visto que los agentes de la autoridad incluyen dentro del Atestado una reconstrucción del accidente, que puede ser más o menos exhaustiva dependiendo del tipo de siniestro (más o menos grave).

Sin embargo, en ocasiones hay supuestos que requieren una reconstrucción más pormenorizada.

Los dos supuestos más habituales son:

  • La aseguradora impugna el Atestado porque no está conforme con él y aporta un informe de un perito reconstructor de accidentes que pone en duda el contenido del mismo. Esto suele hacerse en una reclamación judicial.
  • El Atestado es desfavorable para la víctima, pero sus apoyos estudian el caso y ven indicios de que se puede reclamar, y puede impugnarse, por lo que acuden a un perito reconstructor de accidentes para que elabore un informe paralelo que sirva para demostrar la culpa del contrario, pese a lo que se indica en el mismo, y que normalmente también será utilizado como prueba en un procedimiento judicial.

Con esto queremos decir que, aunque el Atestado es uno de los medios de prueba más importantes en una reclamación de compensación económica, no son fiables al 100% siempre, y en ocasiones se equivocan.

De ahí que la víctima no debe quedarse nunca con dudas, y siempre es preferible buscar asesoramiento legal para determinar si puede o no reclamar, aunque inicialmente crea que es culpable.

Si has sufrido un siniestro de tráfico, de la clase que sea, y no sabes si tu caso es viable y puede defenderse con garantías, acude cuanto antes a expertos en la materia.

Contacta con LEGALCAR, donde te ofrecemos asesoramiento inicial gratuito por nuestros profesionales, que te harán una valoración sin compromiso de tu accidente y las opciones que tienes para iniciar una reclamación por los daños sufridos.