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Los ciclistas suelen ser atropellados igual que los conductores de motocicletas, se encuentran especialmente expuestos cuando sufren un accidente de tráfico, ya que reciben en el propio cuerpo el impacto y no suelen ir especialmente protegidos. En especial cuando hace buen tiempo, y de manera importante en las grandes ciudades, es cada vez más habitual el uso de la bicicleta para desplazarse. En ciudades como Madrid, se han instalado puntos de alquiler de bicicletas que cada vez están más demandados, con lo que se multiplican las posibilidades de sufrir accidentes.

Cuando un ciclista sufre un accidente, lo normal es considerarlo, a todos los efectos, un atropello. Lo más habitual es que el accidente se produzca con un vehículo, y por ello los impactos suelen ser de gravedad, los daños materiales cuantiosos y las lesiones graves. Es por ello por lo que es fundamental acudir lo antes posible a un abogado especialista en este tipo de accidentes, para que la víctima cuente desde el principio  con un asesoramiento integral que evite cometer errores que luego dificulten la reclamación.

Consejos de nuestros abogados en un atropello a un ciclista

Cuando sufrimos un accidente en bicicleta hay unas premisas básicas que debemos tener en cuenta:

  • Llamar de inmediato a la Policía o Guardia Civil para que levante Atestado, a fin de que quede constancia de la dinámica del accidente y la responsabilidad en el mismo del contrario. En el caso de que seamos evacuados por los servicios de emergencias debido a la entidad de las lesiones, debemos acudir a la comisaría lo antes posible para dar nuestra versión del accidente, ya que es muy habitual que si solo consta la versión del conductor, el mismo aproveche para eximirse de culpa y achacar la responsabilidad al ciclista.
  • Si es posible, rellenar parte amistoso, aunque no tengamos seguro ni matrícula, interesa contar con algún documento en el que el contrario reconozca la culpabilidad en el accidente.
  • Procurar recabar los datos de testigos del atropello, que nos van a ayudar a defender la dinámica del accidente. Es conveniente también que los datos de dichos testigos se hagan constar en el Atestado, para que luego no haya problemas.
  • Sacar fotografías de las posiciones en que quedan el vehículo culpable y nuestra bicicleta, ello sirve para construir la dinámica del accidente.
  • No movernos, sobre todo si sufrimos lesiones de gravedad. Es fundamental en estos casos llamar de inmediato a los servicios de emergencias para recibir atención médica inicial in situ. Si no requerimos esa asistencia, debe acudirse siempre y en todo caso al Hospital más cercano, para que nos hagan un reconocimiento médico completo. El primer informe de urgencias resulta fundamental para determinar las lesiones sufridas, y debemos asegurarnos que se hace constar toda la sintomatología que padecemos, que luego requerirá de tratamiento específico, y que debe estar bien documentado para poder reclamar luego la indemnización que corresponda a la aseguradora del vehículo responsable.

Reclamar un accidente en bicicleta

La reclamación debe ponerse siempre en manos de abogados especialistas en este tipo de accidentes, y debe comprender tanto los daños personales o lesiones, como los daños materiales.

La reclamación por daños personales va a depender de la documentación médica que tengamos. Lo más importante es que las lesiones estén contempladas en los informes médicos desde el principio, puesto que si se documentan posteriormente la aseguradora lo más probable es que nos niegue el nexo causal. Por ello debe acudirse a urgencias cuantas veces haga falta y pedir las pruebas necesarias que acrediten lo que tenemos.

La indemnización por daños personales comprenderá los días de hospital (tiempo en que permanecemos hospitalizados), los días de impedimento (que pueden coincidir o no con la baja laboral, y que comprende el tiempo que hayamos estado incapacitado para hacer la vida normal, los días de curación, que son todos aquellos en los que, sin estar incapacitados o de baja laboral, estamos siguiendo tratamiento para la curación de nuestras lesiones (rehabilitación, pruebas médicas, etc), y por último las secuelas, que es el estado residual que nos queda tras haber alcanzado la estabilidad lesional.

La valoración de las secuelas requieren la asistencia de un abogado especializado, ya que la compañía siempre va a querer indemnizar por las menos posibles, y cada secuela tiene una puntuación, por lo que de reconocerlas, la aseguradora la valorará en mínimos, y sin embargo un abogado especialista va a pelearla en valores moderados o más altos, para conseguir el mayor número de puntos, con lo que la indemnización se incrementará.

En cuanto a los daños materiales, deben reclamarse por un lado los de la bicicleta, que deberán acreditarse con la factura de compra de la misma o con un presupuesto de arreglo. Asimismo también se reclaman todos los objetos que se hayan podido dañar en el accidente, como la ropa, móviles, gafas de sol o de ver, casco en caso de llevarlo, etc. Las compañías suelen poner pegas para abonar estos daños, por lo que debe acudirse a un abogado especializado para que lo pelee directamente con el abogado o tramitador contrario, y así garantizarse el éxito en la reclamación.

LegalCar Abogados

LEGALCAR lleva casi 20 años defendiendo a las víctimas de accidente de bicicleta con un gran éxito en las reclamaciones. Además, es importante saber que si el lesionado cuenta con seguro de hogar, el mismo es muy probable que le cubra los gastos del abogado particular que se designe, que en cualquier caso resulta fundamental si queremos que nos indemnicen por todos los conceptos a los que tenemos derecho.