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La DGT aumenta la vigilancia a furgonetas para reducir la siniestralidad desde principios de 2014. Desde enero hasta mayo de este 2014 hubo  en carreteras interurbanas 26 fallecidos en los más de 20 accidentes que se han sucedido. En por lo menos uno de esos más de 20 accidentes hubo implicada una furgoneta. Datos que demuestran que en comparación con ese mismo período de 2013, ha habido 5 fallecido más.

Los agentes de la DGT han observado que las furgonetas en muchas de las ocasiones son utilizadas de manera habitual como si fueran utilitarios y es por eso que han puesto en marcha una campaña a nivel nacional para que se intensifiquen los controles sobre dichos vehículos entre los que se agrupan furgonetas, furgones y vehículos mixtos que derivan de vehículos ya que se conducen con el mismo carnet (B1), pero los usuarios caen en irregularidades ya que no se conducen de la misma manera.

Se establecieron más de 500 controles en las vías españolas, principalmente en carreteras convencionales, ya que es en ellas donde el grado de siniestralidad es mucho más elevado, en las cercanías a polígonos industriales y zonas de carga y descarga de las mismas. Controles que se realizaron  tanto de día como de noche. Para estos controles, más de 3.500 agentes de Tráfico realizaron comprobaciones de los papeles del conductor y del vehículo, la carga que trasportan estas furgonetas, condiciones ante las que los conductores de dichos vehículos analizados se ponen al volante (drogas y alcohol), si tienen correcta la ITV, etc.

Las características de las furgonetas en la realidad son diferentes a las de otros vehículos utilitarios y además las velocidades a las que pueden circular legalmente son distintas.

Los vehículos derivados de turismos y vehículos mixtos adaptables pueden circular en una autovía a un máximo de 100 Km/h; en carreteras convencionales que dispongan de al menos 1,5 metros de arcén, la velocidad máxima a la que puede circular es de 90 Km/h y en el resto de vías de fuera de poblado la limitación de velocidad es de 80 Km/h.

En el caso de los Furgones, la limitación máxima en autovías y autopistas es de 90 km/h, en carreteras convencionales es de 80 km/h y en el resto de carreteras de fuera de poblado es de 70 km/h.

Se utilizan en gran medida como trasporte rápido de mercancías y por ello, es de uso principalmente para laboral.

Eso sí, no se les aplican la normas que soportan los vehículos pesados de trasporte de mercancías, y es por eso que no disponen de tacógrafo ni tampoco su velocidad está delimitada con ningún sistema. Ante esto los conductores alargan sus horas laborales y por ello, puede verse incrementado en este tipo de vehículos, su siniestralidad, ya que los agentes de tráfico no pueden comprobar las horas que los conductores trabajan al volante.

Su capacidad y peso es más elevada. Es casi el doble o más que la del resto de automóviles. Esto los convierte en mucho más inestables por su altura y sufren mayor sensibilidad a los vientos.

Otra de las principales causas de accidentes es lo referente a cómo se dispone y se ata su carga. La pérdida de ésta por mala sujeción en estos vehículos provoca un elevado número de accidentes de tráfico al poder implicar a más vehículos con su pérdida.

Es fundamental la correcta sujeción de la carga para evitar posibles percances en la carretera y lógicamente también la correcta colocación. Cuanto más grande es una furgoneta mayor debe ser la distancia de seguridad que se guarde con los vehículos que están delante y detrás.

Esta campaña que se puso en marcha a principios de 2014 deja demostrado que más del 40% de las furgonetas que ruedan por el territorio nacional tiene más de 15 años de antigüedad. Para reducir la siniestralidad  y aumentar la seguridad en estos vehículos en necesario que se realice un correcto mantenimiento del vehículo y circular habiendo superado la Inspección Técnica de Vehículos.

 Es por eso que estos vehículos tienen que pasar la ITV en períodos diferentes a las que lo pasan los vehículos corrientes.

Aquellos vehículos que lleven menos de dos años matriculados, están exentos de pasar la ITV durante los dos primeros años; Los que llevan de 2 a 6 años matriculados tienen que pasar la ITV con una periodicidad de 2 años; Los que llevan de 6 a 10 años matriculados, tienen que acudir cada año a la revisión de la ITV y aquellos con más de 10 años desde su matriculación, deben pasar la ITV cada 6 meses.

Los sistemas de rodadura,  la situación de los neumáticos y la suspensión de los amortiguadores son las causas principales de la mayor parte de las ITV desfavorables y que provoca que éstas Inspecciones negativas sean casi del doble que en el caso de los turismos.