Caducidad de los neumáticos y los neumáticos cristalizados

Caducidad de los neumáticos y los neumáticos cristalizados

Como ocurre con las personas y la mayoría de los objetos, los neumáticos se estropean y se deterioran, unos más rápidos que otros y siempre dependiendo de varios factores. Los neumáticos son de caucho, que en sí mismo es un material que no caduca, pero por supuesto, como todo en la vida pierde sus propiedades y si no controlamos bien su estado nuestra seguridad durante la conducción puede verse reducida por completo y su mal estado es la causa de muchos accidentes.

El caucho del que están realizados los neumáticos es bastante elástico y según varios factores como la humedad, la radiación solar y las inclemencias meteorológicas como la humedad, pueden hacer que este material elástico deje de serlo y se cristalice. Este fenómenos se conoce como la cristalización de los neumáticos o neumáticos cristalizados, y todo hay que decirlo, un fenómeno muy peligroso durante la conducción.

Esta cristalización hace que pierdan sus propiedades de agarre a la carretera al dejar de ser elásticos, pierden sus propiedades adherentes y nuestra seguridad al volante se ve comprometida al máximo. Para entenderlo más fácilmente, si tenemos una goma que no se utiliza, a la que le da continuamente el sol y la lluvia, cuando la cogemos y la estiramos, comprobamos que está como podrida. Su elasticidad se pierde e inmediatamente la desechamos. Pues lo mismo debemos hacer con nuestros neumáticos en mal estado: cambiarlos por unos nuevos.

Pero, ¿cómo saber si nuestros neumáticos están en buen estado o si se han cristalizado? A simple vista no es tan sencillo darnos cuenta y más si no somos expertos en ello. Siempre podremos consultar a nuestro mecánico de confianza, pero nosotros mismos podemos hacer unas comprobaciones muy simples para saber si ha llegado el momento de sustituirlos por unos nuevos.

A simple visto igual no es fácil darse cuenta ya que puede parecernos que el dibujo está perfecto, pero en realidad no tiene nada que ver con éste. Debemos intentar hundir nuestra uña dentro del neumático. Si ésta se hunde el caucho está en buenas condiciones y guarda su elasticidad, pero si no conseguimos hundirla, nuestros neumáticos habrán sufrido este peligroso proceso de cristalización, y debemos sustituirlos de inmediato. Que esta sencilla prueba no nos deja tranquilos, siempre podemos acudir a un profesional que nos asesore para tener una conducción segura y sin riesgo de accidente por esta causa.

Podemos sufrir varias consecuencias:

  • Perderemos en gran medida la adherencia a la carretera, por lo que nuestro automóvil, moto, furgoneta, etc. será muchísimo menos estable.
  • La distancia de frenado se aumentará considerablemente, por lo que podemos sufrir más fácilmente un impacto con otro vehículo.
  • En momentos de lluvia o de acumulación de agua en la carretera, los neumáticos cristalizados hacen que aumente considerablemente las posibilidades de aguaplanning, incrementándose en mayor número las posibilidades de impacto con otro vehículo o incluso el salirnos de la carretera ya que la adherencia es cero.

En sí, la vida útil de un neumático son unos cinco años aproximados, y en la goma aparecen algunos datos que desvelan información sobre los mismos. Por ejemplo, el código DOT aparece grabado en uno de los lados del neumático y marca el inicio de su vida útil. Si pone 0514, esto significa que ha sido fabricado la quinta semana de 2014, pero no guarda relación directa con su eficacia ni con su caducidad. Su vida útil real comienza cuando se instalan en el vehículo y es a partir de los 4 o 5 años cuando deben examinarse con regularidad, pese a que no se hayan realizado muchos kilómetros y siempre que la profundidad de las bandas de sus dibujos no sea inferior de 1,6 milímetros. Por ejemplo, si la profundidad de los canales de las bandas o dibujo  es inferior a 1,6mm, debemos sustituirlos por otros, aunque tan solo lleven 2 años instalados en nuestro vehículo por que habrán perdido todas sus propiedades y ya no será seguro circular con ellos.

Por lo tanto, si queremos circular seguros, el buen estado de nuestros neumáticos es fundamental. ¡No lo olvidemos y revisemos nuestros neumáticos. Nuestra seguridad es muy importante!