Caída en establecimiento privado ¿Cómo informar de las lesiones?

Caída en establecimiento privado ¿Cómo informar de las lesiones?

Para tramitar una caída en establecimiento privado has de saber cómo informar de la caída, el tratamiento de las posibles lesiones, la indemnización a percibir y qué esperar del abogado de la compañía de seguros.

En la vida diaria pueden darse múltiples situaciones de riesgo que den lugar a sufrir un accidente con caída, que provoque lesiones en la víctima.

Estas caídas pueden producirse en la vía pública, por el mal estado de aceras, baldosines etcétera, o pueden ocurrir en establecimientos privados abiertos al público, tales como restaurantes, centros comerciales, locales de ocio tales como discotecas y bares, etcétera.

Pueden darse casos de accidentes con caída en pisos particulares o en locales comunitarios o portales o garajes de edificios de propiedad horizontal. Podemos imaginar accidentes en situaciones tan cotidianas como una fiesta en el piso de un conocido, un resbalón con caída en un portal que tiene una baldosa defectuosa en el suelo, o en una escalera de la comunidad dañada.

Cualquiera de estos casos puede provocar lesiones de mayor o menor entidad dependiendo del tipo de caída, siendo necesario siempre que el perjudicado contacte con LegalCar para que valore el caso y si es viable realizar una reclamación.

CÓMO INFORMAR DE UNA CAÍDA

No todas las caídas son susceptibles de reclamarse, puesto que en ocasiones son previsibles u ocurren dentro del curso normal del día a día.

Un ejemplo muy discutido es el clásico resbalón por la lluvia, donde es difícil demostrar una culpa achacable a alguien que no seamos nosotros mismos, si bien depende de cada caso, pues en un establecimiento, por ejemplo, debe cuidarse de tener sus instalaciones en estado óptimo para el tránsito de personas, por lo que conviene informarse siempre con LegalCar

En caso de sufrir una caída, deben adoptarse una serie de medidas iniciales para que luego sea viable iniciar una reclamación.

Es fundamental no moverse del lugar y avisar a los servicios de emergencia para una primera asistencia en el lugar del siniestro, y si es posible, a la Policía para que levante un atestado. Si nos levantamos y nos vamos del lugar sin informar ni avisar de la caída, es muy probable que la compañía de seguros que en su caso se tenga que hacer cargo de la indemnización nos la niegue por no tener elementos probatorios de ocurrencia del siniestro.

Es también normal que dicha caída, sea en un establecimiento público o privado, sea presenciado por otras personas. Contar con testigos presenciales del accidente es fundamental de cara a la reclamación, y asimismo deben sacarse fotografías del lugar en el momento, porque cualquiera de los motivos que la hayan provocado, van a ser eliminados en seguida por los responsables del lugar, borrando todo vestigio o huella que resulta clave para probar la relación causal.

Si la caída se produce en un establecimiento privado abierto al público debe avisarse a los responsables del mismo y poner una reclamación informando de la caída y especificando fecha, lugar, hora, datos de testigos, fotografías del lugar y parte de lesiones del Hospital. Todo ello será cursado a la aseguradora correspondiente.

En caso de que suceda en un piso particular, portal o zonas comunes de un edificio de propiedad horizontal, igualmente debe informarse al propietario, a la comunidad y al seguro correspondiente, ya que en estos casos los seguros de la vivienda, del local o de la comunidad se harán cargo.

POSIBLES LESIONES

Las lesiones que se pueden sufrir en una caída son muy variadas y dependen mucho del tipo de caída y de la persona que la sufre. No es lo mismo que se caiga una persona de edad avanzada, que un joven, por ejemplo.

En ocasiones las lesiones son leves y no requieren tratamiento, pero en otras ocasiones una caída puede provocar lesiones de gravedad, siendo muy comunes las fracturas de cadera, o de extremidades superiores o inferiores. Este tipo de lesiones requieren un tratamiento largo en el tiempo, a veces necesitan cirugía y normalmente dejan secuelas en la víctima.

El tratamiento normalmente, además del reposo y la inmovilización, y en su caso, los días de hospital que precisen, incluye también rehabilitación y pruebas diagnósticas tales como resonancias o ecografías para demostrar la entidad de las lesiones sufridas.

Cualquier gasto médico o de otro tipo que conlleve la curación del perjudicado deberá reclamarse a la compañía de seguros obligada al pago, además de cualquier perjuicio patrimonial derivado del accidente, siempre que se demuestre documentalmente.

La indemnización por lesiones será mayor o menor dependiendo de los daños sufridos. Para valorar económicamente las lesiones, la víctima tiene que contar con la ayuda de LegalCar, ya que, por regla general, las aseguradoras no van a realizar la oferta adecuada al lesionado.

Para computar la indemnización se toma como base el Baremo de Tráfico 2016, aplicable también a estos casos. En el ámbito de los daños personales o lesiones se indemniza, por un lado, el tiempo que haya tardado el lesionado en restablecerse, que se dividirá en días de UCI, hospital, moderados y básicos (perjuicio personal básico y perjuicio personal particular).

Si a la víctima le quedan secuelas, y siempre que estén documentadas en los informes médicos, deben reclamarse y valorarse, dependiendo del tipo de secuela y la gravedad de la misma, aplicando lo dispuesto en la Tabla correspondiente del Baremo de Tráfico.

Y si la caída ha sido de tal gravedad que provoca a la víctima una incapacidad derivada de las lesiones sufridas (sea parcial, total, absoluta o en los casos más graves una gran invalidez), se reclama también y debe indemnizarse por la aseguradora responsable de abonar la compensación económica que corresponda.

LAS COMPAÑÍAS DE SEGUROS

Las compañías de seguros velan por sus propios intereses, que no son los del lesionado, por lo tanto, la víctima nunca debe ponerse en manos de la misma.

La mayoría de las reclamaciones por caídas en establecimientos se solventan por la vía extrajudicial o amistosa, siendo necesaria siempre una negociación, puesto que la primera oferta de la compañía de seguros nunca va a corresponderse con la realidad de las lesiones sufridas por la víctima.

En caso de no ser posible un acuerdo amistoso, será necesario interponer un procedimiento judicial civil contra la compañía, que previsiblemente es más larga en el tiempo, pero que, en muchas ocasiones, sobre todo cuando las lesiones son de gravedad, son necesarias para defender y salvaguardar los derechos del lesionado.