Caída en establecimiento comercial

Caída en establecimiento comercial

Conoce cuando puede haber responsabilidad del establecimiento comercial, qué necesitas para reclamar, plazos e indemnización a percibir en caso de caída en un establecimiento comercial.

Son más habituales de lo que pensamos las caídas en establecimientos comerciales. Todos nos movemos constantemente y somos usuarios de tiendas, bares, supermercados y cualquier tipo de local abierto al público.

Sin embargo, existe mucho desconocimiento sobre lo que puede hacerse en una situación así y que derechos genera para la víctima de una caída de este tipo cuando es factible reclamar.

Y, sobre todo, esa falta de información provoca que cuando un perjudicado por una caída en un centro comercial quiere reaccionar y poner una reclamación, no ha dado los primeros pasos de manera adecuada hasta el punto de que esa reclamación puede resultar inviable.

Por eso, sea cual sea el motivo de la caída, lo primero que hay que tener en cuenta es que la víctima tiene que informarse lo antes posible, y buscar el asesoramiento de LegalCar para caídas en establecimiento comercial que le indique lo que debe hacer para poder reclamar con garantías.

¿CUÁL ES LA RESPONSABILIDAD DEL ESTABLECIMIENTO COMERCIAL?

Una caída en establecimiento comercial puede producirse de dos maneras con consecuencias diferentes para el perjudicado.

Por un lado, puede producirse una caída por culpa exclusiva de la propia persona. Motivos pueden ser muchos: ir despistado, perder el equilibrio, tropezar sin motivo, una conducta negligente o falta de diligencia y cuidado, etcétera.

En estos casos, no hay responsabilidad alguna del establecimiento comercial puesto que no ha intervenido en ningún momento ningún elemento ajeno a la propia víctima.

Si no hay responsabilidad del establecimiento o local comercial, no tiene que hacerse ningún tipo de reclamación al mismo.

Sin embargo, en otras ocasiones la caída se produce por causas ajenas a la propia víctima. Supongamos que nos resbalamos porque hay un líquido derramado en el suelo. O que hay una baldosa en mal estado en un local, metemos el pie y nos caemos, lesionándonos.

En este tipo de situaciones, la caída sí es imputable al centro comercial, y, por tanto, es viable interponer una reclamación y reclamar lo que nos pueda corresponder por los daños y perjuicios sufridos.

¿QUÉ NECESITO PARA RECLAMAR?

Es fundamental para que este tipo de reclamaciones por caída en establecimiento comercial prosperen, que se actúe correctamente y con diligencia en los primeros momentos posteriores al accidente.

Para reclamar será necesario, lo primero, acreditar la existencia de la caída y las causas que la han provocado.

Por eso, nunca debe abandonarse el lugar de la caída sin más. De inmediato, debe llamarse a los servicios de emergencias para una primera atención médica en el mismo lugar del accidente, y si es posible a la Policía para que levante un Atestado de lo ocurrido.

Si no hemos llamado a los servicios de emergencias debe acudirse de inmediato al Hospital más cercano para que nos hagan un reconocimiento completo, y prestar especial atención a que en el informe que nos hagan no conste “caída accidental o fortuita”, que puede ser interpretado como una caída por culpa nuestra.

En segundo lugar, hay que sacar fotografías de lo que ha motivado la caída (una mancha, una baldosa, un defecto en una escalera, etcétera).

Esto es necesario porque los operarios o empleados del establecimiento comercial van a eliminar de inmediato cualquier huella o vestigio de lo sucedido, incluyendo el arreglo de lo que pudiera estar defectuoso.

Si esperamos al día siguiente o a un momento posterior para sacar las fotos, seguramente ya no podremos probar que el motivo de nuestra caída existía.

Por otro lado, normalmente la caída se va a producir en un lugar más o menos concurrido y donde hay otras personas. Son testigos presenciales y su testimonio es fundamental para demostrar el accidente y acreditarlo ante el establecimiento comercial y su aseguradora.

Por tanto, hay que recabar los datos de los testigos, sobre todo nombre y apellidos, dirección y teléfono de contacto.

En ese mismo momento o en el transcurso de los días siguientes, pero cuanto antes, hay que poner una reclamación en el establecimiento comercial. Si las lesiones son graves y el perjudicado no puede acudir, puede hacerlo un familiar.

En la reclamación hay que especificar, día, hora y lugar exacto del accidente, dinámica del mismo, datos de los testigos, lesiones y daños sufridos (tanto personales como materiales-por ejemplo, se nos han roto las gafas al caernos-), y adjuntar una copia de los informes médicos que tengamos hasta el momento (SAMUR, Urgencias, parte de baja laboral, etcétera).

Esta reclamación será cursada por el establecimiento comercial a su compañía aseguradora, que será quien deba hacerse cargo de pagar lo que nos pueda corresponder por los daños sufridos en la caída.

PLAZOS PARA RECLAMAR

El plazo para reclamar por las lesiones y daños sufridos por una caída en un establecimiento comercial es de un año a contar desde la fecha del accidente.

En casos concretos, el plazo puede prorrogarse cuando el perjudicado ha sufrido lesiones graves y no es previsible que esté restablecido en un año, pero siempre es recomendable durante ese periodo enviar algún tipo de requerimiento a la compañía de seguros correspondiente que interrumpa el plazo de prescripción para asegurarnos.

Para ello, lo mejor es contar desde el principio con el asesoramiento de LegalCar y que de esa forma sean ellos como expertos quienes se ocupen de reclamar en forma a la compañía.

INDEMNIZACIÓN A PERCIBIR

Será en función de los daños sufridos por la víctima en la caída. Influyen muchas circunstancias como pueden ser la edad o el modo de ocurrir el accidente.

En muchas ocasiones se producen fracturas de cadera o de pelvis, de huesos de extremidades inferiores o posteriores, traumatismos craneales o lesiones en columna vertebral.

Por un lado, se pagarán los días que el lesionado haya tardado en curarse, divididos en perjuicio personal básico (días normales de curación con tratamiento sobre todo de rehabilitación) y el perjuicio personal particular (moderado, grave o muy grave dependiendo de si ha habido baja o incapacitación para hacer la vida habitual, si ha habido días de hospitalización, o incluso si ha habido días de ingreso en UCI).

Y en caso de lesionados muy graves, el Baremo contempla otro tipo de compensaciones por daño moral o por gastos de asistencia futura (prótesis, sillas de ruedas, adecuación de vivienda, ayudas de terceras personas, etcétera).

Teniendo en cuenta que las compañías de seguros intentarán pagar el mínimo posible y minimizar la cuantía de los daños, y la complejidad en la interpretación y aplicación del Baremo de Tráfico, es necesario que la víctima busque cuanto antes la ayuda de especialistas