Si has tenido un accidente de tráfico te estarás preguntando cómo se calcula un accidente de tráfico para saber cuando te pertenece en tu indemnización. Sufrir daños en un accidente de tráfico genera automáticamente una serie de derechos para reclamar un resarcimiento económico por los mismos. Ahora bien, los daños han de ser valorados para saber cuánto puede reclamarse por ellos.  Vamos a orientaros sobre cómo se calcula un accidente de tráfico o, mejor dicho, cuánto se puede reclamar por los daños sufridos en un siniestro.

RESPONSABILIDAD DEL ACCIDENTE

La responsabilidad del accidente, es decir, quién tiene la culpa del mismo, define quién tiene derecho a reclamar por los daños que sufra. Existen tres tipos de responsabilidad: culpa exclusiva de la víctima, responsabilidad de un tercero o culpa compartida.

  • Culpa exclusiva de la víctima: se entienden como culpa exclusiva de la víctima aquellos casos en los que es la propia víctima la responsable del siniestro, es decir, la persona que ha sufrido las consecuencias gravosas es la misma que la que ha provocado el accidente de tráfico. Un caso de ejemplo claro sería un conductor que se salta un ceda el paso y provoca que otro vehículo que circula por la vía con preferencia le golpee bruscamente. El conductor que se salta la señal de ceda el paso no tendrá derecho a reclamar una indemnización ya que es la responsable de que el accidente se haya producido con su desatención a las normas del Reglamento de Circulación. Los casos de culpa exclusiva de la víctima generan que ésta no tenga derecho a reclamar por los daños sufridos ya que ella misma ha puesto en peligro sus intereses con su acción imprudente.
  • Responsabilidad del tercero: cuando la responsabilidad es de un tercero significa que la víctima tiene derecho a reclamar por los daños sufridos en el accidente de circulación, tanto materiales como personales. Por ejemplo, un atropello en un paso de cebra. Peatón con preferencia, el vehículo tercero no respeta esa preferencia y atropella al peatón. La víctima tiene derecho a reclamar por todos los daños sufridos en el accidente de tráfico.
  • Culpa compartida o concurrencia de culpas: los casos de culpa compartida son aquellos supuestos en los que tanto víctima como un tercero comparten responsabilidad en el siniestro, es decir, ambos son culpables de la producción de los hechos. Un ejemplo sería el caso de un conductor que se salta un ceda el paso pero el conductor con preferencia circula con velocidad excesiva. Normalmente la jurisprudencia atribuye la culpabilidad a ambos conductores ya que ambos han infringido las normas de circulación y ambos tienen parte de culpa en la producción de los hechos.

DAÑOS RECLAMABLES

Ya hemos visto en qué situaciones pueden reclamarse pero, ¿qué daños son reclamables? Pueden reclamarse todos aquellos daños sufridos en el accidente de tráfico que afecten a la esfera personal de la víctima y a su ámbito económico. Diferenciamos entonces daños personales y daños materiales. Veámoslos por separado.

  • Daños materiales: se entiende por daño material todo aquel perjuicio económico que sufra la víctima, es decir, es un daño que afecta directamente a la esfera económica. Daños materiales, por tanto, serán todos aquellos gastos que la víctima se vea obligada a afrontar por las consecuencias del accidente, tales como deterioro o pérdida de objetos, facturas y gastos, etc. Pero, además, en este gran grupo de daños se incluye también lo que se conoce como lucro cesante: entendemos como lucro cesante todo aquel incremento patrimonial que se ha dejado de percibir como consecuencia de los daños sufridos en el accidente. Por ejemplo, cuando el rendimiento del trabajo se ha visto afectado y se produce una disminución en la nómina que se percibe por no poder llegar a los objetivos variables.
  • Daños personales: los daños personales son las lesiones, ya sean físicas o psicológicas. Las lesiones se valoran conforme al Baremo Legal de tráfico, que es el texto legal en el que se recoge la valoración que corresponde a cada concepto. Aquí diferenciamos tres grandes bloques, a saber: días, secuelas y factores de corrección. En cuanto a los días, pueden ser éstos de hospital, impeditivos y no impeditivos. Los días de hospital son aquellos en los que la víctima permanece ingresada en un centro hospitalario; los días impeditivos, aquellos días en los que la víctima justifica un impedimento para realizar su actividad habitual (generalmente, los días de reposo y días de baja laboral son los que justifican ese impedimento); los días no impeditivos, los días en los que no existe impedimento pero la víctima continua en tratamiento por sus lesiones o éstas no están estabilizadas. Las secuelas son aquellas lesiones que no han curado después de aplicar los tratamientos médicos específicos. Éstas vienen recogidas en el Baremo Legal de Tráfico en un capítulo aparte y están valoradas por una puntuación concreta o en función a una horquilla de puntos. Así, por ejemplo, el síndrome postraumático cervical está valorado de 1 a 8 puntos mientras que un algia postraumática está valorada de 1 a 5. Cada punto equivale a una cuantía económica en función a la edad y a la cantidad de puntos que se acumulen. Por último, los factores de corrección son aquellas circunstancias provocadas por el accidente y que han perturbado la vida de la víctima sobremanera, por ejemplo, incapacidades, invalidez, necesidad de ayuda de terceras personas, etc.

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