Cansancio al volante: recomendaciones para evitar un accidente

Cansancio al volante: recomendaciones para evitar un accidente

¿Has sentido alguna vez cansancio al volante? ¿Sabes qué debes hacer para evitar el riesgo de accidentes? Te contamos todas las recomendaciones para no tener percances mientras conduces.

Seguro que todos en un momento hemos notado sueño, sopor, somnolencia, fatiga o cansancio mientras conducimos, una situación que afecta al 70% de los conductores.

Las estadísticas indican, además, que en un 20% de los accidentes de tráfico que se producen, el cansancio o el sueño son factores determinantes.

¿Te has puesto al volante después de una noche de fiesta en la que te has acostado tarde y has dormido poco?

¿Decides hacer de un tirón un viaje de muchas horas sin detenerte para ganar tiempo?

Estas son alguna de las situaciones habituales entre los conductores que pueden generar situaciones de riesgo en la conducción.

Cuando no descansamos adecuadamente después de llevar a cabo una actividad física o intelectual continuada surge el cansancio o la fatiga. Los factores que puede desencadenar su aparición mientras conducimos pueden estar propiciados por determinado tipo de situaciones:

  • El tipo de vía por el que vamos circulando y las circunstancias que la rodean.

Cuanta más atención tengamos que tener conduciendo mayor esfuerzo hacemos para estar atentos a las circunstancias del tráfico, y, por ende, nos cansaremos antes.

Por ejemplo, conducir en un atasco continuado o una retención puede provocarnos fatiga. Lo mismo ocurre cuando lo hacemos con circunstancias meteorológicas adversas, como lluvia, nieve o viento, donde tenemos que ir muy atentos y multiplicar nuestra precaución.

También puede provocarnos cansancio conducir de noche, o circular por vías que tienen una mala iluminación, sobre todo las secundarias, porque esto nos obliga a ir más lentos y prestar mucha más atención al tráfico.

No saber exactamente por donde vamos, perdernos o desconocer el trayecto que vamos a hacer son también situaciones que nos obligan a extremar las medidas de prudencia y que, por tanto, provocan que el cansancio y la fatiga aparezcan antes.

Y lo mismo ocurre cuando vamos por una autovía o autopista con poco tráfico y el trayecto es demasiado monótono, porque podemos relajarnos y al hacerlo sobreviene el sueño o el sopor.

  • Las condiciones que rodean al vehículo en el que viajamos.

Seguro que alguna vez has puesto la calefacción de tu vehículo demasiado fuerte, y has notado que te produce sopor. Esto es muy habitual en invierno, y cuando la temperatura del coche es muy alta, automáticamente nuestro cuerpo tiende a relajarse, y aparece la somnolencia.

Lo mismo ocurre si el vehículo no está correctamente ventilado, o si estamos incómodos en el asiento mientras conducimos.

  • La situación personal del conductor

Como es natural, el conductor es el responsable de asegurarse de poder realizar una conducción segura, y sus propias circunstancias son las que van a determinar en mayor medida la aparición del cansancio o del sopor mientras conduce.

En el caso de conductores con poca experiencia o noveles, se multiplican las posibilidades de acusar antes el cansancio al no estar acostumbrados.

Algunas de los factores que más pueden influir son:

No haber dormido las horas suficientes antes de ponernos al volante. Conducir con sueño multiplica las posibilidades de distracción y por tanto, de accidente.

-Haber consumido alcohol, drogas o algún tipo de medicamento cuyos efectos secundarios provocan sueño.

No realizar paradas para descansar cada 200 kilómetros o cada 2 horas. Esto es muy habitual cuando entran las prisas por llegar al destino lo antes posible.

Conducir un tiempo prolongado con exceso de velocidad, hacerlo sintiéndonos incómodos o en mala posición en el asiento, o cambiar el hábito que tenemos a la hora de conducir.

 

¿Cuáles son los efectos de conducir cansados, fatigados o con sueño?

  • Principalmente, multiplicamos las situaciones de riesgo y estamos mucho más expuestos a sufrir un accidente de tráfico.
  • Mermamos nuestra capacidad de reacción, de forma que los tiempos para reaccionar ante un imprevisto aumentan, con el riesgo que ello supone.
  • Multiplicamos las posibilidades de distraernos al volante, lo que a su vez repercute en la seguridad, tanto nuestra como de las personas que viajan con nosotros.
  • Nuestro estado anímico varía desde el momento que tenemos que hacer un sobreesfuerzo conduciendo mientras estamos cansados.
  • Cambia nuestra percepción del espacio y el tiempo, y en caso de viajar solos, esto puede provocar que nos quedemos dormidos al volante y como poco, nos salgamos de la vía, sobre todo si circulamos a alta velocidad.

 

¿Qué debes hacer para evitar el riesgo que supone circular con cansancio al volante?

  1. Descansar lo suficiente antes de emprender un viaje, para encontrarte en las condiciones más óptimas posibles a la hora de ponerte al volante.
  2. Detenerte cada 2 horas o cada 200 kilómetros para descansar, algo que la inmensa mayoría de los conductores no hace. Estirar las piernas, tomar un café, beber agua, son las recomendaciones que mejor sirven para quitarte el sopor o el cansancio.
  3. Si notas sueño o sientes que empieza a costarte mantener la atención, párate de inmediato. Detente en una gasolinera, una zona de descanso o cualquier lugar seguro y fuera de la circulación, y duerme un rato. Unos 15-20 minutos suelen ser suficientes para recuperarte. Antes de volver al coche, pasea y muévete o tómate un café para terminar de espabilarte.
  4. No comas demasiado antes de conducir, sobre todo si vas a hacer un viaje largo.  Las comidas abundantes que provocan digestiones pesadas suelen traer también sueño. Evita en carretera ingerir alimentos contundentes y opta por algo ligero.
  5. No te excedas con el uso de la calefacción y procura mantener siempre un ambiente fresco en el coche. Abre las ventanillas de vez en cuando para que corra el aire.
  6. Procura no conducir de madrugada o en horas nocturnas. Hacer un viaje de noche es una alternativa a los atascos para muchos conductores, pero la atención debe multiplicarse y las posibilidades de sufrir cansancio o sueño se multiplican.