Cada vez es más habitual, sobre todo en las grandes ciudades, alquilar motocicletas para circular, ya sea por motivos profesionales o en ratos de esparcimiento y diversión, lo que vienen haciendo, por un lado muchos profesionales que tienen que viajar por motivos laborales y alquilan las motocicletas para acudir a sus reuniones de trabajo, y por otro turistas que utilizan las motos de alquiler para desplazarse de manera rápida y cómoda por las ciudades.

En LEGALCAR hemos tramitado varios casos de accidentes de tráfico conduciendo motocicletas de alquiler. En estos casos puede existir una doble reclamación, ya que por un lado los daños materiales de la motocicleta de alquiler debe reclamarlos la empresa propietaria de la motocicleta alquilada y dañada en el siniestro, y por otro lado habrá que reclamar la indemnización correspondiente a las lesiones del conductor de la misma, y en su caso, del ocupante si lo hubiera.

A.S.R acudió a LEGALCAR tras sufrir un accidente de tráfico ocurrido en el Pº de la Castellana de Madrid, mientras circulaba por el carril bus, siendo interceptada su trayectoria por otra motocicleta que no respetó su prioridad de paso. Ante la inminencia de la colisión, A.S.R realizó una maniobra evasiva para evitar el accidente, y a consecuencia de la misma cayó al suelo, sufriendo lesiones. La motocicleta también sufrió daños de consideración.

Tras el siniestro compareció una dotación de la Policía Municipal que levantó parte de accidente donde se recogía la responsabilidad del contrario, y que LEGALCAR solicitamos para constatar la dinámica del siniestro. La aseguradora contraria se había puesto anteriormente en contacto con nuestro despacho indicando que había dudas en cuanto a la culpa en el accidente, por lo que era fundamental contar con un elemento probatorio que despejara esas dudas de cara a la reclamación.

Una vez tuvimos acreditada la culpa, LEGALCAR que tramitaban el caso se centraron en realizar el seguimiento de la evolución de las lesiones de A.S.R, de cara a la indemnización que luego se le iba a reclamar.

Asimismo contactó con nosotros la empresa propietaria de la motocicleta de alquiler, quienes también pusieron en manos de LEGALCAR la gestión de la reclamación de los daños materiales de la motocicleta.

A consecuencia del accidente de tráfico sufrido con la motocicleta, A.S.R sufrió fractura de olecranon derecho y fractura de la base falange distal del primer dedo de la mano derecha.

Al tratarse de accidente laboral o “in itinere” (nuestro cliente se dirigía a una reunión de trabajo cuando sufrió el siniestro), el seguimiento de sus lesiones se hizo a través de su mutua laboral.

El lesionado necesitó una primera asistencia por el SAMUR, y permaneció de baja laboral un mes, durante el cual estuvo inmovilizado con cabestrillo, y tuvo que ser operado de la fractura de olecranon, colocándosele material de osteosíntesis, y necesitando cuatro días de hospitalización. Asimismo se le realizó ecografía del carpo izquierdo y resonancia del primer dedo de la mano izquierda que arrojó como resultado una pequeña fractura en la base de la falange distal del primer dedo. Tras un periodo escayolado se le retiró la escayola y comenzó la rehabilitación que se prolongó durante tres meses más.

Durante ese periodo de tiempo, la aseguradora de la otra parte contactó con LEGALCAR para conocer el alcance de las lesiones de A.S.R.

Asimismo, la empresa de alquiler de la motocicleta siniestrada facilitó a LEGALCAR la factura y el justificante de pago de los daños materiales de la motocicleta.

Unos meses después del accidente se interpuso denuncia penal por A.S.R contra el conductor responsable (en ese momento no se había producido aun la reforma del Código Penal, por lo que estaban vigentes los procedimientos de Juicio de Faltas). Por otro lado el representante legal de la empresa propietaria de la moto siniestrada se personó como perjudicada por daños materiales en el mismo procedimiento para reclamar la factura de arreglo de los mismos. Asimismo se personó en el mismo la aseguradora de la motocicleta responsable del accidente.

Durante este tiempo LEGALCAR realizaron un seguimiento exhaustivo de la evolución médica del lesionado, indicándole las pautas a seguir, las pruebas a solicitar y los informes que eran necesarios para poder acreditar la existencia de sus lesiones y la evolución de las mismas.

Posteriormente el Juzgado citó a A.S.R para ser reconocido por el médico forense del Juzgado, quien emitió el correspondiente Informe de Sanidad  una vez el lesionado estaba estabilizado de sus lesiones, que recogió que el lesionado tuvo un periodo de sanidad de 128 días, divididos en 4 de hospital, 41 impeditivos y el resto de curación, y quedándole secuelas consistentes en limitación de movilidad en el codo, material de osteosíntesis y perjuicio estético.

LEGALCAR iniciamos la reclamación a la aseguradora contraria solicitando para el lesionado la indemnización por lesiones conforme al Informe de Sanidad emitido por el Forense del Juzgado, y para la empresa propietaria de la moto de alquiler accidentada reclamamos el abono de la factura correspondiente a los daños materiales de la misma. Asimismo se reclamó el importe de un casco de moto similar al dañado en el siniestro.

La aseguradora contraria inicialmente pretendió mantener la postura de concurrencia de  culpas, y posteriormente se negó al pago de los daños del casco de la motocicleta. Asimismo, y dado que las secuelas del lesionado venían sin puntuar en el Informe de sanidad forense, ofertaron un punto por cada secuela, mientras que atendiendo a los días de sanidad y a la entidad de las lesiones, LEGALCAR defendían que las secuelas debían pagarse en valores medios (3 puntos por cada una).

Ante la falta de acuerdo se señaló juicio que se celebró el día señalado. LEGALCAR citaron a declarar al médico forense, que pese a no puntuar las secuelas en su informe de Sanidad  entendió más ajustada una valoración media de las secuelas, y la sentencia fue favorable a nosotros, condenando a la aseguradora a abonar la indemnización por lesiones a A.S.R con la valoración de las secuelas en términos medios, como solicitábamos, y a abonar a la empresa titular de la motocicleta la factura del arreglo de la motocicleta. Asimismo se les condenó a pagar los intereses del art.20 de la Ley de Contrato del seguro.

Tras la terminación del procedimiento A.S.R recuperó los honorarios abonados a LEGALCAR, ya que pese a sufrir el accidente de tráfico con una moto de alquiler, el seguro de la misma le cubría los gastos de abogado particular gracias a la cobertura de defensa jurídica incluida en dicha póliza, por lo que la tramitación del caso le resultó completamente gratuito.

Tras la reforma del baremo de tráfico que entró en vigor en enero de este año, y la reforma del Código Penal en julio de 2015, las reclamaciones tienen que ir por la vía civil. Sin embargo el modo de tramitarlo es parecido, pudiendo reclamarse solamente la indemnización por lesiones por un accidente de tráfico con una motocicleta de alquiler, o bien conjuntamente y en la misma demanda también reclamarse los daños materiales de la motocicleta de alquiler.

Para ello será necesario que ambas partes (empresa de alquiler y víctima o lesionado) comparezcan en la demanda como demandantes, cada uno reclamando lo que les corresponde, aportándose la factura y justificante de pago de los daños materiales de la motocicleta y que en el caso del lesionado, se aporte una valoración médica pericial que sustituya a los informes forenses que antes se emitían en los Juicios de Faltas, y que recoja y puntúe los días que ha tardado en curar el lesionado, con las variaciones introducidas por el nuevo baremo de Tráfico.