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Se trata de un caso real tramitado LegalCar, desde unos días después del accidente hasta que el cliente cobró la indemnización que le correspondía conforme a las lesiones y a los daños materiales sufridos en un accidente de tráfico en el que él circulaba como ciclista.

M.F.R. contactó con nuestro despacho gracias a la recomendación de un conocido, antiguo cliente que también sufrió un accidente de tráfico y que vio sus derechos resarcidos gracias a la gestión de nuestro equipo de especialistas en accidentes de circulación. El accidente se produjo cuando M.F.R. circulaba con su bicicleta por las afueras de Madrid. Antes de entrar en una rotonda se percató de que no había ningún coche circulando en su interior y siguió su marcha.

Para su sorpresa, cuando se encontraba en el interior de la misma, de pronto un vehículo entró en la rotonda sin respetar el ceda el paso que así se establece en las normas de circulación y provocó que M.F.R. no pudiese evitar chocar contra el vehículo. Bruscamente fue a parar contra el suelo después de golpear fuertemente contra el coche y salir lanzado unos metros. Pronto se personó una patrulla del SAMUR y de la Policía Municipal en el lugar de los hechos. M.F.R presentaba un fuerte dolor en la cadera y magulladuras por todo el lateral derecho de su cuerpo, precisamente con el que cayó al suelo después del impacto.

Fue trasladado en ambulancia hasta el Hospital público más cercano, donde, después de la primera valoración facultativa, y las pruebas radiológicas oportunas, se le detectó una fractura de cadera. Fue necesaria una intervención quirúrgica para tratar de reparar la fractura y después inmovilizar la zona. Fue dado de alta hospitalaria casi un mes después de su ingreso una vez se estabilizó la lesión y no había riesgo.

Lo más importante es que contactó con nosotros desde el mismo Hospital, durante las largas horas de reposo en las que tuvo mucho tiempo de informarse sobre cómo reclamar por sus daños. Nuestros abogados especialistas en accidentes de tráfico se desplazaron hasta este centro hospitalario concertando una visita con el lesionado.

Después de una reunión de más de dos horas quedó suficientemente informado y decidió contratar nuestros servicios para reclamar por los daños sufridos en el accidente de tráfico, tanto materiales como personales. En cuanto a daños materiales, inicialmente, además de toda la ropa que quedó desgarrada por el accidente, sufrió la pérdida total del casco y de su bicicleta, un modelo de competición de alto coste.

En cuanto a daños personales, además de la fractura de cadera, graves magulladuras en brazos y piernas. Gracias a nuestro asesoramiento en cuanto a trámites con entidades aseguradoras, se pudo gestionar también la defensa jurídica con su Seguro de Hogar. El Seguro de Hogar ofrece cobertura en estos casos y generalmente se trata de una cuestión que se desconoce.

El proceso de recuperación fue arduo y lento, combinando periodos de reposo con periodos de rehabilitación, ejercicios de desentumecimiento, masajes y potencia. Se consiguió tener acceso al Atestado policial gracias a las diligencias aperturadas en el Juzgado. Después de comprobar el contenido del mismo y, dadas las graves consecuencias que había sufrido la víctima, se decidió de mutuo acuerdo derivar el caso a la vía civil.

Habían pasado 7 meses desde el accidente cuando el lesionado entró en la última fase de recuperación, manteniendo el periodo de baja laboral por cuestiones de seguridad. Una vez tuvo el alta, un perito experto en valoración de daño realizó un informe pericial después de elaborar un seguimiento de toda su documentación médica y reconocer al paciente en persona. Gracias al informe pericial elaborado por el perito, pudo valorarse el alcance de los daños personales sufridos por M.F.R.

Unas semanas después, el montante reclamable por los daños personales se unió al de los daños materiales en una Demanda, dirigida directamente contra la entidad aseguradora del vehículo responsable del accidente y, por tanto, responsable de atender al resarcimiento económico de los daños sufridos por M.F.R en el siniestro.

Después de un mes desde que se interpuso la Demanda, la compañía aseguradora del vehículo contrario se puso en contacto con nuestro equipo de abogados especialistas en accidentes de tráfico para tratar de llegar a un acuerdo amistoso y no continuar con el procedimiento judicial aperturado con motivo de la reclamación por los daños sufridos en el siniestro. La negociación fue una confrontación de pretensiones, que finalmente se saldó con un acuerdo de indemnización de 21.200€ a favor de M.F.R. La Demanda se interpuso por un montante de  23.400€.

Una vez M.F.R. cobró su indemnización, abonó la Minuta del despacho y nuestro equipo reclamó la cobertura jurídica a su Seguro de Hogar. Contaba con una amplia cobertura de defensa jurídica, habitual en Seguros de Hogar (3.000€) por lo que recuperó en gran medida todo lo que había abonado en concepto de Minuta de Honorarios Profesionales.

La defensa jurídica es una garantía contemplada en las pólizas de seguro que ofrece una cobertura en cuanto a las reclamaciones que los asegurados deban emprender por los daños sufridos en siniestros. Esta cobertura se ofrece de dos formas: por un lado, la entidad aseguradora se ofrece como responsable de la gestión de toda la reclamación; por otro lado, la aseguradora garantiza devolver el importe que su asegurado justifique haber abonado a un letrado externo y que previamente haya sido designado.

Para conocer más acerca de la defensa jurídica es recomendable leer otros artículos de nuestro Blog en los que hablamos más en profundidad de esta cobertura.

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