Causas penales en accidentes de tráfico

Causas penales en accidentes de tráfico

En LegalCar explicamos cuáles son las causas penales y civiles en los accidentes de tráfico. No cesamos en nuestro empeño de informar a la sociedad sobre los derechos de las víctimas de accidentes, de cómo tramitar la reclamación por la correspondiente indemnización por los daños sufridos en un accidente de tráfico y de cómo trabajan LegalCar, especialistas en la materia y que hacen depender su minuta de la indemnización que perciba la víctima. En este artículo explicamos las vías de reclamación y qué hacemos en LegalCar para que el caso sea un éxito.

CAUSAS PENALES EN ACCIDENTES DE TRÁFICO

El verano del año 2015 fue muy convulso en materia legislativa para todo lo que afecta a las reclamaciones por los daños sufridos en siniestros viales. Abogados de toda España fuimos testigos de cómo la legislación daba un vuelco a favor de los procedimientos civiles al verse reformado el Código Penal en todo lo que eran las antiguas Faltas.

El 1 de julio de 2015 entró en vigor la reforma del Código Penal que derogaba todo el Capítulo dedicado a las Faltas, incluyendo el artículo 621.3, sobre lesiones imprudentes, en el que se basaban el 90% de las denuncias por accidentes de tráfico en España. De esta manera, el artículo que se invocaba en las denuncias quedaba derogado y, por tanto, la imprudencia leve como causa de las lesiones, destipificada.

¿Qué supuso esto? Un periodo de transición en el que los abogados, a través de pruebas, asistimos perplejos a un espectáculo judicial de estimación y desestimación de denuncias, dependiendo del Juzgado en el que recayesen las denuncias. Algunos Juzgados admitían denuncias por accidentes de tráfico con lesionados, mientras que otros Juzgados no las admitían por acogerse a la nueva regulación. Esta confusa situación se fue estabilizando durante todo el 2015, hasta que ya en 2016 pocos abogados denuncian lesiones sufridas en accidente de tráfico por la imprudencia descrita en el antiguo artículo 621.3 del Código Penal. Fue un periodo de inseguridad jurídica a la hora de reclamar las indemnizaciones.

Actualmente la situación se ha estabilizado definitivamente: el 95% de los accidentes de tráfico no son denunciables y ya contados Juzgados admiten denuncias por imprudencias entendidas como leves. El 5% restante corresponde con delitos, es decir, hechos denunciados que quedan encajados en el tipo penal del delito. Por ejemplo, caso de las alcoholemias.

Pero, ¿Qué supuso realmente la derogación del 621.3 del CP? Básicamente, tiempo y dinero para las víctimas. Antes de la reforma del Código Penal los trámites judiciales penales eran rápidos y no suponían inversión alguna para la víctima: se denunciaba, la víctima pasaba revisión con el Médico Forense del Juzgado una vez tuviese el alta médica y se llegaba a un acuerdo con la compañía de seguros del vehículo responsable del siniestro por la cantidad resultante del Informe de Sanidad del Médico Forense. La víctima no tenía que pagar nada en el procedimiento, porque todo el trámite penal era a coste cero.

Pero ahora la situación es muy diferente…

CAUSAS CIVILES EN ACCIDENTE DE TRÁFICO

Cerrada la vía penal, restan dos vías para reclamar la correspondiente indemnización por los daños sufridos en accidente de tráfico, la vía extrajudicial y la vía judicial civil.

  • Vía extrajudicial: en teoría tendría que ser la mejor vía para la resolución de los casos, pero en la práctica, abogados comprobamos a diario que la realidad es muy distinta. Las compañías de seguros, en posición dominante en vía extrajudicial se enrocan en valoraciones médicas a la baja, en discutir conceptos que con pruebas están rotundamente demostrados, empujando así a la víctima a continuar la reclamación por la vía judicial civil.

La vía extrajudicial no supone ningún gasto para la víctima y consiste, básicamente, en enviar toda la documentación acreditativa de los daños a la compañía de seguros del vehículo responsable del accidente para que ésta ofrezca una valoración sobre los mismos, es decir, una propuesta de indemnización. Como comprobamos en nuestro trabajo diario en la lucha por el derecho de las víctimas, en el 90% de los casos esta propuesta no es acorde a la realidad de los daños justificados, por lo que la víctima se ve obligada a acudir a la vía judicial civil para continuar reclamando.

  • Vía judicial civil: vía judicial disponible para demandar a la compañía de seguros del vehículo responsable del accidente para reclamar la correspondiente indemnización por los daños sufridos en accidente de tráfico.

Esta vía ni es tan rápida como la penal, ni es gratuita. En primer lugar, el plazo para interponer demanda es de un año, el procedimiento es más largo y supone una espera tediosa para la víctima, que a veces cae derrotada por la impaciencia, algo que las aseguradoras agradecen. Además, es un proceso que supone un gasto inicial para la víctima, ya que ésta tendrá que costearse un perito médico especialista en valoración del daño, un procurador y un abogado.

Pero no todo es malo: la vía civil es más segura que la penal, más firme y tiene costas e intereses, con lo que las compañías se ven forzadas a llegar a acuerdos o acaban pagando más al final del procedimiento.

¿QUÉ PODEMOS HACER EN LEGALCAR EN UN ACCIDENTE DE TRÁFICO?

Ayudar a la víctima. En LegalCar, nuestra misión es ayudar a las víctimas a reclamar la indemnización correspondiente.

Además, gracias a la garantía de Defensa Jurídica contenida en las pólizas de seguros, nuestra minuta puede resultarle gratuita a la víctima si recupera todo el importe por el límite de cobertura. La Defensa Jurídica es una garantía que contienen las pólizas por las que las compañías de seguros se obligan a reembolsar a sus asegurados el importe que abonen a los abogados que libremente designen. 

LEGALCAR

En LegalCar nuestro equipo de profesionales está especializado en la tramitación de casos de accidentes de tráfico con víctimas que hayan sufrido daños materiales y/o daños personales. Trabajamos por y para las víctimas, nuestro interés va unido al suyo y por eso hacemos depender nuestra minuta de la indemnización que finalmente perciba.