900 901 450 / 637 637 637 - Teléfono gratuito

El cuello es la parte más sensible a ser lesionada en un accidente de tráfico leve. Generalmente las lesiones cervicales se producen por el llamado síndrome de latigazo cervical, el cual recibe este nombre por el movimiento de flexión y extensión que realiza el área cervical tras una colisión.

La lesión más común en estos casos es la cervicalgia postraumática, la cual se caracteriza por dolores fuerte en el área cervical que impide que la víctima del accidente realice sus actividades diarias, por eso hablamos de la cervicalgia postraumatica tiempo curación y duración baja. En este artículo te informaremos sobre los síntomas más comunes de esta lesión y el tiempo de cura.

 

¿QUÉ ES LA CERVICALGIA?

El término ‘algia’ significa dolor  por lo que ‘cervicalgia’ significa dolor cervical.

Algunos estudios aseguran que cerca del 80% de la población la sufre, al menos una vez en la vida, generalmente provocada por malas posturas y que la lesión afecta en mayor porcentaje a mujeres menores de 40 años.

Las cervicalgias generadas por traumatismos como los accidentes de tráfico generalmente están asociados a la rectificación de la lordosis cervical, es decir de la curvatura natural que tiene la columna vertebral.

¿Cómo se diagnostica la cervicalgia? Generalmente el médico realiza una exploración física para palpar las zonas donde el afectado tiene dolor, además de hacer movimientos específicos para determinar las zonas afectadas.

 

SÍNDROME CERVICAL

El síndrome cervical se produce por una contractura muscular  provocada por un latigazo cervical en la región superior del cuerpo y puede afectar a uno o varios músculos.

Circunstancias que denotan el padecimiento del denominado síndrome cervical son, por supuesto, el dolor, sensibilidad y rigidez en la zona del cuello, así como síntomas relacionados con la inestabilidad vasomotora, mareos y trastornos en la visión.

En cuanto a los motivos que provocan esta contractura, éstos tienen que ver con el uso reiterado de los músculos afectados y posturas forzadas durante largos periodos de tiempo. Igualmente, existen otra serie de afecciones que puede originar el síndrome cervical:

  • Enfermedad del cartílago articular que viene acompañada de un crecimiento excesivo del hueso subcondral.
  • Enfermedad degenerativa de las articulaciones que da lugar al desgaste del cartílago.
  • Degeneración y hernia discal. Constituye un elemento más de disfunción de la columna vertebral.

Un conjunto de factores que inciden en la parte superior de los músculos del trapecio y provocan una tensión constante en las fibras musculares del elevador de la escápula.

En fases más avanzadas del trastorno se puede llegar a producir impotencia funcional, esto es, la dificultad para realizar movimientos con el cuello, y ello debido a la sustitución de las citadas fibras musculares por nódulos fibrosos que no hacen sino limitar la movilidad de la zona.

Esta lesión es de gran importancia en los accidentes de tráfico, porque suponen casi el 80% de las lesiones en siniestros de circulación. Precisamente por ser una lesión tan común, desde hace años, pero en especial desde la entrada en vigor del nuevo Baremo de Tráfico en enero de 2016, es muy discutida por las compañías de seguros, muy pocas veces reconocidas por ellas y por supuesto muy mal pagadas.

 

SÍNTOMAS MÁS COMUNES

Generalmente la cervicalgia es el síntoma de lesiones más complejas como la rectificación de la lordosis cervical, protrusiones  discales y hernias cervicales. Dependiendo del tipo de lesión los síntomas pueden variar y agravarse.

Por ejemplo, en el caso de una rectificación de la lordosis cervical los síntomas pueden ser: cervicalgia, dificultad para la movilidad, náuseas, sensación de vértigo, adormecimiento de manos y dolores irradiados a miembros inferiores.

Esta lesión suele generar dolores intensos que dificultan ciertas actividades en el paciente. Además de dolor irradiado a brazos y manos, si la protusión alcanza un tamaño importante puede provocar que los nervios se vean comprometidos por lo que la persona puede perder sensibilidad en ciertas áreas.

Cuando la fibra pulposa del disco se sale del anillo, se forma una hernia, cuyos síntomas suelen ser similares e incluso más intensos. En este artículo el Dr. Jorge de las Heras, especialista en traumatología, nos habla algo más sobre esta lesión.

 

PATOLOGÍAS CERVICALES

Las patologías cervicales más habituales en un siniestro son:

  • El “latigazo cervical”, producido por el movimiento brusco que sufre el cuello de flexión y extensión a consecuencia del impacto, y que, aunque no es una lesión en sí, es el detonante físico que provoca el esguince cervical.
  • La cervicalgia postraumática, que es el diagnóstico más habitual que realizan los médicos en caso de lesiones de cuello en un accidente, muy típico de los llamados alcances traseros, y cuya sintomatología suele ser dolor, limitación de la movilidad, mareos, vértigos y dolores de cabeza.
  • La rectificación de la lordosis cervical, que se produce cuando la curvatura natural que tenemos en el cuello (lordosis) queda rectificada, es decir, recta, a consecuencia del accidente, provocando dolor, mareos y dolores de cabeza, y requiere rehabilitación para curarse.
  • La hernia discal postraumática, lesión que suele producirse en siniestros graves con impactos fuertes, producida al romperse la cobertura que protege la sustancia blanda de los discos intervertebrales que se encuentran entre los huesos de la columna. La sintomatología es muy dolorosa e incapacitante y en la mayoría de los casos deja secuelas en la víctima.

 

DURACIÓN DE LA LESIÓN

Es importante saber que cada persona es diferente por lo que el tiempo de curación puede variar de una a otra, así como el tiempo de baja por cervicalgia postraumatica.

En casos donde la lesión es más leve, como en las rectificaciones de la lordosis cervical, el tiempo de curación puede rondar entre los 30 a 90 días.

Cuando las lesiones son más graves como lo es en el caso de protrusiones o hernias, realmente no hay un tiempo de curación, sino se habla de la estabilización de la lesión, pues estas lesiones más graves acompañarán a la víctima por el resto de su vida a menos que sean operadas –en el caso de las hernias- sin embargo solo en el 10% de los casos es necesaria una intervención quirúrgica.

 

INDEMNIZACIÓN

Las víctimas de accidentes de tráfico que no han sido culpables únicos del accidente tienen derecho a recibir una indemnización. Los ocupantes por su parte siempre tienen derecho a indemnización.

Esto se hace a través de la presentación de un atestado realizado por la Policía o Guardia Civil o de un parte amistoso elaborado por los involucrados.

El tiempo de curación es el tiempo que ha tardado la víctima en estabilizarse de sus lesiones y su indemnización de acuerdo al baremo de tráfico de la siguiente forma:

  • Perjuicio personal básico: cuando la víctima del accidente de tráfico se encuentra realizando tratamiento rehabilitador, tiene derecho a recibir 30 € por cada día.
  • Perjuicio personal moderado: mientras el lesionado se encuentre de baja laboral o sus lesiones le impidan realizar sus labores diarias, recibirá 52€ diario por este concepto.
  • Perjuicio personal grave/ muy grave: en accidentes más graves, en los cuales el lesionado haya estado hospitalizado, la indemnización por días será de 75€ o 100€ en casos más graves.

Con respecto a las secuelas, se le denomina de esta forma a todo dolor o molestia residual que continúa en la víctima una vez terminado el tratamiento rehabilitador. Las secuelas se calculan basándose en una horquilla de puntos. Las secuelas por lesiones cervicales, según el baremo de tráfico pueden ser evaluadas de 1 a 5 puntos en caso de algias y de 1 a 15 en caso de hernias cervicales, dorsales y lumbares.

 

REABILITACIÓN

Tendrás diferentes opciones para tu rehabilitación:

  • Acudir a un Hospital o Centro sanitario Público, lo que cuenta con el problema de las esperas de la sanidad pública, que no ayudan al lesionado a curar con rapidez.
  • Un Hospital o Centro privado elegido por el lesionado, que tendrá que adelantar los costes de la rehabilitación y luego reclamarlos a la aseguradora responsable.
  • Tratarse en un Hospital o Centro adherido al Convenio UNESPA: la víctima puede elegir el que mejor le venga por cercanía o por referencias y recibe el tratamiento sin coste, ya que es la aseguradora quien se ocupa de los gastos.

 

EJERCICIOS RECOMENDADOS

Puedes realizar ejercicios de estiramiento al comienzo de tu día, para preparar los músculos para el estrés. Si sientes mucho dolor al realizar estos ejercicios, lo mejor es que consultes con un especialista.

Lo primero que podemos hacer para aliviar la tensión en la zona es realizar un estiramiento, puedes comenzar por ejercicios realizando movimientos de flexión lateral en la zona del cuello, puedes hacer repeticiones de 10 a cada lado. El truco para realizar este ejercicio adecuadamente es hacer como si quisieras tocar tu oreja con el hombro.

Además, puedes realizar ejercicios rotadores, moviendo el cuello de un lado a otro. Puedes hacer repeticiones de 10 series a cada lado. Para completar esta rutina de estiramiento cervical, puedes mover tu cuello de arriba hacia abajo, al subir, debes mirar hacia arriba y al bajar debes hacer como si pegaras la barbilla al pecho.

Si sufres rectificación de la lordosis cervical puedes realizar los ejercicios explicados en este vídeo.

Si pasas mucho tiempo sentado en tu escritorio con una posición poco cómoda para tu cuello y tienes antecedentes de problemas cervicales es recomendable que a media mañana te tomes un pequeño descanso y realices los ejercicios que te comentaremos a continuación.

  • Gira tu cabeza hacia el lado derecho hasta que la barbilla pegue con tu hombro. Mantén la posición por 5 segundos. Repite al lado contrario.
  • Mantén tu columna recta mientras estás sentado y miras al frente, pon tu mano derecha sobre tu oreja izquierda, moviendo tu cuello hacia la derecha. Realiza 3 series de 5 segundos.
  • Haz movimientos circulares con ambos hombros para liberar tensión de los trapecios. Realiza 20 movimientos. Y Cambia el sentido.

 

EJERCICIOS NO RECOMENDADOS

Si padeces de cervicalgia, no es recomendable que realices movimientos en los que fuerces el cuello, sobre todo si hay dolor muy intenso y rigidez, porque podría empeorarse el episodio de dolor.

Tampoco es recomendable que pases mucho tiempo en una misma posición, sobre todo si esta  posición no es sana para tu columna. Por ejemplo, si trabajas frente a un ordenador y  la pantalla está baja, deberás bajar tu cabeza generando tensión en la región cervical. Es decir, debes mantener el cuello recto y el monitor quedar a la altura de tu vista, no más abajo o arriba.

Debes evitar coger el móvil con el cuello y la oreja, pues al forzar esta posición, puedes provocar tensión en los músculos que rodean al área del cuello. Es importante también que mantengas una buena postura mientras duermes, utilizando almohadas que no sean muy grandes que provoquen una mala posición a  la hora de dormir. Se recomienda que la almohada sea de entre 15 a 18 cm de alto.

Si tienes dolores muy fuertes y problemas de movilidad, es recomendable que acudas a tu médico de cabecera para que te derive al fisioterapeuta en caso de ser necesario y te recete analgésicos. No es recomendable para pacientes con problemas cervicales que reciban masajes por personas que no están tituladas, pues si realizan mal un movimiento puede empeorar el dolor.

 

¿QUÉ DEBEMOS TENER EN CUENTA?

Si sufres de problemas cervicales puede que tengas también los siguientes  problemas:

  • Dolor de cabeza: muchas veces las lesiones cervicales provocan también dolores de cabeza, sobre todo en el área occipital (parte baja del cráneo), dolor en cinta o dolor detrás de los ojos.
  • Mareos: generalmente la sensación de mareo o vértigo de puede generar por problemas en el oído o problemas cervicales. El mareo generado por problemas cervicales se caracteriza por ir acompañado de dolores y tensiones en la nuca, tiene además un comienzo progresivo y empeora en situaciones de estrés.
  • Cervicobraquialgia: las afecciones cervicales como la rectificación de la lordosis cervical, hernias y otras lesiones, provocan dolores en los miembros superiores. Estos dolores vienen derivados de una inflamación en la raíz cervical. Generalmente el dolor afecta solo en uno de los brazos, pero puede pasar en ambos. Este padecimiento se incrementa cuando el lesionado realiza movimientos en los que tenga que subir el brazo. También el paciente puede notar pérdida de fuerza en el brazo  y disminución de reflejos.
  • Parestesias: si sientes que se te duermen las manos con frecuencias puede ser también consecuencia de la molestia cervical y de la cervicobraquialgia.

Es importante que recibas tratamiento rehabilitador tras sufrir un accidente de tráfico;  primero porque si no recibes a tiempo la atención de un fisioterapeuta las molestias pueden ser peores y segundo porque si no realizas el tratamiento dentro de los 15 a 20 días siguientes al siniestro, no podrás recibir tratamiento gratuito como parte del convenio UNESPA.

 

¿A QUIÉN AFECTA?

Pues independientemente de la edad –aunque habitualmente personas mayores de 45 años- o el sexo de la persona, el síndrome cervical se suele dar en individuos que, bien por su profesión bien por cualquier otra circunstancia, mantienen una mala postura durante mucho tiempo a diario o realizan gestos bruscos con el cuello.

El estrés al que nos somete el ritmo vertiginoso de la sociedad actual también es causante de los síntomas del síndrome cervical, y en pocas ocasiones el dolor cede o disminuye a pesar de que consumamos antinflamatorios o analgésicos.

De la misma forma, en este tipo de lesiones derivadas de un accidente de circulación, las consecuencias serán diferentes dependiendo del tipo de colisión recibida y de la edad, sexo, posición que se ocupa en el vehículo, si el accidente es esperado o no, etcétera.

También es muy habitual que las compañías de seguros pretendan, cuando el lesionado padece un latigazo cervical derivado de un accidente, imputar dicha dolencia a antecedentes previos, el tipo de profesión de la víctima, o su historial médico.

De ahí que el nuevo Baremo 2016, que perjudica seriamente a las víctimas con lesiones leves, haya dedicado un artículo integro (Artículo 135-Indemnizacion por traumatismos menores de la columna vertebral) a este tipo de lesión.

En el mismo se recogen una serie de criterios que deben cumplirse para poder considerar el latigazo cervical como derivado del accidente, y que son:

Asistencia médica antes de que pasen 72 horas desde el accidente, ya que de lo contrario lo más probable es que la aseguradora nos niegue el nexo causal entre el accidente y las lesiones.

Que exista un nexo causal entre el siniestro y la lesión cervical.

Que se cumpla el criterio de intensidad, que viene a significar para las compañías de seguros que deben existir unos daños materiales medianamente importantes. Este criterio era hace años motivo de discusión con las compañías, discusión que con el nuevo Baremo 2016 se ha recrudecido porque no hay un límite concreto de importe de daños para considerarse de “cierta entidad”, lo que se está traduciendo en multitud de demandas civiles contra las aseguradoras que niegan la indemnización por, según su criterio, no existir  dicha intensidad, frente al criterio de los abogados de las víctimas, que a través de periciales biomecánicas y dictámenes sobre este concepto hacen frente a la posición de las aseguradoras.

Por último, debe acreditarse en su caso la existencia de secuela cervical, en caso de existir, mediante los informes médicos o pruebas diagnósticas que tengamos.

 

Cómo prevenir

 

Las medias a tomar para evitar el síndrome cervical coinciden, claro está, con acciones correctoras relacionadas con el causas de la contractura. Así, prescindiremos de realizar trabajos que requieran del uso de músculos localizados por encima de los hombros.

En nuestro puesto de trabajo, si pasamos mucho tiempo, por ejemplo, frente a una pantalla de ordenador, evitaremos una postura forzada de flexión del cuello durante demasiado tiempo seguido. Una correcta ergonomía y sentarnos adecuadamente es fundamental para evitar contracturas desagradables e indeseadas.

Una buena manera de prevenir el síndrome cervical que podemos llegar a padecer a consecuencia de nuestra profesión es alternar, en la medida de lo posible, tareas para las que necesitamos una exposición prolongada y otras para las que descansamos más el grupo de músculos de la parte superior del cuerpo.

En los accidentes de tráfico, normalmente se recomienda collarín blando (pocos días), analgesia, calor seco, y reposo relativo. No podemos olvidar que esta lesión, que en ocasiones cura sin secuelas, puede complicarse en algunos lesionados hasta el punto de ser verdaderamente incapacitante.

 

Tratamientos

 

Si ya hemos empezado a notar algunos de los síntomas del síndrome cervical, lo primero que debemos hacer es tomar algún antinflamatorio para reducir el dolor y la inflamación y poder seguir haciendo nuestra vida diaria de la forma más llevadera posible. También puedes probar a aplicar hielo sobre el punto afectado durante breves intervalos de tiempo.

El segundo paso a dar es recibir rehabilitación sesiones de fisioterapia durante el tiempo que crea conveniente el especialista pertinente. Hay ocasiones en que ni los analgésicos, ni la rehabilitación logran paliar el dolor y la inflamación, de modo que se pueden realizar infiltraciones con corticoides en la zona de dolor.

Para las personas que vuelven al trabajo tras un periodo de baja por síndrome cervical, es aconsejable ejecutar algunos ejercicios de calentamiento antes de comenzar la jornada laboral, partiendo siempre de las recomendaciones específicas del especialista médico.