¿Cómo es el juicio rápido por alcoholemia?

A resultas de una alcoholemia, podemos ser sancionados con una multa o ser imputados por un delito. La diferencia la va a marcar la tasa de alcohol que demos cuando nos hagan un control de alcoholemia.

En términos generales la tasa de alcohol para los conductores se encuentra entre 0,25 mg/l y 0,50 mg/l, y en estos casos se impondrá una sanción que se impone de 500 euros acompañado de la retirada de cuatro puntos en el carnet de conducir.

Para el supuesto de que el conductor supere los 0,50 mg/l la multa que se le imponga será de 1000 euros y se le retiraran 6 puntos del carnet de conducir, y para conductores reincidentes en el último año la multa se le va a duplicar.

En aquellos supuestos en los que el hecho supera la sanción meramente administrativa dependiendo de la tasa de alcohol dada, o si el conductor que ha dado positivo ha provocado un accidente de tráfico, se enfrentara a una denuncia por los agentes de la autoridad y se le citara para celebrar un juicio rápido por alcoholemia.

El juicio rápido por alcoholemia se va a celebrar en aquellos casos en los que se trate de delitos con una pena no superior a 5 años de cárcel.

El problema se da sobre todo en los casos en los que el conductor que circula bajo los efectos del alcohol, se ve involucrado en un accidente de tráfico en el que resulta responsable y que ha provocado daños personales y/o materiales a otras personas. En estos casos va a ser imputado por un delito contra la seguridad del tráfico previsto en el capítulo IV de nuestro Código Penal.

Si no hay antecedentes, y el conductor reconoce la culpa, puede llegarse a un acuerdo en el juicio rápido por alcoholemia con el fiscal y la pena se reducirá en un tercio.