¿CÓMO SE RECLAMAN LOS DAÑOS?

Para reclamar la indemnización se debe aportar a la compañía aseguradora toda la documentación médica que acredite tus lesiones. Los informes tienen que ser detallados especificando los síntomas, el diagnóstico, el tratamiento recibido y las posibles secuelas. Si existen lesiones psicológicas hay que aportar un informe que explique el trastorno sufrido y el grado del mismo y dejar acreditada la relación causal entre ese daño y el accidente.

En el caso de que exista parte amistoso es necesario aportarlo, y rellenarlo correctamente, ya que de no ser así, la compañía de seguros puede llegar a negar el siniestro o no reconocer culpa. Si no existe parte amistoso, es necesario aportar el atestado de tráfico, documento que explica cómo ha surgido el accidente redactado por la Guardia Civil o la policía, y que constituye un medio de prueba para acreditar la dinámica del accidente. Una vez realizado el requerimiento de manera fehaciente (burofax, presentación física en la compañía), junto con la documentación, la compañía dispone de, un plazo de tres meses para contestar con una oferta motivada o una respuesta motivada.

En caso de que no estés de acuerdo con lo ofrecido por la compañía tienes la opción de negociar para llegar a un acuerdo con la misma, lo que supone utilizar la vía extrajudicial, y en última opción si no es posible llegar a un acuerdo amistoso demandar por la vía civil ya que se han despenalizado los juicios de faltas tras la reforma del Código Penal, por lo que el conflicto se resolverá por la vía civil, es decir, demandando directamente a la compañía.