Cómo se valora un día impeditivo y un día curativo

Cómo se valora un día impeditivo y un día curativo

Cuando sufrimos un accidente de tráfico y resultamos lesionados hay que distinguir las posibles indemnizaciones que nos pueden corresponder, como ya hemos explicado en otros artículos, y lo que nos correspondería percibir sería, según el caso:

  1. Días hospitalarios
  2. Días impeditivos
  3. Días de curación o no impeditivos
  4. Secuelas
  5. Posible lucro cesante o daño emergente.

Lo más normal es que si el accidente de tráfico es de una cierta entidad, nos pueda dejar doloridos durante un tiempo, y hay que saber claramente que dice la Ley, sobre lo que es un día impeditivo y qué es un día curativo, para poder saber cómo justificarlos y poder cobrar la indemnización que nos corresponda por este concepto.

El día impeditivo según la Ley es todo aquel que impida al lesionado realizar su actividad habitual, es decir, NO habla la Ley que se tenga que aportar baja laboral para demostrar que se tiene derecho a días impeditivos, ya que , por ejemplo, un jubilado o un menor tienen derecho a que aquellos días que médicamente se demuestre que no ha podido realizar su actividad habitual, sean considerado como IMPEDITIVOS.

JUSTIFICACIÓN DE DÍAS IMPEDITIVOS

¿Cómo se justifican los días impeditivos cuando no se tiene baja?  pues con documentación médica que acredite dicha situación. Todos podemos hacernos una idea de que un menor que se haya roto un brazo en un accidente, durante todo el tiempo que tenga la escayola puesta se tendrá que considerar cómo días impeditivos. De igual manera, aquel jubilado que haya tenido un golpe con el coche y necesite muletas para andar, también hna de ser considerados dichos días como impeditivos.

Para aquellas personas que estén trabajando, lo normal es que sea la baja laboral la que nos aporte un criterio donde fijar los días impeditivos, pero puede ser que el alta laboral sea dada de forma voluntaria debido a motivos de trabajo. ¿Qué ocurre con los siguientes días? Pues dependerá de la documentación que podamos aportar, ya que si nuestro trabajo lo podemos realizar, pero de forma  limitada, y lo podemos demostrar, se podrá pelear que dichos días son impeditivos aunque no se tenga baja laboral.

Para saber qué días son curativos o no impeditivos, lo primero es saber en qué consisten, y son días no impeditivos todos aquellos días en los que el lesionado tiene un tratamiento  que, no estando de baja o no siendo impeditivos, le sirven para mejorar de sus lesiones  o de la sintomatología padecida.

Hay que tener en cuenta que no se pueden solapar los dos tipos de días, es decir o es día impeditivo o es día curativo, si el tratamiento realizado está dentro de la baja , se considera como impeditivo. Si está fuera será no impeditivo.

EJEMPLO

Un ejemplo sería el caso de Juan, que sufre un accidente que le genera unas lesiones, y dichas lesiones le generan una baja laboral. A la vez y para curar de sus lesiones empieza tratamiento rehabilitador. Dicho tratamiento dura 60 días, pero a los 30 días y ya que ha mejorado parcialmente de sus lesiones, el médico de cabecera le da el alta laboral por mejoría. Juan acaba sus sesiones a los 30 días siguientes al alta y el fisioterapeuta le da un alta con secuelas.

Esto implicaría que Juan ha estado en tratamiento 30 días impeditivos, 30 de curación y tiene una secuela.

Normalmente se justifican los días de curación con aquella documentación médica que acredite tratamiento recibido y que mejore la sintomatología, lo más habitual, la rehabilitación. Pero también puede ser otro tipo de tratamiento, infiltraciones etc.

Para establecer cuando se ha de parar de contar días curativos, hemos de estar a un término muy importante, la llamada ESTABILIDAD LESIONAL, dicho termino significa que en un momento dado del tratamiento, nuestro médico nos dirá que nuestras lesiones han curado o han llegado a su estabilización lesional, es decir, que no han estancado en su evolución. En dicho momento se ha de detener el tiempo que se cuenta para la indemnización, ya que si se estabiliza una lesión por no poder el tratamiento mejorar más su sintomatología, el resto es considerado secuela.

El momento de dejar de contar es muy subjetivo, pero normalmente es el rehabilitador el que nos dice cuando las lesiones han llegado a su tope de mejoría. El resto de tratamiento que se pueda realizar no es curativo sino paliativo y por tanto se computa como secuela y no como tiempo de curación.

EJEMPLO PRÁCTCO

Alberto sufre un accidente de tráfico con su motocicleta, resulta lesionado en cuello y hombro.

Alberto trabaja de camarero, por lo que debido a sus lesiones le dan la baja laboral y le derivan al rehabilitador para que le trate cuello y hombro. Tras dar 40 sesiones de rehabilitación, todas ellas estando de baja, su rehabilitador le da el alta, habiendo curado de la sintomatología del cuello y dejando un dolor en el hombro que le limita la movilidad del mismo. El médico de cabecera le mantiene la baja laboral y a los 15 días le vuelve a dar tratamiento rehabilitador, pero no existe mejoría,  dando el alta el médico de cabecera.

Pues bien, Alberto será indemnizado por el tiempo de baja que haya estado dando las primeras 40 sesiones de rehabilitación, dejando una secuela de hombro. El resto del tiempo no se tiene en cuenta ya que aunque haya estado de baja, se entiende que el tratamiento recibido no ha mejorado su sintomatología y por lo tanto se engloba dentro de la seceula.