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Ser o no inocente en un accidente de moto es un factor fundamental a tener en cuenta si el perjudicado quiere reclamar por los daños y perjuicios sufridos en el siniestro.

Para poder ser indemnizado, el motorista tiene que demostrar su inocencia, y para ello, teniendo en cuenta la multitud de factores que pueden intervenir en un siniestro, es necesario contar con la ayuda de LegalCar.

DEFINICIÓN DE INOCENCIA EN UN JUICIO

El denominado principio de presunción de inocencia aboga por la inocencia de la persona como norma, y como contrapunto a la culpabilidad, es decir, que toda persona es inocente hasta que no se demuestre lo contrario.

En el ámbito de los accidentes de tráfico, cuando se produce un siniestro hay culpable e inocente del mismo. El inocente es la víctima o perjudicada, mientras que el culpable es el responsable. Puede haber varios culpables y varias víctimas, dependiendo del tipo de accidente.

Antes de la reforma del Código Penal en 2015, cuando se producía un accidente de tráfico, la víctima podía denunciar penalmente al culpable por imprudencia, abriéndose así un procedimiento penal (Juicio de Faltas) contra el conductor culpable, y contra la aseguradora como responsable civil subsidiaria, que podía culminar con una sentencia condenatoria o absolutoria para el denunciado.

Tras la despenalización de los Juicios de Faltas, la opción judicial que le queda a la víctima de un accidente de tráfico es interponer una demanda judicial civil contra la aseguradora del culpable del accidente, cuya conducta ya no es objeto de reproche penal, salvo en casos muy concretos como son los Delitos contra la Seguridad del Tráfico, donde sí se incoa un procedimiento penal que culmina con la condena del conductor culpable.

Puede haber algún supuesto en el que se ponga en duda la inocencia de la víctima del accidente por parte de la compañía de seguros. La carga de la prueba es del perjudicado, por tanto, será necesario demostrar quien ha sido culpable para poder reclamar.

¿Y SI ERES CULPABLE?

Puede reclamar todo aquel perjudicado que haya sufrido un accidente de tráfico con daños personales y/o materiales siempre que no haya sido culpable exclusivo del siniestro.

Esto significa que, si la culpa del accidente es nuestra en exclusiva, no tendremos derecho a reclamar.

Ahora bien, existen accidentes de tráfico en los que resulta difícil demostrar la responsabilidad, por cómo ha ocurrido, porque haya muchos intervinientes, porque se desconoce la causa del mismo, o porque las partes se echan mutuamente la culpa el uno al otro. Todo ello puede determinar que exista una concurrencia de culpas o culpa compartida, donde ambos son culpables y víctimas inocentes.

En estos casos no existe una responsabilidad exclusiva de una de las partes, y por tanto hay derecho a reclamar por los daños y perjuicios sufridos, pero eso sí, en proporción al porcentaje de culpa de cada uno.

LOS JUICIOS 

Si la víctima de un accidente de moto interpone una demanda civil contra la compañía de seguros del responsable del accidente por los daños y perjuicios sufridos, se abrirá un procedimiento judicial, que suele ser largo en el tiempo, en el que deberá demostrase que la víctima ha sufrido esos daños por la conducta negligente o imprudente del contrario, es decir, debe existir un nexo causal claro.

En ocasiones en un accidente de tráfico se ven implicadas varias motocicletas. Un caso muy habitual es la colisión en una intersección o cruce. En estos supuestos, puede resultar difícil demostrar quién es culpable del accidente, y quien inocente, y será complicado alcanzar un acuerdo amistoso cuando ambas partes se echan la culpa mutuamente.

Salvo que existan elementos de prueba a favor de alguno de los motoristas (un testigo, un Atestado de la policía o Guardia Civil), resulta arriesgado interponer un procedimiento judicial, puesto que, si el demandante pierde el juicio porque no ha podido probarse la culpabilidad del contrario en el siniestro, será condenado en costas al desestimarse la demanda, salvo que la misma sea estimada parcialmente, en cuyo caso el Juez nos dará la razón solo en parte y no habrá condena en costas.