900 901 450 / 637 637 637 - Teléfono gratuito

¿Por qué es importante la dinámica de un accidente de tráfico? Conoce qué es, cómo se estudia y puede recrearse, y hasta qué punto influye en las reclamaciones por accidentes de tráfico.

Un accidente de tráfico es un hecho eventual, que se produce como consecuencia de hechos de la circulación y que suele tener unas consecuencias en forma de daños personales y/o materiales en los implicados, de mayor o menor consideración según el tipo de siniestro y las circunstancias que lo rodean.

Cada caso es diferente y en su producción intervienen multitud de factores que deben tenerse en cuenta a la hora de determinar las responsabilidades derivadas del mismo.

Uno de los pasos fundamentales que hay que dar para determinar esa responsabilidad que pone en marcha un proceso de reclamación de daños y perjuicios para las víctimas es conocer la dinámica del siniestro.

¿Qué es la dinámica del accidente?

Podemos decir que la dinámica de un accidente de tráfico es el modo en que se ha producido el mismo, es decir, cómo ha ocurrido.

Hay supuestos que son muy claros, sobre todo cuando la culpa o responsabilidad es obvia teniendo en cuenta como ha ocurrido.

Por ejemplo, el clásico alcance o choque trasero de un vehículo a otro en una vía urbana o en una retención de tráfico en una interurbana.

Un caso así tiene una dinámica muy sencilla consistente en que el conductor de un vehículo que golpea por detrás a otro circula sin ir atento a las circunstancias del tráfico y sin mantener la distancia de seguridad reglamentaria con el vehículo que le precede.

Y en este caso, queda muy clara la responsabilidad y por tanto es factible reclamar por los daños sufridos con garantías.

Sin embargo, hay ocasiones en los que existen muchas dudas sobre el modo de ocurrir el accidente, y es necesario contar con ayuda profesional para determinar cómo ha ocurrido el siniestro.

¿Por qué se estudia?

Ya hemos visto que un accidente de circulación provoca unos daños, y estos deben ser reclamados por las víctimas al responsable del siniestro. Esta situación se produce de manera muy habitual, porque hay muchas clases de accidentes y en ellos intervienen muchos factores.

Además, en muchas ocasiones las víctimas, que lógicamente obran por desconocimiento e incluso buena fe, no se aseguran de recabar medios de prueba en los primeros momentos tras el siniestro que puedan ayudarles a demostrar la dinámica del mismo.

Y en otros muchos casos, el perjudicado en estos casos, que no sabe si tiene o no derecho a reclamar algo, o al que la aseguradora de turno ya ha advertido que no va a pagar por algún motivo relacionado con el modo de ocurrir el mismo, decide no tramitar ninguna reclamación, pese a que en realidad tiene derecho a ella.

Por eso es tan importante recibir asesoramiento por LegalCar. Muchas veces un siniestro cuya dinámica no estaba clara ha podido gestionarse con éxito contando con ayuda legal.

¿Cómo puede recrearse?

El medio más común que recrea un accidente de tráfico es un Atestado, levantado por la Policía o la Guardia Civil. Los agentes de la autoridad cuentan con especialistas en Atestados, que reconstruyen un siniestro empezando por acudir in situ al lugar donde se ha producido.

Para recrear la dinámica de un siniestro deben tenerse en cuenta multitud de factores, y muchos de ellos hay que comprobarlos en el mismo lugar donde se han producido los hechos.

Estudiar el escenario donde han ocurrido los hechos, la posición de los vehículos implicados, las huellas de frenada en la calzada, el lugar concreto donde cada vehículo tiene localizados los daños materiales, los vestigios o restos diseminados por la zona, y por supuesto, las declaraciones de los implicados y de posibles testigos, son algunos de los medios utilizados a la hora de reconstruir el siniestro.

En otras ocasiones, es necesario acudir a profesionales más especializados aún, lo que ocurre muchas veces en siniestros graves, donde se han producido muchos daños y que por una u otra razón es difícil determinar la dinámica del mismo, y por tanto, la responsabilidad.

Estos profesionales son los peritos reconstructores de accidentes. Se dedican precisamente, a estudiar todo tipo de pruebas y documentos que les sirven para realizar un informe pericial en el que analizan todos los detalles para concluir su valoración sobre cómo se ha producido el siniestro.

Estos informes suelen ser muy detallados y realizados con fotografías, mediciones, fórmulas y todo tipo de medios destinados a determinar la dinámica de un siniestro controvertido.

Muchas veces, un Atestado o un Informe pericial de un perito reconstructor de accidentes, han conseguido que un siniestro que aparentemente era indefendible porque la víctima tenía todos los elementos en contra y no era capaz de demostrar que no era culpable, haya podido reclamarse con éxito.