Con la llegada del verano aumentan las horas de luz solar y también los efectos del sol en la conducción: las situaciones de riesgo por deslumbramiento.

La mayor parte de los conductores no son conscientes realmente de los efectos dañinos de la radiación solar ultravioleta sobre su salud visual. Hay estudios que señalan que más de la mitad de los conductores de nuestro país desconocen completamente qué efectos puede acarrearles la radiación solar.

Entre los daños oculares propios de los efectos de la radiación solar están las cataratas, el pterigión y la degeneración macular. Durante la conducción, el efecto del sol añade situaciones de riesgo que deberíamos evitar en la medida de lo posible. Estas situaciones son la colisión por alcance, la salida de la vía y la pérdida de visibilidad al salir de un túnel.

Consejos para conducir con sol

Cuando salgas a la carretera y el sol esté presente en tu conducción, ten en cuenta estos consejos para protegerte visualmente y evitar situaciones de riesgo en carretera, además de prevenir algunas de las enfermedades oculares que hemos señalado anteriormente:

  • Utiliza gafas de sol con un filtro solar que no esté por encima de la categoría 4, de lo que pueden aconsejarte en una óptica. Asimismo, usa cristales de color gris en tus gafas; éstos toleran mejor los colores naturales.
  • Debes saber que las gafas polarizadas están preparadas para sortear mejor los reflejos más molestos producidos por la radiación solar y, además, previenen la fatiga ocular.
  • En caso de que utilices gafas graduadas, necesitarás también unas gafas de sol con la misma graduación.
  • Si usas lentillas con filtro solar, también es aconsejable que utilices gafas de sol. No está de más prevenir doblemente.
  • También es posible que sufras algún deslumbramiento a pesar de usar gafas de sol. En este caso, la mejor manera de actuar es reducir la velocidad del vehículo poco a poco hasta que volvamos a tener una visibilidad óptima.
  • Los conductores de ciclomotores y motocicletas deben utilizar gafas de sol que los envuelven ocularmente de tal manera que eviten motas de polvo y el resto de suciedades que pueden incidir en los ojos y, por tanto, disminuir su visibilidad.

El uso de las gafas de sol

Ya hemos hablado de la importancia del uso de unas gafas de sol para salvar lo máximo posible los efectos del sol durante la conducción. Ahora nos referimos a qué requisitos y características deben tener estar gafas de sol para que cumplan correctamente con el fin por el cual las usamos.

En primer lugar, las gafas de sol que lleves deben ser de un centro sanitario especializado de óptica, donde nos aseguramos que las gafas cumplen perfectamente con la normativa vigente de calidad, seguridad y garantía.

Las gafas de sol que se rigen por la normativa cuentan con una etiqueta donde se detalla la homologación –el marcado CE-, la normativa de calidad (EN 1836:2006), el grado de protección de la radiación ultravioleta (100% U.V.), e información del producto como nombre, dirección del fabricante, instrucciones de uso, limpieza, y mantenimiento, entre otros aspectos.

La legislación europea fija cinco niveles con respecto a las gafas de sol y los filtros de protección contra la radiación solar para uso general y filtros para la observación directa del sol. Estos niveles van de 0 a 4, de menor a mayor nivel de protección en función de su trasmitancia. La categoría 4 queda reservada para usos extremos, como en paisajes nevados o deportes acuáticos, y no es apta para la conducción.

Además, si acudimos a una óptica recibimos el asesoramiento y consejo experto de un óptico-optometrista que es quien mejor puede informarnos sobre las necesidades específicas de protección que nuestros ojos necesitan. Recuerda que si utilizamos gafas de sol que no filtran convenientemente los rayos UV es más peligroso que el hecho de no usar gafas de sol.

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