El informe médico y el latigazo cervical

El informe médico y el latigazo cervical

La lesión más común cuando sufrimos un accidente de tráfico, en más del 80% de los casos,  es el denominado  “esguince cervical”,  y precisamente porque es la lesión más común, es la más discutida por las aseguradoras, hasta tal punto que prácticamente han querido “borrarlas del mapa” en el nuevo Baremo de tráfico que ha entrado en vigor el pasado 1 de enero de 2016, donde se le dedica a esta lesión un apartado independiente.

Es habitual escuchar tras un accidente de tráfico que la persona ha sufrido un «latigazo cervical» esto no es como tal una lesión, sino el mecanismo que la produce. Recibe este nombre por el movimiento que realiza el cuello de flexión y extensión de forma brusca, a partir de esto se pueden generar muchas otras lesiones como: rectificación de la lordosis cervical, protrusiones discales , hernias, entre otras.

Para tener una idea clara de la enorme importancia que tienen a partir de ahora los informes médicos que diagnostiquen un esguince cervical, haremos una separación entre como la normativa que teníamos hasta el 31 de diciembre de  2015 y la nueva normativa a partir de enero de 2016, ya que el Baremo a aplicar para accidentes ocurridos en uno u otro año es distinto, y por tanto difieren los requisitos para conseguir la indemnización, partiendo siempre de la base que todos los informes médicos son importantes.

Accidentes ocurridos hasta el 31 de diciembre de 2015 (Aplicación de Baremo 2014)

  1. Cervicalgia: se refiere al dolor en la zona cervical que a veces se irradia a la zona clavicular, pudiendo afectar brazos y manos. El tiempo de curación ronda entre 10 y 50 días aproximadamente. Sumado el tiempo de rehabilitación. Algunas lesiones dejan secuelas que en el Baremo de 2015 estan evaluadas de 1 a 5 puntos.
  2. Síndrome Postraumático Cervical: algunas lesiones cervicales, comprenden además del dolor otras molestias, como lo es el caso de la rectificación cervical que incluye sensación de vertigo, parestesias, entre otros sintomas. Al ser una lesión más compleja, el tiempo de curación se ve extendido, lo normal es que dure entre 30 a 90 días, al igual que en la cervicalgia el tratamiento rehabiitador es de mucha ayuda para el paciente, quien normalmente queda padeciendo alguna secuela derivada del accidente. Estas secuelas se puntuaban en el Baremo de 2014 de 1 a 8 puntos.Hay que tener en cuenta que hay otros factores que también deben contemplarse, como son la edad, sexo, posición del lesionado en el momento de la colisión etc.  Existen estudios que demuestran que las mujeres y los niños son más propensos a tener dicha lesión en un accidente o a que la misma sea más intensa, y esto es debido a que la musculatura del cuello no es tan fuerte como la de un hombre o no esta igual de desarrollada.

Para aquellos supuestos en que la colisión se produce teniendo la víctima  el cuello  girado, está demostrado que la mecánica del latigazo cervical es más agresiva, ya que la musculatura se encuentra en una posición más propensa a sufrir lesión. Igualmente hay que estudiar si el golpe ha sido con el vehículo detenido y por sorpresa o no esperado, ya que una víctima que puede apercibirse de que va a recibir un impacto instintivamente prepara su cuerpo para recibir el golpe, mientras que en víctimas que no lo esperan sucede al revés.

Los informes médicos son muy importantes  para conocer la sintomatología, defender el nexo causal entre accidente y lesión, o prever la duración de la lesión o el tiempo de curación de la misma.

¿Y si el impacto es leve?

Las compañías de seguros llevan años peleando y negando el pago de indemnización para aquellos accidentes donde el impacto es de “ baja  intensidad” , refiriéndose a aquellos casos en los que los daños materiales del vehículo accidentado no superen una cantidad que oscila entre 400 y 600 €. Las aseguradoras intentaron durante años que la Jurisprudencia recogiera que los impactos a baja intensidad no generan lesiones, ya que no se puede producir el mecanismo de latigazo cervical. Ello les llevó a considerar  fraudes todos aquellos casos que NO entraban dentro de esos parámetros estadísticos de la aseguradora.

En años anteriores y desde la experiencia de LEGALCAR, se han ido ganando sistemáticamente todos esos juicios contra las aseguradoras, existiendo informes médicos, estudios de todo tipo y abundante jurisprudencia que daba la razón a la víctima y se la quitaba a la aseguradora que mantenía esta postura, pese a las periciales biomecánicas que las mismas llevaban a juicio y que eran fácilmente desmontadas.

Sin embargo aquello que las compañía no consiguieron estos años atrás por la Jurisprudencia lo han conseguido introduciendo este requisito en el nuevo Baremo 2016, que en definitiva solamente supone un avance para los casos de accidentes con resultado de muerte y grandes lesionados, donde era necesario una reforma que mejorara las condiciones de estas víctimas. Sin embargo, en LEGALCAR sigue pareciéndonos un despropósito que se minusvaloren y prácticamente se eliminen de un plumazo las indemnizaciones para víctimas con lesiones cervicales, que, insistimos, son el 80% de las reclamaciones por accidentes de tráfico.

Accidentes a partir del 1 de enero de 2016

A partir de esta fecha se dificulta aun más las reclamaciones derivadas de lesiones cervicales, como hemos visto, recogiéndose de manera pormenorizada los “requisitos” que deben darse para poder reclamar una indemnización por este concepto.

En el nuevo Baremo de tráfico 2016 las lesiones de cuello se recogen en el artículo 135 de la Ley, denominándose “INDEMNIZACIÓN POR TRAUMATISMOS MENORES DE LA COLUMNA VERTERTEBRAL”:

  1. Los traumatismos cervicales menores que se diagnostican con base en la manifestación del lesionado sobre la existencia de dolor, y que no son susceptibles de verificación mediante pruebas médicas complementarias, se indemnizan como lesiones temporales, siempre que la naturaleza del hecho lesivo pueda producir el daño de acuerdo con los criterios de causalidad genérica siguientes:
    a) De exclusión, que consiste en que no medie otra causa que justifique totalmente la patología.
    b) Cronológico, que consiste en que la sintomatología aparezca en tiempo médicamente explicable. en particular, tiene especial relevancia a efectos de este criterio que se hayan manifestado los síntomas dentro de las setenta y dos horas posteriores al accidente o que el lesionado haya sido objeto de atención médica en este plazo.
    c) Topográfico, que consiste en que haya una relación entre la zona corporal afectada por el accidente y la lesión sufrida, salvo que una explicación patogénica justifique lo contrario.
    d) De intensidad, que consiste en la adecuación entre la lesión sufrida y el mecanismo de su producción, teniendo en cuenta la intensidad del accidente y las demás variables que afectan a la probabilidad de su existencia.
  2. La secuela que derive de un traumatismo cervical menor se indemniza sólo si un informe médico concluyente acredita su existencia tras el período de lesión temporal.
  3. Los criterios previstos en los apartados anteriores se aplicarán a los demás traumatismos menores de la columna vertebral referidos en el baremo médico de secuelas.

Se olvidan las aseguradoras de que, a nuestro juicio de la única verdad médica que existe, es aquella que dice que no existen lesiones sino lesionados. Lo que implica una realidad cuyo resumen es que cada persona reacciona y se cura de las enfermedades y lesiones de forma diferente.

Y esta realidad médica las aseguradoras se la han querido quitar de un plumazo, por lo que ahora tenemos que conseguir un informe médico que diga claramente que tenemos una lesión objetivizada, no bastando nuestras manifestaciones. Dicho de otra forma, necesitamos una prueba médica que diga que tenemos esa lesión, sean radiografías o resonancias magnéticas, electromiogramas, pruebas donde aparezca, como poco, una rectificación cervical. Y OJO porque los abogados de LEGALCAR ya nos hemos encontrado con informes de compañías de seguros que dicen que una rectificación de la lordosis cervical tampoco es un elemento objetivo, por lo que nos preguntamos si entonces lo que necesitan es una fractura para entender que hay lesión. Incomprensible.

Además de lo anterior no solo hay que tener ese informe, sino además es requisito imprescindible que los daños de los vehículos sean de una cierta entidad (el tema ya comentado del nexo causal accidente-lesión), ya que en caso contrario las aseguradoras no van a querer pagar indemnización. No se ha tenido en cuenta datos tan obvios como que cada vez más los vehículos se fabrican para minimizar los daños en golpes de media intensidad,, como por ejemplo parachoques más altos, o materiales que absorben el impacto sin deformarse. Una vez más, las aseguradoras han vuelto a comer el terreno a las víctimas, pues ahora más que nunca han conseguido poner las cosas más difíciles aun para reclamar lo que en derecho les corresponde. Una muestra más del enorme poder de las aseguradoras en nuestro país. Francamente nos preguntamos donde está ese pretendido avance para equipararnos a nuestros homónimos en Europa. Nosotros no lo vemos.

En resumen, a las víctimas de accidentes de tráfico con lesiones en la zona cervical se les van a complicar mucho la reclamación, por lo que desde LEGALCAR recomendamos más que nunca NO ESPERAR, ya que las primeras horas tras el siniestro van a ser fundamentales para el éxito de la reclamación, y acudir de inmediato a un despacho de abogados especializado, para tener desde el principio las pautas básicas y dar los primeros pasos de manera correcta. El tiempo es fundamental a partir de ahora.