¿En que consiste una alcoholemia?

Una alcoholemia implica la cantidad de alcohol que se encuentra presente en la sangre. Normalmente es un término que se utiliza cuando se refiere a que hay un nivel excesivo de alcohol respecto a los niveles o parámetros que se consideran normales.

El alcohol no afecta a todas las personas por igual, influyendo factores como el peso, la hora del día, o el sexo (no afecta de la misma forma a hombres y a mujeres).

Normalmente el alcohol empieza a detectarse en la sangre a los 5 minutos de haberlo ingerido, y su máximo nivel se alcanza entre los 30 y los 90 minutos siguientes.

Para detectar si una persona está o no alcoholizada, suele utilizarse el método del test de alcoholemia, que mide la cantidad de alcohol que hay en la sangre de una persona que haya bebido.

El haber ingerido alcohol provoca consecuencias en nuestro comportamiento, y en nuestras capacidades psicofísicas. Así, afecta a nuestra atención, disminuye nuestra capacidad de reacción, percibimos peor señales o colores o se reduce nuestro campo visual.

Todos estos efectos de una alcoholemia suponen un grave riesgo para nuestra integridad física y la de los demás si conducimos bajo los efectos del alcohol, multiplicando las posibilidades de sufrir un accidente.