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Si usas el carril bici debes saber quién regula la normativa de los carriles bici, por dónde puedes circular si no hay carril, el Reglamento de Circulación en España y cuándo estás obligado a circular por este.

En los últimos años se ha producido un aumento progresivo en el uso de la bicicleta como medio para desplazarse, hasta el punto de que la bici ha dejado de ser únicamente un medio para hacer deporte, para convertirse en uno de los sistemas de transporte más utilizado.

La proliferación de bicis y su uso cada vez más demandado requería la adaptación de las ciudades a la circulación de las mismas.

En muchas localidades se implantó el carril bici, siendo en algunas ciudades un sistema que ha funcionado muy bien para facilitar la circulación a los ciclistas y evitar accidentes.

Si eres usuario de la bici, te interesará conocer también cómo debes utilizar el carril bici y la normativa que los regula.

¿QUIÉN REGULA LA NORMATIVA DE LOS CARRILES BICI?

La normativa de los carriles bici está regulada por el Ayuntamiento de cada localidad. Por tanto, aunque algunas de las normas básicas serán comunes en todos los Reglamentos, cada ciudad puede establecer sus propias especificaciones a cumplir por los ciclistas, y no siempre son las mismas, pues cada uno recoge sus propios criterios.

El uso del carril bici y su utilización por parte de los ciclistas ha estado lleno de dudas e incluso polémicas sobre todo por la obligatoriedad o no de utilizarlo, que es la cuestión que genera más incertidumbre.

En este tema, hay que tener en cuenta lo que indica el Reglamento de Circulación, lo que indica la Dirección General de Tráfico, y, por último, lo que establece la normativa al respecto del Ayuntamiento de cada localidad, y es por intervenir unos y otros por lo que se generan confusiones y dudas.

¿CUÁNDO ESTOY OBLIGADO A CIRCULAR POR EL CARRIL BICI?

El Reglamento General de Circulación indica en su artículo 36 que las bicicletas, en caso de que no exista vía o parte de ella que les esté especialmente destinada (es decir, un carril bici), deberán circular por el arcén de su derecha, si fuera transitable y suficiente, y si no lo fuera, deben utilizar la parte imprescindible de la calzada.

A esto se la añade la famosa señal circular R-407a, que obliga a las bicis a circular por el carril bici. Es una señal de obligatoriedad, que generaba dudas en zonas donde podía ser dudoso que se tratara de carriles bici o zonas especialmente habilitadas para circular en bicicleta.

La Dirección General de Tráfico resuelve la duda indicando que la señal R-407a indica que los carriles bici son exclusivamente para uso de los ciclistas y que cuando las señales lo indiquen, las bicis deberán circular por los mismos.

Esta postura de la DGT choca en ocasiones con la normativa municipal específica que al respecto establece cada localidad, al margen de las señales, creándose la polémica y las dudas sobre la obligatoriedad de su uso.

Ante ello, lo que debe tenerse en cuenta es que si hay un vacío normativo en el Reglamento será la normativa municipal la que deberá indicar lo que corresponda.

La norma general, pues, es que se recomienda usar el carril bici cuando existe, siendo obligatorio si la normativa municipal así lo establece, y cuando exista la señal R-407a, el uso del carril bici será obligatorio siempre.

 

¿POR DONDE PUEDO CIRCULAR SI NO HAY CARRIL BICI?

Cuando no hay carril bici, la normativa indica que el ciclista tiene que circular por el centro del carril, y siempre por el derecho, salvo en los casos en los que vaya a realizar un giro a la izquierda. Se insiste mucho en que se circule por el centro del carril para evitar que un vehículo invada el mismo y no respete la distancia de seguridad con el ciclista provocando un accidente.

No debemos olvidar que la bici está considerada un vehículo más, y que por tanto debe también respetar las normas de circulación como cualquier otro ocupante de la carretera.

En vías interurbanas los ciclistas deben circular por el arcén cuando exista, y pegándose lo más posible a la parte derecha para evitar que al ser rebasados por los vehículos puedan sufrir un accidente.

Además, cuando el ciclista circule por una vía transitada por peatones debe bajarse de la bicicleta y seguir caminando, de la misma manera que deben bajar de la bici cuando crucen por un paso de peatones.

Junto a estas medidas, el ciclista debe llevar casco, no utilizar auriculares mientras circula para poder estar atento a la circulación, circular de manera prudente y no hacerlo con exceso de velocidad y señalizar en todo momento cualquier maniobra que quiera hacer.

 

REGLAMENTO DE LA CIRCULACION EN ESPAÑA

El Reglamento General de Circulación recoge una serie de normas que afectan especialmente a los ciclistas, y que deberían ser conocidas por todos los usuarios de la bicicleta.

Así, destacamos el Título I (Normas Generales de comportamiento en la circulación), con varios capítulos que deben tenerse en cuenta, tales como:

  • En el Capítulo 1, el artículo 5 de las Normas Generales sobre la señalización de obstáculos y peligros.
  • En el Capítulo II (Carga de vehículos y transporte de personas y mercancías o cosas), destacamos el artículo 12 que regula las normas relativas a ciclos, ciclomotores y motocicletas, o el artículo 15 dedicado a las dimensiones de la carga en el transporte de mercancías o cosas.
  • En el Capítulo IV y Capítulo V, los ciclistas se ven afectados también por la prohibición de circular habiendo ingerido bebidas alcohólicas o estimulantes, drogas o estupefacientes.

En el Título II del Reglamento, sobre la circulación de vehículos, los ciclistas también están afectados por la normativa referida a utilización de carriles, arcenes, circulación por arcenes, límites de velocidad, prioridad de paso, etcétera, destacando el artículo 64 sobre normas generales y prioridad de paso de los ciclistas en relación a otros usuarios de la vía.

En el Título III, sobre otras normas de circulación, destacamos los capítulos dedicados a puertas y apagado del motor (artículo 114 sobre cuidados al abrir las puertas de los vehículos si pasa algún ciclista), cinturón, casco y otros elementos de seguridad (artículo 118) y circulación por zonas peatonales (artículo 121).

En el Título IV del Reglamento, sobre la señalización, también encontramos artículos que son de obligado cumplimiento también para los ciclistas, relativos al respeto a las señales de los agentes o de circulación o señalización, marcas viales o señales de los vehículos.

En definitiva, el ciclista, como cualquier otro usuario de la vía, debe respetar las normas de circulación de la misma manera que los vehículos o las motocicletas.

Es recomendable, además, que, si se utiliza la bici de manera habitual, se contrate un seguro específico para bicicletas, que va a servir para estar cubiertos en caso de sufrir algún percance o tener un accidente.