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La Administración Nacional de Seguridad en el Tráfico por Carretera de Estados Unidos, NHTSA, a día 27 de noviembre de 2014, ha obligado  a que se inicie una llamada a nivel nacional para que se revisen  todos los vehículos que tienen instalados airbags frontales del distribuidor Takata que vienen con defecto, y en la que también se verán involucrados 10 fabricantes de coches.

Esta institución ha advertido que esta decisión está basada en un análisis  de los nuevos fallos que se han detectado en el sistema de airbags instalado en el lado del conductor, una revisión independiente a la campaña de revisión regional que se ha realizado, en dependencia a otros menoscabos advertidos anteriormente.

Obliga a esta revisión a nivel estatal ya que se compromete a localizar todos los datos y certificaciones para que se protejan las vidas de los conductores americanos en las carreteras y exigirá la responsabilidad de los fabricantes.

Con esta iniciativa de la Administración Nacional de Seguridad en el Tráfico por Carretera de Estados Unidos, se exigirá que presenten informes al detalle tanto el proveedor de este sistema de airbag defectuoso, Takata, como de los 10 fabricantes de coches perjudicados entre los que se encuentran General Motors, BMW y Toyota, entre otros.

La NHTSA, se ha comprometido a usar todo su poder para cerciorarse de que todos los automóviles que portan este fallo en el airbag del conductor sean revisados y no solo los de las zonas húmedas ( ya que el fallo parece detectarse en zonas de humedad elevada) tal y como quería Takata.

Con esta orden se revisarán millones de automóviles para que se arregle de manera satisfactoria el fallo que porta el airbag de Takata, por lo que esta revisión se prolongará durante un largo período de tiempo. Además el proveedor iba a sustituir solo los airbags de los vehículos afectados en los estados donde existen altos niveles de humedad, pero las autoridades americanas exigen que se sustituyan en todos los vehículos y no solo en los estados más húmedos ya que no explican por qué solo pretendían revisar los de esas zonas.

 El proveedor Takata tiene un plazo limitado para admitir su responsabilidad y revisión y sustitución de los airbags, sino las autoridades podrían sancionarlo con una multa de 7.000 euros por vehículo afectado. Ahora el otro problema que puede desbordar a Takata es la falta de disponibilidad de airbags para reemplazar los defectuosos instalados en los vehículos. Takata tiene hasta el próximo martes para dar una solución o respuesta.