Gestión de accidentes graves de tráfico

Gestión de accidentes graves de tráfico

En LEGALCAR hemos tratado y tramitado todo tipo de accidentes, pero nos han supuesto especial dedicación los casos graves que hemos gestionado, tanto de fallecidos en accidentes de circulación como en siniestros de especial gravedad.

Unos de los casos más delicados que hemos tramitado en el despacho fue el accidente de coche de Rocío, quien fue arrollada en una intersección por otro vehículo que se saltó un semáforo en fase roja. La colisión fue tan violenta que el vehículo de Rocío dio varias vueltas de campana para terminar quedando hecho un amasijo de hierros boca abajo en medio de la calzada.

TRAS EL SINIESTRO

Rocío tuvo que ser sacada del vehículo por los bomberos y fue atendida inicialmente por el SAMUR quien la trasladó de inmediato a un centro hospitalario. Acudió una dotación de la policía Municipal de Madrid quienes levantaron Atestado donde tras un examen riguroso del lugar del accidente, posiciones de los vehículos y declaraciones de los testigos y las partes implicadas, concluyeron en el juicio crítico que la responsabilidad era clarísima del vehículo contrario que se saltó un semáforo en fase roja colisionando con el vehículo de Rocío que acababa de arrancar.

LAS LESIONES DE ROCÍO

A consecuencia del accidente Rocío sufrió importantes y graves lesiones por las que necesitó hospitalización durante una semana, más de un año de baja y sufrió dos operaciones. Cuando Rocío acudió a LEGALCAR hacía una semana que había salido del hospital. Su primera reacción era de incredulidad y desamparo ante la falta de atención e información por parte de su aseguradora, quien aparte de solicitarle informes médicos, no hizo nada más.

El equipo de LEGALCAR comenzó a trabajar con Rocío, primero informándola ampliamente de todos los pasos a dar, de cómo funcionaba el procedimiento y de las opciones que había para reclamar. A partir de ese momento Rocío estuvo acompañada en todo el proceso de reclamación de su indemnización, y aconsejada en cada paso a dar, tanto a nivel del accidente en sí, como en la cobertura que necesitó a nivel laboral, ya que a consecuencia del accidente se le reconoció una incapacidad permanente total para su trabajo habitual como jefa de línea de cajas de un supermercado.

Las lesiones de Rocío consistieron en esguince cervical con aparición de dos hernias discales cervicales traumáticas sin duda alguna a tenor de los informes emitidos por los distintos traumatólogos que la atendieron, que requirieron operación y colocación de material de osteosíntesis.

Igualmente sufrió contusión en hombro derecho con tendinopatía del supraespinoso, contusión en codo izquierdo con erosiones diversas, coxalgia izquierda postraumática, lumbalgia con irradiación y con resultado en RNM de hernia lumbar traumática. Todo ello requirió tratamiento quirúrgico, hospitalización, tratamiento farmacológico, rehabilitador y ortopédico.

Asimismo la lesionada sufrió un síndrome ansioso depresivo con insomnio que necesitó asistencia y tratamiento con control médico del especialista.

Se dio la circunstancia de que Rocío no tenía antecedentes médicos por ninguna de las patologías sufridas en el siniestro.

A consecuencia de las lesiones sufridas, Rocío no pudo volver a trabajar como jefa de cajeras en el supermercado donde llevaba desde los 17 años trabajando (contaba con 33 en el momento del accidente).

LA TRAMITACIÓN DEL PROCESO DE CURACIÓN

El equipo de LEGALCAR puso a disposición de Rocío todos los medios humanos, legales, materiales, periciales y laborales que la lesionada necesitó para ir construyendo toda su evolución médica durante los casi dos años que tardaron en estabilizarse sus lesiones derivadas del grave accidente de tráfico sufrido.

En ese tiempo, LEGALCAR vigilaron la evolución médica de Rocío, dándole las pautas necesarias para que tanto las lesiones sufridas, como las secuelas que le quedaran después del tratamiento, estuvieran claramente especificadas y concretadas en los informes médicos evolutivos de cada uno de los profesionales que la iban atendiendo. LEGALCAR la indicaban los pasos a dar y las pruebas que debía pedir para que todo estuviera bien acreditado.

RECLAMACIÓN A LA ASEGURADORA RESPONSABLE

Durante el tiempo que duró la curación de Rocío, se puso a disposición de la compañía contraria cuanta documentación médica iba teniendo la lesionada, que fue examinada tanto por el médico de la compañía como por el perito médico privado que la lesionada contrató para la valoración de sus lesiones.

No obstante, y como suele pasar, la oferta de la aseguradora estaba muy por debajo de la indemnización a la que realmente tenía derecho la lesionada. Ello motivó que finalmente se decidiera iniciar la reclamación judicial mediante demanda civil. Antes de ello la aseguradora había hecho, gracias a la labor de reclamación de LEGALCAR, dos pagos a cuenta a Rocío, lo que la permitió sufragar parte del tratamiento médico que tuvo que hacer por privado, y hacer frente a los gastos de la pericial médica.

ACUERDO ANTES DE LA FECHA DE CELEBRACIÓN DEL JUICIO

Se interpuso demanda y la aseguradora contraria contestó a la misma allanándose a una nueva cantidad a favor de la lesionada. Aun así y pese a los tres pagos recibidos, seguían existiendo diferencias importantes en las cuantías de la reclamación por las graves lesiones de Rocío que hizo LEGALCAR y lo que la compañía había pagado.

El primer paso judicial, la Audiencia previa, se celebró sin avenencia de las partes, proponiendo cada una los medios de prueba que estimaron pertinentes. No se discutía la culpa, puesto que el Atestado era muy claro, luego la discusión se centraba en el alcance y valoración de las lesiones de Rocío.

LEGALCAR iniciaron otra ronda de negociaciones con la compañía contraria antes del juicio. Atendiendo a la documentación médica que habíamos ido recopilando durante la evolución de la lesionada, a la ausencia de antecedentes médicos por dichas patologías (documento solicitado por los letrados de LEGALCAR, al ser un medio fundamental para demostrar que ninguna lesión se padecía antes del grave accidente sufrido)y a que la incapacidad permanente TOTAL le fue concedida a Rocío por el INSS durante el proceso, se llegó a un acuerdo con la aseguradora contraria en virtud del cual Rocío recibió una indemnización total de 145.763,84 €.

QUE HA SIDO DE ROCÍO

Hoy, tras más de cuatro años desde que en LEGALCAR tramitamos esta reclamación, seguimos en contacto con Rocío. No ha vuelto a trabajar en el supermercado al que dedicó más de 15 años de su vida profesional. Pero con la indemnización que le conseguimos puso un negocio de elaboración y venta de bisutería y abalorios por internet. Con ello ha desarrollado una nueva faceta profesional y aunque sigue recordando el accidente, vuelve a sentirse ilusionada por todo lo que le queda por vivir.