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¿Qué hacer si te han dado un golpe al abrir la puerta mientras circulas? Si has sufrido lesiones y daños, conoce qué debes hacer en estos accidentes.

Los golpes al abrir una puerta no son muy habituales, pero cuando se producen provocan daños que pueden ser de diversa consideración dependiendo de qué tipo de vehículo impacta con la puerta abierta.

Lógicamente no es lo mismo que ocurra este tipo de accidente entre dos vehículos, que cuando se produce por impacto de una moto o una bicicleta, donde los conductores están mucho más expuestos a sufrir lesiones en el golpe.

Son varios los escenarios que pueden darse en este tipo de siniestros, y dependiendo de cómo se produzcan la culpabilidad recaerá en uno u otro conductor. En cualquier caso y ante la duda, es conveniente que la víctima busque asesoramiento legal para valorar si puede reclamar  por los daños y perjuicios sufridos en el accidente.

Me han dado un golpe

Los dos supuestos más comunes que pueden producirse al abrir una puerta se refieren al hecho de que la puerta ya estuviera abierta desde hace un tiempo, o, por el contrario, se abriera al paso de otro vehículo.

En el caso de las bicicletas el riesgo es mucho mayor, y es muy probable que el ciclista sufra daños de consideración, no solo en la bici, sino también en su persona.

Así, cuando la puerta del vehículo ya está abierta, el ciclista tiene el tiempo suficiente de percatarse de ello y por tanto debe adaptar su trayectoria a este hecho. En estos casos el ciclista debe hacer una maniobra evasiva para evitar la puerta abierta o incluso detenerse si no tiene espacio suficiente para pasar.

Si en estas circunstancias impacta contra la puerta abierta del vehículo, la responsabilidad es suya, al ser visible con antelación y poder esquivarla.

La cosa cambia cuando la puerta se abre de manera sorpresiva al paso de la bicicleta. En este caso, el ciclista no tiene tiempo de reacción, y por tanto la responsabilidad recae en el conductor del vehículo que ha abierto la puerta sin asegurarse de que no hay riesgo para otros usuarios de la vía.

Así lo indica el Reglamento General de Circulación en su artículo 114, que prohíbe abrir la puerta del coche antes de su completa inmovilización sin haberse cerciorado de que no hay peligro para otros conductores que se encuentran circulando.

Sea uno u otro caso, es importante, si ha habido daños, formalizar convenientemente un parte amistoso que recoja de manera indubitada la dinámica del siniestro y la responsabilidad de quien corresponda.

He sufrido una lesión

Hay que tener en cuenta que muchas veces la víctima es evacuada del lugar del siniestro por los servicios de emergencias y no tiene tiempo de manifestar su versión de los hechos, lo que le puede perjudicar si el conductor culpable da otra versión diferente.

Si eso ocurre es conveniente, en la medida de lo posible, recabar datos de testigos presenciales y acudir a declarar la dinámica del accidente a la Policía lo antes posible.

Si el ciclista sufre lesiones, es muy importante documentarlas en los informes médicos, que son los que luego servirán para hacer la reclamación a la compañía de seguros del responsable.

Las lesiones se calcula en base a lo dispuesto en el baremo de Tráfico e incluye, por un lado, el tiempo que el perjudicado haya tardado en curarse a contar desde la fecha del accidente hasta que recibe el alta médica.

Ese tiempo se valora con cantidades distintas dependiendo de si el lesionado ha requerido estancia en UCI, en hospital, baja laboral o tiempo de inmovilización, o tiempo de tratamiento para curarse, que es normalmente la rehabilitación (perjuicio personal básico y perjuicio personal particular).

A su vez, se reclama por las secuelas que hayan quedado a la víctima tras el alta médica, que pueden ser funcionales o estéticas, y que se valoran por número de secuelas, número de puntos por secuela, y edad del lesionado en el momento del siniestro, todo ello en base a las Tablas que se incluyen en el baremo de Tráfico.

Hay otros muchos conceptos, como las operaciones quirúrgicas derivadas de las mismas, las posibles incapacidades sobrevenidas, o el perjuicio moral por pérdida de calidad de vida por las secuelas.

Para interpretar el Baremo y no dejar ningún concepto por reclamar es fundamental que la víctima se asesore con LegalCar, porque la compañía de seguros no va a dar facilidades y tiende siempre a minimizar las lesiones para pagar menos.

He sufrido daños

En este tipo de accidentes, es muy habitual que la bicicleta sufra daños materiales en el impacto con la puerta del coche que se ha abierto.

Cuando el valor de la reparación excede del valor de la bicicleta, la compañía tendrá que abonar el importe del siniestro.

Muchos usuarios habituales de este medio de transporte cuentan ya con un seguro propio y específico para bicis, que incluye la cobertura por defensa jurídica que permite al ciclista contratar a LegalCar para que le ayude a tramitar su reclamación.