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La indemnización por accidente de taxi puede reclamarse de diversas maneras, porque en este tipo de siniestros debe tenerse en cuenta, no solo la indemnización que pueda reclamar en su caso el taxista, si no es culpable exclusivo del siniestro, sino también la que puedan reclamar los ocupantes del taxi, en cuyo caso al tener la consideración de ocupantes, podrán reclamar los daños y perjuicios sufridos siempre, independientemente de quien haya resultado culpable en el accidente.

Los taxistas son profesionales de la conducción, y su trabajo implica pasar muchas horas al volante, motivo por el cual están siempre expuestos a sufrir un accidente de tráfico. El problema principal de los taxistas es que su vehículo es su medio de trabajo, por lo que cuando sufren un accidente, su perjuicio, además de por los daños personales sufridos, abarca también el tiempo que no pueda utilizar su taxi para desempeñar su profesión, por ejemplo, en los casos en que los daños materiales son cuantiosos y el vehículo debe permanecer un tiempo en el taller, impidiendo al taxista poder trabajar con él, lo que le supone unas pérdidas económicas que deben resarcirse por la aseguradora del vehículo culpable.

En un accidente de taxi pueden darse varios supuestos:

  1. Cuando el accidente se produce por culpa de un tercero, en cuyo caso puede reclamar tanto el taxista no responsable, como los ocupantes del taxi, y de la misma se hará cargo la compañía de seguros del vehículo culpable del siniestro.
  2. Cuando el accidente se produce por culpa exclusiva del taxista, en cuyo caso, si en el taxi viajan ocupantes, éstos podrán reclamar por los daños y perjuicios sufridos en el siniestro, de la que se hará cargo la compañía de seguros del taxi en el que viajaban, y el taxista culpable no podrá reclamar compensación económica alguna.

Tanto en uno como en otro caso, lo primero que debe quedar clara es la dinámica del siniestro, para determinar quién es el culpable y en función de ello, poder reclamar por quien tenga derecho a ello.

Para poder acreditar la culpa es muy importante que nada más ocurrir el accidente se dé aviso a los agentes de tráfico, para que acudan al lugar y elaboren un parte de accidente o atestado que luego sirva de cara a la aseguradora responsable para demostrar cómo se produjo el siniestro, los datos de todos los implicados y las aseguradoras correspondientes. Si hay varios ocupantes en el taxi, el Atestado debe recoger los datos de todos, para que luego no haya problemas con la compañía, que pueda negar que quien reclama ocupaba el taxi en el momento del accidente, lo cual ha ocurrido en algunas ocasiones.

No será necesario el atestado si los vehículos implicados firman un parte amistoso, siempre que esté correctamente rellenado, con la firma de ambos conductores, y que se indique en el mismo si hay varios lesionados, haciendo constar datos personales de todos ellos.

Si el taxista no es culpable del accidente y ha sufrido daños materiales y/o personales, podrá reclamar por accidente de taxi que le corresponda.

Al periodo de curación del taxista se le añade los daños por las secuelas que le puedan haber quedado tras recibir el alta por el traumatólogo, y que pueden ser de mayor o menor gravedad dependiendo de las lesiones sufridas. Estas secuelas deben estar muy bien acreditadas en los informes de alta médica porque de lo contrario las compañías de seguros no van a pagar por dicho concepto. Por ello si es posible, el perjudicado debe hacerse cuantas pruebas médicas sean necesarias para acreditar la existencia de la lesión que corresponda, tales como resonancias o ecografías.

Si dichas secuelas desembocan en una incapacidad, la misma también debe ser atendiendo al tipo de incapacidad (parcial, total, absoluta o gran invalidez) y de acuerdo con las Tablas establecidas en el Baremo de Tráfico por este concepto.

Además de las lesiones, el taxista perjudicado puede reclamar también por los daños materiales en el taxi. En estos casos debe valorarse el lucro cesante, ya que el taxista utiliza su vehículo como medio de trabajo, y si no puede utilizarlo porque se encuentre en reparación, estará sufriendo un perjuicio económico a causa del accidente que debe ser valorado.

Para ello suelen utilizarse como pruebas los certificados de las Asociaciones Gremiales de Taxistas, así como los Certificados emitidos por el taller que indiquen el tiempo que el taxi ha estado inmovilizado y en reparación. Se reclama, por tanto, la cantidad que en concepto de ganancia ha dejado de percibir el taxista a consecuencia del accidente. Las dificultades que suelen poner en estos casos las compañías de seguros se refieren al modo de saber cuál es la facturación real del taxista, ya que tributan por módulos, motivo por el cual será necesario acudir a LegalCar para que nos asesore sobre como reclamar por estos conceptos.

Al lucro cesante deberá añadirse el importe de la reparación de los daños materiales del taxi, que también deben ser pagados, previa justificación con factura o presupuesto de arreglo.

En cuanto a los ocupantes, dado que pueden reclamar siempre, al margen de quien haya sido el culpable del accidente, su indemnización por accidente de taxi consistirá, por un lado, en las lesiones que hayan sufrido, que al igual que en el caso del taxista, deben acreditar mediante la documentación médica correspondiente, como los daños que hayan podido sufrir en objetos que portaran en el taxi, tales como maletas, ordenadores, tabletas, teléfonos móviles, gafas de sol o de ver, etcétera.