Un accidente de tráfico puede provocar lesiones cervicales graves, desde LegalCar te explicamos la indemnización de hernia discal por accidente de trafico, los derechos que tienes como víctima y el proceso de rehabilitación.

Como ya sabemos, muchos accidentes de circulación producen lesiones, que pueden ser de mayor o menor envergadura dependiendo del tipo de siniestro, edad de la víctima, posición que ocupaba en el vehículo, antecedentes médicos o patologías previas, etcétera.

Cuando las lesiones no son de mucha entidad, los procesos curativos no son largos y si el lesionado cuenta con LegalCar, que negocie bien con la compañía de seguros responsable, la reclamación puede resolverse incluso de manera amistosa y sin necesidad de interponer actuaciones judiciales.

Pero en otras ocasiones, el tipo de lesión sufrida puede discutirse por las aseguradoras, y sobre todo puede dificultarse el pago de la secuela correspondiente por considerar que no existe o que no es derivada del siniestro.

Una de las lesiones que más problemas puede traer para reclamarla a la compañía de seguros es la hernia discal por accidente de tráfico. En estos casos, la necesidad de contar con LegalCar que defienda el interés de la víctima frente al seguro es requisito indispensable si queremos que la reclamación prospere con garantías.

¿QUÉ ES UNA HERNIA DISCAL?

La hernia discal, o también denominada hernia de disco, supone una alteración de la estructura de la columna vertebral.

Los discos son una especie de almohadillas de material blando y gelatinoso que se encuentran entre las vértebras de la columna. Cuando se produce la rotura del disco, ese contenido o parte blanda o gelatinosa se sale y comprime los nervios o raíces nerviosas, causando dolor.

Las más habituales se producen en la parte baja de la espalda y son las hernias lumbares, y después son también comunes las cervicales. El 90% de las hernias discales se localiza en las vértebras L5-S1.

La hernia se diferencia de la protusión porque en la primera se produce salida del contenido, mientras que en la protusión no hay tal salida, sino solo deformación.

Las causas que provocan la hernia suelen ser por envejecimiento, lo que produce un desgaste de los discos intervertebrales que son más propensos a romperse. Existen factores de riesgo como puede ser el exceso de peso, la genética o algunos tipos de trabajo que implican esfuerzos físicos que contribuyen a favorecer la aparición de una hernia.

Aunque en menor medida, una situación traumática como una caída o un accidente de tráfico también pueden provocar una hernia.

REHABILITACIÓN DE LA HERNIA DISCAL

Antes de prescribir el tratamiento más adecuado para la hernia discal, es importante acertar, en primer lugar, con el diagnóstico adecuado.

Inicialmente se tratará con reposo relativo, rehabilitación, inyecciones, analgesia, etcétera, y solamente si no se consigue el alivio del dolor, será necesario recurrir a la cirugía. La resonancia magnética es una prueba diagnóstica esencial para determinar con exactitud el alcance de la lesión.

La rehabilitación es un tratamiento conservador, que ayuda a reducir la sintomatología dolorosa y evitar el avance de la hernia. Este tratamiento puede consistir en técnicas como la termoterapia, la electroterapia, cinesiterapia, terapia manual y estiramientos.

También se utiliza en el tratamiento de las hernias discales la punción seca, la acupuntura, y en algunos casos la ozonoterapia o el pilates.

Cuando ninguno de estos tratamientos es efectivo, y la sintomatología del lesionado no mejora, la opción que se plantea es la cirugía.

TUS DERECHOS

Sufrir una hernia discal a consecuencia de un hecho traumático, es mucho menos común que las que se producen, como hemos visto, por un proceso degenerativo propio de la edad.

Sin embargo, un accidente de tráfico, que de por sí suele ser brusco, violento y traumático, puede producir una hernia discal, con mayor frecuencia en el área cervical.

Este tipo de lesión, que está contemplada en el Baremo de Tráfico 2016, debe ser por la compañía de seguros, que sin embargo en la mayoría de los casos tiende a considerarla como no provocada por el accidente, negando la relación causal entre el siniestro y el diagnóstico de la hernia. Normalmente su criterio es achacarla a temas degenerativos, para concluir que se trata de una agravación de una patología previa del lesionado.

Contar con la ayuda de LegalCar en un accidente resulta fundamental para defender este tipo de lesiones frente a la aseguradora, y obtener todos los informes médicos que demuestren su existencia.

En muchas ocasiones será necesario contar con un perito especialista en valoración del daño corporal para defender el diagnóstico desde un punto de vista médico de cara a la compañía de seguros.

Hay que tener en cuenta que es muy probable que los procesos médicos derivados de un cuadro de hernia discal sean más largos en el tiempo, por lo que, si la posible empieza a tener una cierta cuantía, las aseguradoras estarán mucho más encima.

Y casi seguro, el lesionado tendrá que pasar por los servicios médicos de la compañía, siendo las conclusiones de sus facultativos las que va a utilizar el seguro para hacer la oferta motivada.

HERNIA DISCAL POR ACCIDENTE DE TRÁFICO

Para poder reclamar por hernia cervical derivada de accidente de tráfico, es necesario acreditar muy bien la lesión, y tener en cuenta también la edad y los antecedentes médicos del lesionado.

Así, sería difícil que la compañía de seguros discutiera una hernia discal en una víctima joven y sin antecedentes de lesiones a nivel cervical o lumbar. No obstante, cada caso debe estudiarse de manera particular y la víctima va a necesitar ayuda de LegalCar que defienda la existencia de esta secuela frente a la aseguradora.

Existe una diferencia sustancial entre el sistema antiguo y el nuevo Baremo de Tráfico que entró en vigor en 2016. Así, la secuela que se recogía en el Baremo antiguo, que se valoraba con una horquilla de 1 a 15 puntos, se aplicaba al cuadro clínico derivado de hernia/s o protusión/es discal operada/s o sin operar, considerando globalmente todo el segmento afectado de la columna (cervical, torácica o lumbar.

En el Baremo 2016, se contempla como secuela el cuadro clínico derivado de hernia/s discal/es correlacional con el accidente, y se considera globalmente todo el segmento afectado de columna dorsal, cervical o lumbar, con la misma puntuación que en el anterior sistema (1-15 puntos).

Desaparece pues la alusión a la protusión discal, lo cual no significa que no debe contemplarse, ya que, por analogía, este tipo de secuela debería incardinarse o bien en la secuela de la hernia o en la de las algias en valores máximos. No podemos olvidar que una hernia discal puede derivar de una protusión.

La ponderación del valor de la secuela será, en caso de ser reconocida por la compañía, otra de los motivos de controversia, ya que como es natural, la compañía tratará de valorarla en mínimos. Con un margen de 1 a 15 puntos, debe buscarse la valoración más ajustada a la realidad lesional de la víctima y al estado en el que queda después de recibir el alta médica.