Indemnización a motoristas

Indemnización a motoristas

Los motoristas son, en numerosas ocasiones, víctimas graves de los accidentes de tráfico, al sufrir en su propio cuerpo, de una u otra forma, el impacto directo del otro vehículo, moto, camión, etc. Las lesiones suelen ser de mayor envergadura, y por tanto las indemnizaciones a motoristas también son mayores.

Las estadísticas demuestran que los accidentes de motocicleta generan, por regla general, importantes lesiones en las víctimas. Pese a que los motoristas hoy en día son perfectamente conscientes del peligro que corren cuando salen a la carretera, también es cierto que en muchas ocasiones los conductores no respetan su prioridad de paso o se “olvidan” literalmente de su presencia en carreteras, vías urbanas e incluso en el famoso carril bus.

Cuando un motorista sufre un accidente, en la inmensa mayoría de las ocasiones son asistidos in situ por los servicios de emergencia, ya que al caer sobre el asfalto, y pese a llevar el casco, sus lesiones pueden ser de entidad según haya sido el tipo de siniestro. Según las lesiones así será su indemnización.

Normalmente los servicios de emergencia llevan al lesionado al Hospital. En caso contrario, siempre es fundamental acudir al mismo, pues es importante un diagnóstico inicial y claro de las lesiones sufridas, ya que de ese diagnóstico va a depender después el tratamiento, y por supuesto la indemnización por el accidente.

Mientras que en la mayoría de los accidentes de coche más comunes, las lesiones que más se repiten suelen ser el esguince cervical, y lumbar, en el caso de los motoristas, es muy común sufrir lesiones en el hombro, en las rodillas, fracturas (tibia, peroné, cúbito, radio, clavícula…) o incluso en la cabeza, además de las erosiones propias de este tipo de siniestro, que si dejan cicatrices se van a convertir en “perjuicio estético” y se indemnizan en función de cómo hayan quedado después del tratamiento y cómo sean de visibles.

Las fracturas suelen ser bastante aparatosas, y tardan en curar. Normalmente obligan al lesionado a estar de baja laboral o en reposo, dada la entidad de la lesión, y su tratamiento y curación se alarga en el tiempo, debido al tratamiento rehabilitador que suele ser necesario para recuperar el grado de movilidad. La indemnización dependerá de los días de impedimento y/o de curación que se hayan tenido, y de las secuelas que queden después del tratamiento, pues es habitual que cierta limitación de movilidad o dolor quede tras una fractura de este tipo.

En ocasiones las lesiones provocadas en un accidente de tráfico a un motorista son de mayor gravedad. Esto ocurre sobre todo en colisiones a alta velocidad, en autovías y/o carreteras secundarias. En estos supuestos pueden producirse traumatismos graves que incluso en ocasiones desembocan en pérdida de extremidades o daños cerebrales. Hay que tener en cuenta la situación de vulnerabilidad del motorista que está expuesto en todo momento, con las graves consecuencias que ello supone.

Es fundamental, para que la indemnización comprenda todos los conceptos a los que la víctima tiene derecho, que las lesiones estén recogidas desde el principio en los informes del Hospital, y posteriormente en el seguimiento que de las mismas tienen que hacer médicos de cabecera, traumatólogos, cirujanos cuando hay operaciones, fisioterapeutas.

Siempre es necesario acudir a abogados especializados en tramitar accidentes de tráfico, pues conocen los pasos que hay que dar y la documentación que es necesaria para reclamar la indemnización de la mejor manera posible y con las mayores garantías.

Indemnización por los daños

A la indemnización por los daños personales habrá que añadir la correspondiente a los daños materiales, que incluyen:

El arreglo de la motocicleta dañada. Los daños materiales suelen ser cuantiosos, por lo que en ocasiones son declaradas siniestro. Hay veces que la víctima opta por el arreglo con piezas de segunda mano. En cualquier caso, es fundamental estar bien asesorado por un especialista, puesto que las motocicletas suelen tener el seguro a terceros, lo que implica que su aseguradora no va a arreglar los daños mientras la otra compañía no se dé culpable, motivo por el cual estas reclamaciones pueden demorarse en el tiempo.

Los efectos personales dañados en el siniestro: el casco queda inservible tras un accidente, la ropa se daña siempre, y en caso de portar encima móviles, ordenadores, tablets etc, suelen resultar con daños siempre. Hay que pedir presupuesto de arreglo o factura proforma para poder luego reclamar esos importes.

En cualquier caso, conviene poner la gestión de la reclamación en un abogado especializado en accidentes de tráfico, ya que cada caso es un mundo, y según haya sido el siniestro, el tipo de lesión sufrida, los daños materiales y otros, la indemnización puede variar de manera importante.

En LegalCar Abogados somos expertos en la reclamación de indemnización por accidente de tráfico.

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