Como reclamar mi indemnización por caída en un autobús

Como reclamar mi indemnización por caída en un autobús

Dentro de las variantes de tipos de accidentes de autobús que pueden producirse, los que provocan una caída en el autobús son quizá los más habituales.

También pueden ser controvertidos o discutidos por las compañías de seguros, que se amparan en una falta de diligencia del viajero, sobre todo cuando se trata de personas mayores, donde el criterio más utilizado es que las mismas se han caído por no ir debidamente sujetos.

Por ello, las reclamaciones de indemnizaciones derivadas de caídas en un autobús deben ser siempre dirigidas por un abogado especialista en este tipo de accidentes.

LAS CAÍDAS DE AUTOBÚS

 

Una de las reclamaciones más frecuentes derivadas de un accidente de autobús son las que se han producido a causa de una caída en el mismo.

Las causas de las caídas pueden ser múltiples y deberse a varios motivos.

 

Así, la caída del pasajero puede producirse por culpa del conductor, si circula con exceso de velocidad, provocando frenazos o acelerones bruscos, que originan la caída de uno o varios pasajeros dentro del autobús. En estos supuestos, en los que solo interviene en la causa del hecho dañoso la negligencia o falta de cuidado del conductor del autobús, será responsable de indemnizarnos la aseguradora del mismo.

En otras ocasiones, sin embargo, la caída del pasajero del autobús se produce en un accidente en el que resulta responsable un tercero, por ejemplo una colisión con otro vehículo que resulta culpable, o incluso una maniobra evasiva del conductor del autobús porque un tercero se cruza en su trayectoria, lo que es bastante común. En estos casos la pericia del conductor evita la colisión, por lo que si hay caídas en el autobús por esa maniobra, el responsable será el otro vehículo interviniente y será su aseguradora quien tendrá que indemnizarnos.

DAÑOS PERSONALES

 

En una caída en el interior de un autobús por un accidente, los daños personales pueden ser muy variados. En ocasiones se trata de contusiones leves, provocadas por el golpe, siendo bastante habitual sufrir lesiones de hombro al golpearse en la caída con los asientos o con las barras del autobús.

En otras ocasiones, sin embargo, los daños personales pueden ser de mayor gravedad. Son supuestos en los que el pasajero puede golpearse la cabeza y sufrir un traumatismo craneoencefálico que en los casos más graves pueden provocar la muerte.

También son muy habituales las fracturas de cadera, o de extremidades inferiores o superiores.

La indemnización por daños personales va a comprender, por un lado, el periodo de tiempo que tardemos en curarnos de las lesiones sufridas, y que va a ser mayor o menor según los daños. Así, un esguince cervical normal puede curar en unos dos meses, mientras que una fractura de humero, o de cadera, va a necesitar un periodo de reposo e inmovilización y un tiempo de curación más largo.

Los días de curación se indemnizan dividiendo aquellos en los que hayamos estado incapacitados para hacer nuestra vida normal (sea con o sin baja laboral), y aquellos en los que sin estar incapacitados, hemos estado realizando tratamiento para curarnos, que normalmente será la rehabilitación.

Si tras el alta médica por nuestro traumatólogo, nos han quedado secuelas funcionales o estéticas derivadas de las lesiones sufridas, las mismas se indemnizan atendiendo al tipo de secuela y la gravedad de la misma. Si hemos sufrido operaciones médicas, o nos ha quedado una incapacidad derivada del accidente, podremos reclamar la indemnización que nos corresponda por dichos conceptos, así como los demás factores correctores recogidos en el Baremo de Tráfico 2016.

Para reclamar la indemnización por lesiones, deberemos acreditar desde el primer momento las mismas con todos los informes médicos que tengamos, desde el inicial, tanto de los servicios de emergencias que nos hayan atendido in situ en el lugar del accidente como el de urgencias, que debe ser lo más completo posible y recoger la totalidad de las lesiones sufridas.

Asimismo deberemos contar con los partes de baja y alta laboral o informes que acrediten que hemos estado incapacitados para realizar las tareas básicas de la vida diaria, las pruebas diagnósticas que nos hayan hecho (ecografías, radiografías, resonancias) y los informes de rehabilitación y de alta por nuestro traumatólogo.

Cuanta más documentación médica tengamos, mejor acreditadas quedarán nuestras lesiones de cara a la reclamación a la compañía de seguros.

DAÑOS MATERIALES

 

En una caída en el interior de un autobús podemos sufrir, además de lesiones, daños materiales. Estos suelen producirse en objetos que portábamos en el momento del siniestro.

Lo más habitual es que esos daños sean de móviles, gafas de ver o de sol, tablets, relojes, u otros objetos que al caer al suelo se rompen o se dañan.

Para que la reclamación de estos daños materiales pueda realizarse con garantías, es necesario que de una u otra forma hagamos constar que los llevábamos encima en el momento de la caída. La mejor manera de hacerlo es dejar constancia en el Atestado o parte de accidente que levanten los agentes de la autoridad, que además de lesiones, se han producido daños en determinados objetos.

Conviene también hacer fotos de los mismos tal y como hayan quedado. Podremos reclamar su arreglo o reparación, para lo que la aseguradora querrá peritarlos, o si los reparamos nosotros, reclamaremos el importe del arreglo con la factura correspondiente.

¿CÓMO DEBEN RECLAMARSE LOS DAÑOS POR CAÍDA?

 

Los daños por caída deben reclamarse siempre a través de un abogado especialista en este tipo de siniestros.

Para ello deberemos acreditar, lo primero, la relación causal entre el accidente y las lesiones y daños sufridos, para lo que vamos a necesitar:

  • El billete o título de transporte utilizado en el viaje.
  • El parte de accidente o Atestado levantado por la Policía o Guardia Civil que acredite el hecho del accidente y la responsabilidad (especificando matrícula del autobús, día y hora y lugar del siniestro, línea o trayecto que cubría, etc).
  • El justificante de la atención médica por parte de los servicios de emergencia en el mismo lugar del siniestro.
  • Nunca debemos salir del autobús tras una caída sin poner en conocimiento del conductor los hechos, porque de lo contrario no tendremos opción de reclamar una indemnización.

Es conveniente también poner una reclamación en la empresa de los autobuses donde especifiquemos todos los detalles posibles del accidente.

LEGALCAR ABOGADOS

 

Si has sufrido una caída dentro de un autobús y tienes lesiones y/o daños materiales, tienes que consultar a un abogado para orientarte sobre las opciones de reclamación. El ocupante de un autobús cobra siempre, independientemente de quien sea el responsable del siniestro.

En LEGALCAR abogados ofrecemos un servicio integral y completo, poniendo a disposición de la víctima todos los medios jurídicos, técnicos, y médicos para que la reclamación sea un éxito.

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