Indemnización por cervicalgia y seguros

Indemnización por cervicalgia y seguros

La indemnización por cervicalgia derivada de un accidente de tráfico ha sido, desde siempre, una de las más discutidas por las compañías de seguros, debido a que se trata de la lesión más habitual y recurrente en un siniestro.

Sin embargo, no todos los casos de cervicalgia son iguales, y en este tipo de lesiones hay factores que inciden de manera directa en su sintomatología y en su evolución, como pueden ser la edad, el sexo, la posición ocupada en el vehículo en el momento del accidente, si el mismo es esperado o no y da tiempo a la víctima prepararse para el impacto, o incluso los antecedentes médicos en este tipo de lesión.

La cervicalgia se conoce también como “latigazo cervical”, a pesar de que el latigazo es el mecanismo, por el que se produce la lesión, y si bien en general se trata de lesiones leves, que con el tratamiento adecuado pueden curar sin dejar secuelas, en muchos casos se complican por diversos motivos y puede llegar a ser muy incapacitante para la víctima.

Prácticamente el 80% de los accidentes de circulación provocan lesiones cervicales a los perjudicados. El cuello es la zona más propensa a lesionarse, principalmente en siniestros tan comunes como las colisiones laterales y los alcances traseros.

Como media, entre 4 y 12 semanas suele tardar un esguince cervical normal en curarse, si se realiza el tratamiento médico adecuado, que normalmente va a consistir en rehabilitación, y un 50% de las víctimas con este tipo de lesión se recupera satisfactoriamente. Otro 40% suele tener secuelas derivadas de la cervicalgia que permanecen durante como mínimo, un año, y el otro 10% de los lesionados suelen tener complicaciones derivadas de esta lesión que pueden terminar requiriendo de operación médica o provocar una incapacidad o dolor permanente.

La cervicalgia se provoca por un movimiento brusco del cuello en la flexión y extensión. Su sintomatología más común es el dolor, la limitación en la movilidad, y en ocasiones los dolores de cabeza, calambres, mareos o parestesias.

El esguince cervical se clasifica en grados, siendo el de menor gravedad el de grado I, y el más grave el de grado IV, que en ocasiones puede requerir incluso de tratamiento quirúrgico.

Para reclamar por cervicalgia derivada de un accidente de tráfico, es fundamental que la víctima cuente con el asesoramiento de abogados especialistas. Esto es así porque tras la entrada en vigor del nuevo Baremo de Tráfico en el año 2016, se han establecido una serie de requisitos necesarios para poder reclamar por estas lesiones, de modo que es muy importante que el perjudicado conozca desde el principio lo que debe hacer si quiere que la aseguradora responsable no ponga pegas a la hora de ofertar.

Con la actualización del baremo de tráfico, las víctimas con lesiones asociadas a la cervicalgia deben cumplir los siguientes criterios para tener derecho:

  • Acudir a urgencias de inmediato nada más sufrir el accidente y aunque inicialmente no notemos mucho dolor, pues este tipo de dolencias suelen manifestarse de manera más fuerte en las horas siguientes al siniestro. En cualquier caso, la primera asistencia médica debe producirse antes de que pasen 72 horas desde el accidente, ya que de lo contrario la compañía de seguros se va a negar el perjudicado alegando la ruptura del nexo causal entre el accidente y las lesiones.
  • Acreditar de la manera más exhaustiva posible el periodo de curación y contar con pruebas diagnósticas complementarias que acrediten la existencia de la lesión. En este sentido las compañías de seguros suelen poner pegas por secuelas derivadas de una cervicalgia si no existe, como mínimo, una rectificación cervical en las radiografías que nos hagan. Las resonancias suelen ser pruebas de peso y que en ocasiones determinan la aparición de hernias o protusiones cervicales que se indemnizan como secuela siempre que se demuestre que son traumáticas, es decir, derivadas del accidente (en estos casos conviene pedir un informe médico que acredite la ausencia de antecedentes de cervicalgias previas al accidente de la víctima).
  • Si los daños materiales en los vehículos implicados son escasos, la aseguradora nos puede denegar la indemnización por cervicalgia alegando el criterio de intensidad, es decir, que con pocos daños materiales son pueden haberse producido lesiones. Existen multitud de estudios que demuestran el error de esta afirmación, si bien con el nuevo Baremo será necesario que el lesionado se realice una prueba biomecánica que demuestre que, pese a la levedad de los daños materiales, se han producido lesiones.

Comprenderá tanto el tiempo que hayamos tardado en curarnos (periodo que se computa desde la fecha del accidente hasta que la víctima recibe el alta médica), como las secuelas que en su caso queden acreditadas en los informes médicos. Si la lesión ha provocado además una incapacidad al perjudicado (sea parcial, total, o absoluta).

Teniendo en cuenta las dificultades que hoy, más que nunca, ponen las compañías para pagar por los daños por cervicalgia, se hace necesario contar desde el principio con el asesoramiento de abogados especialistas en accidentes de tráfico.

LEGALCAR ABOGADOS

En LEGALCAR ABOGADOS hemos tramitado multitud de siniestros con lesiones consistentes en cervicalgia y la experiencia nos demuestra que para garantizar el éxito de estas reclamaciones es necesario recopilar toda la documentación médica, cumplir los requisitos establecidos en el Baremo y demostrar de manera fehaciente, no solo la existencia de la lesión, sino su relación causal con el siniestro y cualquier secuela o incapacidad sobrevenida que sea susceptible de ser pagada.