Indemnización por muerte accidente in itinere

Indemnización por muerte accidente in itinere

En una indemnización por muerte en accidente “in itinere”, hay que conocer cuándo un accidente es de este tipo. Descubre cómo se calcula la indemnización por muerte en accidente, la indemnización a familiares y si hay responsabilidad de la empresa.

Muchos accidentes de tráfico se producen en horario laboral, es decir, mientras el trabajador se encuentra desempeñando su trabajo. Los más comunes son los accidentes de coche o de moto, que también es utilizada por muchos trabajadores en los desplazamientos. Pero también pueden darse accidentes de bici e incluso atropellos.

Cuando la gravedad del accidente es tal que provoca la muerte del trabajador, se genera una situación que supone un verdadero drama para la familia del fallecido, que no solo tiene que enfrentarse a la pérdida de un ser querido, sino a un proceso de depuración de responsabilidades y de reclamación que correspondan por la muerte del familiar.

Se trata de casos muy delicados y que requieren de ayuda siempre, porque las compañías de seguros se mueven muy deprisa en estos supuestos. Hace falta siempre, por ello, contar cuanto antes con la ayuda legal de LegalCar, especialistas en casos de fallecimiento.

CUÁNDO UN ACCIDENTE ES “IN ITINERE”

Un accidente es “in itinere” cuando se produce en el trayecto del trabajador desde su domicilio a su lugar de trabajo y al revés, siempre y cuando no se modifique ese itinerario habitual por algún motivo que no tenga que ver con el desarrollo del trabajo, y se encuentra recogido en el artículo 115.2 del Real Decreto Legislativo 1/1994, de 20 de junio, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social.

Este tipo de siniestros implican la necesidad del trabajador de desplazarse por motivos laborales, por lo que se asimila a un accidente laboral.

También se considera un accidente “in itinere” el que pueda sufrir el trabajador que tiene que conducir porque ello forma parte de su trabajo. Por ejemplo, los taxistas o los camioneros, o los que se dedican a la labor comercial y tienen que realizar visitas de trabajo a clientes, proveedores, etcétera, o los visitadores médicos.

En este tipo de siniestros, podrá reclamarse siempre que el fallecido no haya sido el culpable exclusivo del accidente.

LA INDEMNIZACIÓN POR MUERTE EN ACCIDENTE

La indemnización por muerte en accidente ha cambiado radicalmente a raíz de la entrada en vigor del Baremo de Tráfico 2016. Este nuevo sistema supuso un incremento importante en las cuantías indemnizatorias para los fallecidos en accidentes de tráfico.

Es muy importante tener en cuenta que, a diferencia de los accidentes graves y muy graves, donde la convalecencia de la víctima es muy larga en el tiempo y la reclamación inevitablemente se alarga, en los casos de fallecimientos, el proceso se acelera y es más rápido de gestionar si se hace con ayuda legal, porque no hay que esperar a una curación de la víctima.

Cuando se produce una muerte por accidente de tráfico, lo que hay que hacer es un estudio de las circunstancias del entorno del fallecido en el momento de la muerte, sus condiciones laborales, los familiares que van a tener derecho a percibir indemnización, y otros conceptos que serán los que determinen la cuantía de la compensación económica a percibir.

La valoración de la indemnización por muerte en accidente, de acuerdo con lo dispuesto en el Baremo de Tráfico, es compleja y requiere de conocimientos especializados, por lo que la familia debe contar siempre con la ayuda de LegalCar que se ocupen de todo en momentos tan dolorosos y delicados.

INDEMNIZACIÓN A FAMILIARES

La indemnización a familiares se calcula acudiendo a lo dispuesto en los artículos 61 a 92 del Baremo de Tráfico.

Los familiares que tienen derecho a percibir indemnización en caso de fallecimiento se contemplan en el Baremo:

  • El cónyuge viudo siempre que no se haya separado legalmente ni esté en trámites de divorcio en el momento del accidente. Se exige una convivencia de 15 años como mínimo, y por cada año más se recibe un importe adicional. Las parejas de hecho tras la reforma del Baremo también se incluyen en este apartado.
  • Los ascendientes, es decir, los padres del trabajador fallecido. La indemnización que pueden percibir se incrementa si el hijo tiene más de 30 años. Si los padres han fallecido la indemnización sería percibida por los abuelos de la víctima.
  • Los descendientes, es decir, los hijos del fallecido. Los importes a percibir por este concepto so diferentes según la edad de cada hijo.
  • Los hermanos, que perciben una indemnización que se calcula en función de la edad que tengan.
  • Los allegados, que es una novedad del Baremo para incluir como beneficiarios a las personas que acrediten convivencia de al menos 5 años con al fallecido y que tienen con él un vínculo de afectividad.
  • En la valoración y cálculo de las indemnizaciones de los beneficiarios se toma en cuenta lo dispuesto en las siguientes del Baremo:
  • Tabla 1.A, que recoge el perjuicio personal básico que sufre cada beneficiario del fallecido por el hecho de serlo.
  • Tabla 1.B, que recoge el perjuicio personal particular, que son otros perjuicios que sufren los beneficiarios y que se calculan en función de la vinculación o dependencia que tienen respecto del fallecido.
  • Vienen enumerados en la Tabla, y ejemplos de algunos de ellos son la convivencia del beneficiario con la víctima fallecida (por ejemplo, de uno o varios hijos), el perjudicado único de su categoría, o la discapacidad física o psíquica del beneficiario superior a un 33%, entre otras.
  • Tabla 1.C, que recoge los perjuicios patrimoniales, donde se incluyen los gastos de diversa índole que haya provocado la muerte de la víctima, como los de entierro o desplazamiento de la familia al lugar del accidente.

RESPONSABILIDAD DE LA EMPRESA

El empresario o la empresa debe concienciar a sus trabajadores sobre el riesgo de sufrir un accidente de tráfico, y potenciar la información y la formación de los trabajadores en este sentido.

Las medidas preventivas de la empresa deben implicar no solo un conocimiento de las circunstancias de sus trabajadores, sino también las circunstancias de la ubicación del lugar de trabajo, y los itinerarios que realizan los trabajadores para acudir a la misma.

Es obligación de la empresa formar a sus trabajadores en los riesgos que se pueden producir en la conducción, y la adopción de medidas preventivas en este sentido.

Estas formaciones tendrán como objetivo concienciar a sus trabajadores sobre los riesgos asociados a la movilidad al ir y venir de trabajar y ofrecer una serie de buenas prácticas para ayudar a minimizar esos riesgos.