Indemnizaciones a ocupantes en accidentes de tráfico

Indemnizaciones a ocupantes en accidentes de tráfico

En un accidente de tráfico pueden resultar lesionados los ocupantes de alguno de los vehículos implicados, tanto en el del responsable del accidente, como en el que ha resultado perjudicado por la culpa del contrario.

Normalmente la reclamación de las indemnizaciones a los ocupantes en accidentes de tráfico se va a ceñir a los daños personales o lesiones, ya que los daños materiales tendrán que ser reclamados por el conductor que suele ser el propietario, salvo que sea propietario el ocupante, en cuyo caso sí reclamará indemnización como ocupante perjudicado por daños materiales junto con las lesiones sufridas.

Las indemnizaciones a ocupantes en accidentes de tráfico se cobran siempre. Esta es la premisa que debe tenerse siempre en consideración cuando se sufre un accidente de tráfico circulando como ocupante.

CÓMO TRAMITAR LA INDEMNIZACIÓN A LOS OCUPANTES

Las indemnizaciones a los ocupantes en accidentes de tráfico se tramitan en principio, como las de los conductores. Es importante recordar que si firmamos un parte amistoso y desde el principio notamos dolores o molestias, debemos hacer constar que hay víctimas (incluso leves) en la casilla habilitada, indicando expresamente en el parte (observaciones) que hay ocupantes lesionados.

Al tener seguro que se cobrará en cualquiera de los casos, lo que queda por definir es el importe de la indemnización. La indemnización, como sabemos, es el importe de la suma de la valoración de los daños materiales y de los daños personales, es decir, de los daños materiales (gastos, facturas, etc.) más la valoración de las lesiones de la víctima ocupante.

Se conoce como daño material todo aquel perjuicio económico que sea consecuencia directa del accidente: gastos, facturas, medicamentos, lucro cesante, etc. Su tasación o valoración es sencilla pues es numérica y viene dada por los justificantes de pago de las cantidades.

Si el ocupante es el propietario del vehículo o motocicleta dañada, reclamará junto con las lesiones los daños materiales. Si no lo es, solo reclamará daños materiales si algún objeto que portaba en el momento del accidente ha resultado dañado, por ejemplo el casco de la moto o indumentaria, o teléfonos móviles, gafas, etcétera.

El tema de daños personales es más complicado pues su valoración se hace conforme al Baremo de Tráfico y permite cierta subjetividad que generalmente es lo que provoca conflictos con las compañías.

Para tramitar y reclamar indemnización como ocupante por daños personales deberemos acudir a urgencias lo antes posible, y siempre antes de 72 horas desde el accidente, y asegurarnos de que el informe que nos hagan esté completo y recoja todas las lesiones que hemos sufrido. Si no lo está deberemos acudir a urgencias de nuevo.

Tras la entrada en vigor en enero de 2016, la indemnización por los daños personales se divide en:

 

Perjuicio personal particular, que serán los días de hospitalización o de impedimento que hayamos tenido para hacer las tareas habituales de nuestra vida diaria, periodo que puede coincidir con una baja laboral, o con un tiempo por ejemplo de inmovilización o reposo absoluto por la lesión que hemos sufrido.

Perjuicio personal básico, que es el tiempo en el que sin estar incapacitados para hacer nuestra vida habitual o nuestras tareas básicas del día a día, hemos estado haciendo tratamiento para curarnos, que normalmente va a ser la rehabilitación que nos prescriba el traumatólogo.

Podremos reclamar asimismo la indemnización que nos corresponda por las secuelas que nos hayan quedado tras terminar el tratamiento y recibir el alta médica, siempre y cuando las podamos acreditar con los informes médicos que nos hayan dado. Cuantas más pruebas diagnósticas tengamos para demostrar que nos han quedado secuelas mejor (resonancias, ecografías o radiografías), sobre todo si la lesión sufrida es un latigazo cervical, ya que el Baremo nuevo exige que haya una “prueba objetiva” de existencia de dicha lesión.

Si las lesiones sufridas en el accidente derivan en una incapacidad, también se reclamará indemnización por la misma (sea parcial, total o absoluta), así como cualquier otro perjuicio sufrido a consecuencia del mismo, que en el Baremo nuevo se indemniza como perjuicio patrimonial (que puede ser por lucro cesante o por daño emergente).

Por eso siempre recomendamos la contratación de un abogado externo, para que el asesoramiento del abogado particular externo a las aseguradoras ayude a que la valoración de las lesiones sea lo más cercana a la realidad lesional de la víctima.

En LEGALCAR abogados llevamos más de 20 años reclamando indemnizaciones a ocupantes por accidentes de tráfico. Para que el ocupante conozca sus derechos y sepa los pasos que debe dar, ponemos nuestro equipo de profesionales a su disposición desde el primer momento, ayudándole en el proceso de reclamación con todas las garantías.

 

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