900 901 450 / 637 637 637 - Teléfono gratuito

Si no pagas una factura o minuta, el acreedor puede iniciar en tu contra un Juicio Monitorio. Te explicamos las consecuencias.

En el día a día, son muchas las personas que se encuentran con que son acreedoras de una deuda dineraria y pese a los intentos amistosos para cobrarla, no consiguen resultados.

En estos casos, la Ley pone a su disposición un procedimiento sencillo y fácil que se ha previsto para la reclamación de deudas dinerarias, y es el proceso o juicio monitorio.

¿Qué es un juicio monitorio?

El juicio monitorio es un proceso civil declarativo, que tiene como finalidad obtener un título de ejecución. Se encuentra regulado en los artículos 812 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Se trata de un proceso rápido para reclamar deudas dinerarias, siendo necesario cumplir una serie de requisitos previos para poder interponerlo, que se recogen en el artículo 812.1 LEC.

  • Sirve para reclamar cualquier deuda dineraria en cualquier moneda de curso legal.
  • El plazo de pago debe haber vencido (por ejemplo, una factura no abonada en plazo), es decir, no pueden reclamarse deudas de futuro.
  • La cantidad dineraria tiene que ser exigible, es decir, que no puede estar sujeta a condiciones ni depender de ningún tipo de contraprestación.
  • La cantidad debe estar determinada, lo que significa que se tiene que tratar de un importe fijo, líquido.

Además de lo anterior, es necesario poder acreditar la deuda, con cualquier tipo de documentos, facturas, certificaciones, albaranes de entrega, o cualquier otro tipo de documento comercial que acredite una relación duradera entre acreedor y deudor, donde conste la firma de este último, su sello o cualquier otro tipo de marca o señal física o electrónica.

No es necesario, para interponer este tipo de procedimiento, hacer realizado un previo requerimiento de pago extrajudicial, aunque en la práctica casi todos solemos intentar primero un acuerdo amistoso para evitar tener que acudir a los Tribunales.

La competencia corresponde al Juzgado de Primera Instancia del lugar de domicilio del deudor.

Cuando la deuda que se va a reclamar no supera los 2000 euros, cualquier particular puede interponer un proceso monitorio . Pero si la cantidad que se solicita supera ese importe, será necesario contar con asistencia de letrado y procurador, tanto si la persona demandada se opone al pago de esa deuda como si no la paga y es necesario continuar con un proceso de ejecución.

¿Cuándo recurrimos a un proceso monitorio?

Como ya hemos visto, el juicio monitorio es un proceso rápido y sencillo al que se puede recurrir siempre que tengamos una deuda dineraria que reclamar al deudor que no la ha pagado en plazo.

Puede entonces reclamarse cualquier tipo de deuda por el principal o por los intereses, incluyéndose también, por ejemplo, las minutas de honorarios por servicios profesionales. Igualmente, lo más común es recurrir a esta vía cuando se tienen facturas que no han sido abonadas por el deudor en plazo.

El proceso se inicia con la petición del acreedor de la deuda, en la que debe hacer constar, según indica el artículo 814 de la LEC la identidad del deudor, el domicilio tanto del acreedor como del deudor, los hechos que han dado origen a la deuda que se reclama, la cuantía de la misma, y los documentos que demuestren su existencia.

Esta petición inicial no requiere valerse de jurista y procurador, independientemente de la cuantía que se reclame, y deben hacerse copias para cada una de las personas o entidades a las que se vaya a realizar la reclamación.

Una vez admitida la petición, el Secretario Judicial va a requerir de pago al deudor, que dispone de 20 días para abonar la deuda o bien oponerse a su pago presentando un escrito con las correspondientes alegaciones.

Posibles resultados

Una vez el deudor requerido de pago recibe el requerimiento, hay tres posibles resultados o posibilidades:

  • Que pague la deuda, en cuyo caso el proceso termina y el Secretario Judicial procederá al archivo de las actuaciones.
  • Que en el plazo concedido ni pague la deuda ni conteste al requerimiento. En este caso se despachará ejecución contra el deudor (embargo de bienes, nóminas, etcétera).
  • Que se oponga al pago, presentando un escrito de oposición en el que realice las alegaciones que estime oportunas. En este caso habrá que acudir a un procedimiento declarativo (que será verbal u ordinario en función de la cuantía), y para lo que hará falta la asistencia de LegalCar y un procurador salvo que la deuda reclamada sea menor de 2.000 euros.

Si lo que se están reclamando son rentas o cantidades debidas por el arrendatario de una finca urbana, y éste formula oposición, el procedimiento se tramitará por los cauces del juicio verbal, independientemente de la cuantía que se reclame. La sentencia que se dicte tendrá fuerza de cosa juzgada.