Juicio por accidente de moto

Juicio por accidente de moto

Queremos hablar de un caso real sobre una  indemnización que hicimos a un cliente que sufrió unas lesiones derivadas de un accidente de moto. Os queremos contar este caso  para que tengáis una idea de para que os sirve un abogado especialista en la reclamación de la indemnización. El señor J. García tuvo un accidente de tráfico cuando iba con su motocicleta y un conductor de un vehículo no se percató de su presencia y al cambiar de carril le  golpea  y le tira.

ATESTADO DE LA GUARDIA CIVIL COMO BASE DE LA RECLAMACIÓN

La Guardia Civil de Tráfico acudió al lugar de los hechos a fin de establecer quién tuvo la culpa del accidente y elaborar el oportuno atestado. Cuando llegó la Guardia Civil J. García se encontraba dentro de la Ambulancia inconsciente por lo que no pudieron tomarle declaración sobre los hechos. Posteriormente intentaron contactar con él pero debido a sus lesiones no pudieron contactar con él. El resultado fue que el Atestado dio como culpable a ambos conductores del accidente, lo cual implicó que la compañía ofreció una cuantía reducida de  la indemnización que le correspondía al conductor de la motocicleta.

¿POR QUÉ OPTAMOS POR LA VÍA JUDICIAL PARA RECLAMAR LA INDEMNIZACIÓN?

En este caso en concreto hubo dos peleas con la compañía

  • Una primera respecto a la dinámica del accidente, es decir, para que un lesionado cobre el 100% de la indemnización que le corresponde por sus lesiones, ha de demostrar que el culpable del accidente es el contrario. La culpabilidad ha de ser del 100% ya que si se demuestra que existe una conducta antirreglamentaria por parte del lesionado su indemnización será reducida en un porcentaje acorde con su culpa. En este caso es lo que ocurrió al elaborarse un Atestado incompleto y erróneo. En estos casos es complicado que la compañía admita su culpabilidad ya que el Atestado establecía que el motorista circulaba distraído y a una velocidad excesiva. Hechos que como luego os contaremos fuimos capaces de demostrar que era incierto. En función de la responsabilidad existen porcentajes de concurrencia, puede ser al 50% cuando la culpa es compartida por ambas partes iguales, o en una horquilla de 75% al 25% que fue lo que la compañía del coche alegaba, 75% de la culpa para el conductor de la moto y 25% para la del coche, al entender que la causa principal del accidente era la velocidad excesiva del conductor de la motocicleta.

Lógicamente no estábamos conformes con dicha visión y una vez hablado con el cliente le recomendamos la contratación de un perito reconstructor de accidentes que pudiera medir velocidades en base a la huella de frenada, posición de los vehículos, lugar de impacto y deformación de los vehículos. En dicho informe se demostraba que la velocidad de la motocicleta era correcta y que la versión que dio el conductor del vehículo no era posible por los daños ocasionados en ambos vehículos. Dicho informe que tuvo en cuenta no solo la declaración del conductor del vehículo sino también la del conductor de la moto, así como el resto de datos fue fundamental para la obtención de un resultado positivo ya que el atestado carecía de dicha mediciones. Si bien es cierto que la compañía de seguros aporto al juicio otro perito reconstructor de accidentes se determinó por la sentencia que la elaboración no era tan completa y no tenía en cuenta  elementos que sí lo hacía el informe aportado por nuestra parte.

  • La segunda pelea con la compañía fue las lesiones, solicitábamos como indemnización por las lesiones de nuestro cliente la cantidad de 132 mil euros, donde se encontraba incluido tanto la baja laboral, secuelas y una incapacidad parcial generada de las lesiones sufridas  al conductor de la motocicleta. La compañía no reconocía ni la incapacidad ni unas secuelas que se solicitaba ya que se alegaba por la compañía que dichas lesiones eran anteriores al accidente y por tanto no abonables,  y de las lesiones que sí reconocían no era posible generar una incapacidad que según ellos, además de no tenerla, el INSS no le había concedido. Para todo ello se basaba en un informe pericial de un médico de la compañía de seguros.

SENTENCIA A FAVOR Y ÉXITO EN LA RECLAMACIÓN

En la Sentencia, si bien es cierto que no se consiguió toda la reclamación, al no considerarse por el juez como acorde la puntuación solicitada en algunas de las lesiones reclamadas, si se consideró que existía una incapacidad independientemente de que no hubiese sido reconocida por el INSS, ya que de las lesiones sufridas en el accidente le impedía realizar determinadas actividades de ocio como era esquiar, montar en moto, deportes de contacto, etc., ya que tenía una lesión en la rodilla que le dejo una importante limitación de movilidad y de fuerza, y es por ello que al demostrase que la lesión venía derivada del accidente, que dicha lesión impedía dichas actividades de ocio personales de motorista, y que las actividades de ocio estaban demostradas que eran actividades habituales del lesionado la juez entendió que existía esa incapacidad y que dicha incapacidad no era equiparable a la incapacidad laboral, ya que el procedimiento de reclamación de lesiones es un procedimiento civil y no laboral.