La cara menos amable de las compañías de seguros

La cara menos amable de las compañías de seguros

Las compañías de seguros se publicitan mostrando su cara amable y sacando cada cierto tiempo reportajes en prensa sobre supuestos fraudes de lesionados en accidentes de tráfico. Desde Legalcar Abogados queremos mostraros la otra “cara de las compañías de seguros”,  ya que creemos que también se tiene que conocer las prácticas que realizan al límite las compañías de Seguros  y que la gente desconoce.

INFLUENCIA DE LAS COMPAÑÍAS DE SEGUROS EN LAS NUEVAS LEYES DE TRÁFICO

 

MODIFICACIÓN DEL CÓDIGO PENAL

En primer lugar queremos comentar nuestro punto de vista respecto de la influencia que tienen  las compañías de seguros en la nueva legislación penal: la modificación del Código Penal. La nueva regulación penal, que entró en vigor el 1 de julio de 2015, implicó la despenalización de los juicios de faltas, o lo que es lo mismo, la desaparición de los juicios de faltas, hecho que beneficia claramente a las compañías al eliminar la posibilidad de reclamar las lesiones sufridas de un accidente de tráfico en un procedimiento rápido y gratuito como eran los juicios de faltas. De esta manera, con esta nueva regulación se obliga al lesionado a realizar una reclamación por la vía civil, mediante demanda, lo que implica unos gastos iniciales de procurador y perito, y arriesgándose a una posible condena en costas en caso de perder el pleito. Por lo que muchos lesionados de baja intensidad se ven forzados a aceptar lo primero que se les ofrece y no entrar en gastos por no poder permitirse estos costes iniciales para iniciar el pleito civil. El caso extremo lo vemos en los casos en los que la culpa del accidente es discutida, ya que en estos casos, la posibilidad de perder el pleito hace que las víctimas ni siquiera se planteen reclamar sus lesiones, llegando a verse casos en los que no cobran absolutamente ninguna indemnización pese a haber sufrido lesiones graves. Es decir, por un mero tema económico, las víctimas ven restringido su derecho a defender sus intereses.

MODIFICACIÓN DEL BAREMO LEGAL DE TRÁFICO

 

Otra muestra del poder de las compañías es el nuevo Baremo Legal de Tráfico, que ha entrado en vigor el 1 de enero de 2016. Su poder  o influencia se ve en dos sentidos:

  • Primero en conseguir hacer un Baremo que si bien es cierto beneficia a los grandes lesionados (5% de los accidentes de tráfico actualmente), perjudica de forma clara al pequeño y mediano lesionado, es decir, al 95% de los casos reales. Un ejemplo  claro es que el día de baja laboral (valorado como día impeditivo) estaba en el anterior baremo a 58,41€/día y ahora está a 52 €/día (valorado como día de perjuicio personal moderado). Otro ejemplo es eliminar la posibilidad de obtener indemnización si no se ha acudido dentro de los tres días siguientes al accidente al hospital, que dicho así parece tener sentido, pero echamos de menos que dicha información no se transmita al asegurado con tanto “interés” como cuando sale una estafa de un lesionado. Esto perjudica a un gran número de lesionados que intentan automedicarse o aguantar los primeros síntomas tras sufrir un accidente de tráfico y acuden a los servicios de urgencias o al médico de cabecera pasados 3 días después del accidente. Si ocurre esto, conforme a la nueva regulación, ya no podemos reclamar. ¡Ojo! y esto es también para lesiones determinadas, es decir , que si en el parte de urgencias que está en plazo dentro de los tres días no aparece un dolor de hombro, dolor que apareció en el accidente pero que o no se dijo o no sé le puso en el informe, luego no será reclamable por el mismo criterio.
  • Segundo por vender a la opinión pública que el nuevo Baremo Legal de Tráfico ha mejorado la indemnización a los lesionados y que es con el beneplácito de las víctimas. Las indemnizaciones, como ya hemos dicho, sólo han mejorado para un 5% de los casos, quedando expuestos un 95% de los casos a una rebaja que en ocasiones supone hasta un 50% menos con respecto a Baremos anteriores. Lo que tampoco dicen es que para la redacción del nuevo Baremo Legal de Tráfico no han contado ni con los abogados de las víctimas ni con asociaciones de lesionados, ya que sólo han tenido en cuenta a los grandes lesionados y a los médicos de las compañías de seguros.

 

EJEMPLOS REALES DE “LA CARA MENOS AMABLE DE LAS COMPAÑÍAS”

Cómo ejemplos de la cara menos amable de la compañía que vemos en LEGALCAR habitualmente están:

  1. No ofrecer a los lesionados tratamiento rehabilitador gratuito en cuanto dan parte del accidente, lo que implica que si el lesionado no lo solicita dentro de los 15 días siguiente al accidente no tiene derecho a recibir tratamiento de forma gratuita acogiéndose al Convenio Unespa. En el caso de que lo ofrezcan, solo ofrecen información acerca de sus clínicas, sin informar que el lesionado puede elegir entre infinitud de ellas adheridas al Convenio Unespa. Tampoco informan que dichos tratamientos son incluso para aquellos lesionados cuyo accidente es culpable el lesionado, gracias a la cobertura médica de la Póliza de Seguro.
  2. No informar que el lesionado de un accidente tiene derecho a una indemnización en base a su documentación médica, ofreciéndole sus servicios jurídicos cuyo seguimiento médico es, como mínimo, discutible. Lo que implica que si no sabes lo que puedes reclamar y cómo reclamarlo, llegado el momento, la compañía contraria negará el pago de la correspondiente indemnización, obligando a la víctima a buscarse una alternativa, después de meses intentando tramitar el asunto con su compañía de seguros.
  3. No informar que el lesionado puede escoger un abogado externo a la compañía que le puede reclamar la indemnización, obviando por completo la garantía de Defensa Jurídica contenida en la Póliza de Seguro. De esta manera, aprovechándose de la desinformación de la víctima, se coarta la posibilidad del asegurado de elegir al abogado que, a su entender, mejor le pueda representar. La diferencia entre un abogado de compañía y un abogado especialista externo a las aseguradoras ha sido muy comentada por nuestros expertos a través de nuestro Blog.
  4. Las compañías suelen alegar que todas las lesiones son previas al accidente, sobre todo cuando la víctima ya supera los 30 o 35 años. Nos hemos encontrado numerosos casos en los que las compañías de seguros niegan las lesiones derivadas de un accidente de tráfico tratando de demostrar que son anteriores al accidente. Por supuesto, en la gran mayoría de los casos, la víctima no tiene ninguna patología previa relacionada con la lesión derivada del accidente de tráfico y, por tanto, se debe considerar como postraumática.
  5. Respecto a los daños materiales, siempre alegan que la víctima tiene derecho a recuperar sólo valor venal, y no el valor de la reparación del vehículo, incluso omitiendo el derecho al valor de afección, impidiendo el pago del valor del vehículo más acercado al correcto restituyendo al propietario el vehículo en las mismas condiciones antes del accidente.
  6. No existe información junto con la entrega de la póliza que diga que, en caso de accidente, si el lesionado no acude a urgencias en los tres días posteriores al accidente pierde la posibilidad de derecho a indemnización.
  7. No suelen aceptar hacer pruebas diagnósticas (resonancias, ecografías, etc.) ya que dichas pruebas pueden demostrar lesiones más importantes, lo que implica mayor indemnización. Esto se convierte en “la pescadilla que se muerde la cola” cuando, precisamente para demostrar las lesiones, te exigen esas pruebas médicas que ellos mismos rechazan costear, aunque la víctima tenga derecho por la cobertura médica del seguro.
  8. Se alega en casos de culpa discutida que la culpa es del cliente a fin de que tenga que decidir entre aceptar una indemnización ridícula o meterse en un pleito, arriesgándose a un procedimiento con costas y gastos iniciales que, en muchos casos, la víctima no puede permitirse.
  9. En caso de que una lesión no aparezca en un informe médico dentro de los tres días siguientes al accidente, ya sea por no aparecer dolencia o ya sea por error en el hospital, la compañía alega falta de nexo causal y no reconoce el derecho a recibir indemnización por dicha lesión.
  10. Las compañías alegan que un impacto con pocos daños materiales no pueden generar lesiones, hecho que ha quedado totalmente rechazado por expertos en biomecánica y medicina.
  11. Las compañías valoran la indemnización de los lesionados no en base a cada persona sino en base a una estadística de curación de lesiones. Hemos visto cientos de ejemplos de las mismas valoraciones a diferentes lesionados con diferente documentación médica.
  12. Disponen de mayores recursos para poder alargar los pleitos a su favor, lo que agota la paciencia de las víctimas a la hora de reclamar. Al final las compañías siempre salen ganando: o porque pagan menos, o porque la víctima se cansa antes de llegar a pleitear y acepta cualquier oferta a la baja que ofrece la aseguradora. Además con la nueva regulación se empuja todo hacia los acuerdos extrajudiciales, terreno en el que las víctimas tienen todas las de perder.

Último caso de ejemplo: la última “jugada” de una compañía de seguros que este despacho ha visto es manifestar que es imposible localizar a un testigo, vital para definir la responsabilidad del siniestro, y por ello ofertar el 50% de las lesiones a nuestro representado manifestando que en juicio se defendería culpa exclusiva del atropellado,  y cuando nos hemos puesto en contacto con el testigo éste decirnos que la compañía le había llamado y que él ya les había dicho que la culpa era de su vehículo. Una jugada maestra para reducir considerablemente la indemnización de nuestro cliente. Eso sí, a nuestro cliente ya le habían puesto un detective privado alegando riesgo de fraude, para hacerle un seguimiento por si era una “estafa”. Nos preguntamos quién tiene mala fe en este tipo de casos.

ABOGADO DE COMPAÑÍA VS ABOGADO EXTERNO

El hecho de que las compañías no ofrezcan la posibilidad de que sus asegurador elijan libremente los abogados que ellos libremente designen esconde una clara intención: minimizar las cuantías indemnizatorias.

Un abogado de compañía es un abogado que trabaja para la aseguradora, por tanto, sus honorarios los cobra de la compañía, no de la víctima. Estos honorarios son independientes a lo que la víctima reciba en concepto de indemnización, por lo que no puede compartir los intereses de la víctima. Además, los abogados de compañía no pueden ser autónomos en su toma de decisiones, ya que en todo momento deberán contar con la aprobación de la compañía para dar el siguiente paso.

Mientras que, los abogados externos de LegalCar Abogados son profesionales jurídicos libres de intereses de compañías, que hacen depender su minuta de la indemnización que sus clientes finalmente perciban y que ofrecen un asesoramiento completo, tanto médico como jurídico, para reclamar lo máximo posible por los daños sufridos.

LEGALCAR ABOGADOS

Lo que realmente indigna en este despacho es el trato que se realiza a la mayoría de los lesionados, como si todos fueran presuntos estafadores, mientras que las compañías siempre dan la imagen de querer indemnizar. Dicho esto, hemos de manifestar que no es el 100%  de todos los tramitadores y compañías, pero son prácticas habituales que se realizan todos los días y que hacen que los lesionados puedan reclamar las indemnizaciones que les corresponden. También hemos de decir que existe un 3% de estafadores, lo que implica que el 97 % de los lesionados no lo son y las compañías le tratan como si lo fueran.

Por eso, desde LEGALCAR apostamos por ofrecer una información completa a las víctimas, ya que los estudios hablan de que cada 20 minutos hay un accidente de tráfico en nuestro país, y consideramos que es fundamental que todas las víctimas sepan qué derechos tienen. Para ello, las Administraciones, a través de las Autoescuelas, deberían de enseñar de forma resumida qué derechos tiene el conductor, o las propias compañías dentro de su obligación de informar al consumidor deberían aportar, junto con la Póliza, un tríptico con los derechos y deberes que le corresponde al conductor lesionado.

Abogados para accidentes de tráfico

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