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La desprotección física del motorista es uno de los mayores inconvenientes a los que se enfrentan los moteros cuando sufren un accidente de tráfico.

En general, los accidentes de motocicleta suponen tanto para el conductor de la moto como para el ocupante si lo lleva, un riesgo añadido en su integridad física, de la misma manera que ocurre con los ciclistas y los peatones.

En todos estos siniestros, la víctima sufre los daños derivados del accidente en su propio cuerpo directamente, lo que implica mayores posibilidades de tener lesiones graves. De hecho, las propias estadísticas demuestran que los daños personales en accidentes de moto son de mayor entidad que en el caso de, por ejemplo, un accidente de coche, si bien todo depende siempre del tipo de siniestro. De hecho, el riesgo de sufrir un accidente mortal viajando en moto, es hasta 12 veces mayor que en el caso de un vehículo.

Es importante que la víctima cuente siempre con el asesoramiento de LegalCar, ya que son muchas las variantes que pueden darse en la dinámica del siniestro, y cuando se trata de lesiones graves, las indemnizaciones a reclamar son cuantiosas, lo que implica que la compañía de seguros no va a facilitar la tramitación, y es importante que todos los daños sufridos por el motorista sean efectivamente indemnizados, tanto personales como materiales.

El uso de la motocicleta como modo para desplazarse, sobre todo en las grandes ciudades, se ha incrementado en los últimos años, hasta el punto de que han surgido empresas de alquiler de motocicletas que facilitan el uso de la misma, ganándose en rapidez, comodidad, y ahorrando gastos de estacionamiento o tiempo en los desplazamientos.

Paralelamente a ello, también ha crecido la siniestralidad en cuanto a accidentes de moto se refiere, siendo además una constante en las aseguradoras partiendo de que el motorista es el culpable del siniestro. En 2016, hubo más de 200 fallecidos por accidentes de moto.

Los tipos de accidentes de motocicleta más comunes suelen producirse entre un vehículo y una moto, y en la mayoría de las ocasiones por no respetar la prioridad de paso de la moto, por distracciones, o por invadir el sentido de la marcha de la motocicleta. Otras veces, los vehículos olvidan mantener la distancia de seguridad con las motocicletas, sin tener en cuenta que el motorista puede perder el control de la moto y sufrir el accidente.

En otras ocasiones, el accidente de moto se produce por el mal estado de la carretera o por las malas condiciones meteorológicas. Y normalmente, son más graves los siniestros en vías interurbanas, ya que en estos caos interviene un componente de alto riesgo, que es la velocidad.

En los accidentes de moto, es importante tener también en cuenta que en ocasiones ni siquiera llega a producirse colisión, es decir, los motoristas cuentan con una pericia que les permite en muchos casos evitar la colisión con un vehículo realizando una maniobra evasiva con la moto, pero ello no impide que en la mayoría de estas ocasiones terminen perdiendo el control de la misma, sufriendo el accidente.

Estos supuestos son igualmente reclamables, ya que en cualquier caso la relación causal es clara, y el motorista ha evitado un mal mayor, que sería la colisión gracias a su destreza y habilidad, lo que no impide que sufra daños que deben indemnizarse.

¿Qué lesiones puede sufrir un motorista debido a la desprotección física que padece?

Pues en general los daños personales suelen ser graves, y en ocasiones fatales. Pensemos en un caso real que hemos tramitado en LEGALCAR en varias ocasiones: el motorista circula por una carretera de un solo sentido, y un vehículo que circula en sentido contrario realiza un giro (permitido o no), invadiendo el carril por el que circula la moto, y sin apercibirse de su presencia. El resultado es que la motocicleta choca de frente con el lateral de dicho vehículo.

Este tipo de siniestro ha provocado muchas muertes en motoristas, y en los que menos, lesiones muy graves, como puede ser la amputación de extremidades superiores o inferiores, un traumatismo craneoencefálico severo, lesiones en la médula espinal que provocan una paraplejía o tetraplejía, etcétera. Este tipo de daños se producen en el 10% de los accidentes de moto.

Debe tenerse en cuenta, además, que el motorista no solamente se lesiona por la colisión en sí, sino que en la mayoría de las ocasiones sale despedido de la moto, y al caer en la calzada sufre daños que pueden ser de mucha gravedad.

Las fracturas en la pierna, sobre todo en el fémur, también están relacionadas con la desprotección física del motorista, e influye el hecho de la postura adoptada por el motorista al conducir, ya que las piernas juegan un papel fundamental.

Después de las piernas, las fracturas en los brazos también son habituales, y suelen producirse en la caída del motorista al suelo tras el accidente, cuando apoyan el peso de su cuerpo en los brazos. Lo mismo ocurre con las fracturas de cadera, bastante habitual por la violencia al chocar contra el asfalto en la caída.

Otro tipo de lesión muy común en los motoristas son las quemaduras y abrasiones en la piel, producidas en las caídas al entrar el cuerpo en contacto con el asfalto, y en ocasiones pueden producirse heridas y desgarros que, aunque son muy escandalosos, suelen curar bien, aunque en muchas ocasiones dejan como secuelas cicatrices o marcas que también tienen que indemnizarse como perjuicio estético en una reclamación.

¿Influye en la reclamación de indemnización que el motorista no vaya protegido correctamente?

Por supuesto que influye y negativamente. Esto ocurre en accidentes de moto donde el motorista no lleva casco, por ejemplo. Pese a que prácticamente todos los moteros saben de la obligatoriedad de llevar casco, en ocasiones por cercanía o en desplazamientos cortos, por calor, y sobre todo en zonas rurales, el motorista circula sin llevar el casco obligatorio.

En estos casos si se sufre un accidente con lesiones, es muy fácil que la aseguradora niegue el pago en todo o en parte de la indemnización, según el tipo de accidente, por infringir el motorista una norma de obligado cumplimiento, y, sobre todo, alegando que, en caso de haber llevado casco, las lesiones habrían sido menores.

Es importante contar con un buen asesoramiento de LegalCar en estos supuestos, para negociar con la compañía y obtener, en su caso, una indemnización, aunque sea menor, siempre que esté acreditada la culpa del contrario.

¿Pueden darse casos de culpa compartida?

Por supuesto que se dan en el ámbito de los accidentes de moto, pero eso no significa que no se pueda reclamar. Así, si en un accidente resultan culpables tanto el conductor de la moto como el del coche, podrá tramitarse la reclamación de indemnización, pero la misma será inferior porque estará en función del porcentaje de culpa de cada parte.