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Cuando se sufre un daño por accidente de tráfico, la cuantía económica que se reclama en concepto de resarcimiento económico se conoce como indemnización. En este artículo vamos a ver qué conceptos son indemnizables, cómo se deben justificar y las vías para reclamar una indemnización por accidente de tráfico.

INDEMNIZACIÓN POR ACCIDENTE DE TRÁFICO

   Un accidente de tráfico es un hecho traumático que generalmente causa daños a los bienes y a las personas. Todo daño sufrido en un accidente de tráfico es indemnizable siempre que sea cuantificable y la propia víctima no sea responsable exclusivo del siniestro. Se incluyen los daños materiales y los daños personales. Es muy importante poder justificar los daños sufridos y por eso vamos a ver ambos grupos para entender qué y cómo reclamar:

  • Los daños materiales son aquellos daños que suponen un perjuicio económico para la víctima, por ejemplo, gastos, facturas, tickets, deterioro o pérdida de objetos, etc. En este gran bloque entra también lo que jurídicamente se conoce como lucro cesante, que es la cantidad futura y justificada que la víctima deja de percibir como consecuencia del accidente.
  • Los daños personales son aquellos que afectan a la esfera física y psíquica de las víctimas, es decir, lesiones físicas y lesiones psicológicas. En este sentido, el Baremo Legal de tráfico, que se actualiza cada año, recoge la guía para valorar todas las posibles lesiones y su valoración económica conforme a una puntuación que deberá establecer un médico especialista en valoración del daño corporal.

¿QUIÉN FIJA LA CUANTÍA A RECLAMAR POR LAS LESIONES?

Los daños materiales son fácilmente cuantificables justificando facturas, tickets y peritaciones de los daños. Pero la valoración de los daños personales requiere de la intervención de un profesional médico experto en valoración de daño corporal. Lo que comúnmente conocemos como Peritos Médicos. Estas figuras tan importantes en las reclamaciones de indemnizaciones por accidentes de tráfico son médicos especializados en valoración del daño corporal, es decir, expertos en valorar las lesiones sufridas en un accidente de tráfico conforme al Baremo Legal de Tráfico. De sus informes periciales se calcula la indemnización por accidente de tráfico resultante por las lesiones, tanto físicas como psicológicas.

Hacemos en este apartado una especial reseña al Informe Pericial Médico: aquel informe en el que el Perito Médico especialista en valoración de lesiones fija su valoración de las lesiones de la víctima atendiendo a los conceptos y criterios legales establecidos en el Baremo Legal de Tráfico. Para realizar este informe el Perito necesita la documentación médica de la víctima, un seguimiento médico exhaustivo y una valoración final en persona. Este examen médico completo supone que el Perito Médico evalúa el tiempo de curación o estabilización lesional de la víctima y las secuelas. Como hemos dicho, todo conforme al Baremo Legal de Tráfico, para que de dicha valoración pericial pueda extraerse la cuantía que la víctima junto con su abogado puede reclamar en concepto de indemnización por accidente de tráfico contra la compañía de seguros del vehículo responsable del accidente.

¿CÓMO SE VALORAN LAS SECUELAS DE UNA INDEMNIZACIÓN POR ACCIDENTE DE TRÁFICO?

En primer lugar, ¿qué es una secuela? Define «secuela» la Real Academia Española (RAE) como aquel «trastorno o lesión que queda tras la curación de una enfermedad o un traumatismo, y que es consecuencia de ellos.» 

Nos apoyamos en la opinión del Dr. López Jiménez, Perito Médico especialista en valoración del daño corporal para delimitar la definición de lo que son las secuelas. Según el Dr. López Jiménez, «las secuelas por accidentes de tráfico son aquellas lesiones o síntomas que perduran en la víctima tras la aplicación del tratamiento médico oportuno y que no han alcanzado la curación completa. Es decir, se ha producido una estabilización lesional, una mejora, considerable o no, pero no una curación total»

¿Por qué no existe secuela si se alcanza la curación total de las lesiones? «Como su propio nombre indica, la curación, o curación total, de las lesiones, es aquella que no deja síntomas de ningún tipo y por tanto no puede apreciarse trastorno o lesión que quede. Afortunadamente para la víctima, la curación de sus lesiones supone que ya nunca deberá preocuparse médicamente de la lesión que sufrió en el accidente de tráfico. Desafortundamente es algo que no suele darse muy a menudo

¿La curación no es muy habitual? ¿Siempre quedan secuelas? «Siempre, no, porque se dan casos de víctimas que se recuperan por completo. Pero, por lo general, no es habitual curarse por completo. El hecho de que son accidentes aparatosos, con daños materiales de cierta entidad y que los seres humanos estamos físicamente muy desprotegidos ante las fuerzas que se soportan en los siniestros, los cuerpos no se recuperan por completo de las lesiones sufridas inicialmente. Por ejemplo, casos tan clásicos como las cervicalgias o los síndromes postraumáticos cervicales, suelen dejar síntomas como dolor en el cuello, mareos ocasionales, vértigos, rigidez en el cuello, sensación de pesadez en la cabeza, parestesias, etc.»

¿Por qué normalmente no se alcanza la curación y quedan secuelas? «Generalmente porque los tratamientos no son los adecuados, aunque depende mucho de qué lesión inicial sea, la capacidad de regeneración de la víctima y de factores propios del cuerpo humano. Evidentemente hay lesiones que por su propia identidad no son recuperables del todo. Pero cuando digo que los tratamientos no suelen ser los adecuados me refiero más a lesiones de menor importancia que, por no aplicar los tratamientos médicamente demostrados como más adecuados, los síntomas se palían pero quedan secuelas por un tiempo o incluso de por vida. Tomando de nuevo el caso de las cervicalgias, lo mejor médicamente demostrado es que el tratamiento rehabilitador se haga en una clínica especializada que cuente con maquinaria para diferentes terapias y trate a los lesionados combinando tratamientos de rehabilitación funcional y de fortalecimiento.»

¿Hay un número de sesiones de rehabilitación establecido como mínimo? «Para nada. Depende de la lesión y del lesionado. Se pueden dar casos, para lesiones parecidas, que una persona dé 20 sesiones y otra 10.»

Entonces, ¿por qué las clínicas suelen dar entre 20-25 sesiones y dan el alta? «Pregunten a las compañías de seguros.»

RECLAMAR UNA INDEMNIZACIÓN POR EL SEGURO O ABOGADO PARTICULAR

Las pólizas de seguro contienen lo que se conoce como Defensa Jurídica. Este concepto supone una garantía contractual para que el asegurado opte entre dos opciones: que su compañía reclame por él o que su compañía le abone los honorarios que el asegurado deba asumir respecto de la minuta de un abogado particular, que libremente designe.

  • Primera opción: la compañía reclama una indemnización por accidente de tráfico por mis daños. Esta es la opción que por sentido común debería imperar: es mi compañía, ellos velarán por mis intereses. Esto es la teoría, pero la práctica desgraciadamente no es así y existen innumerables ejemplo que hemos recibido en LegalCar. En primer lugar porque esta defensa jurídica que realiza la compañía se hace mediante un tramitador que no es abogado, por lo que la defensa jurídica no es en sí misma “jurídica”, sino más bien una mera tramitación administrativa. Esto supone que la víctima no estará bien informada, no sabrá qué documentación debe reunir para reclamar qué concepto. En segundo lugar, porque los intereses de las compañías son contrarios a los de las víctimas, lo que hace totalmente inviable que la compañía reclame el máximo de indemnización por su asegurado. En tercer lugar, porque la cobertura tiene un límite: una oferta de la contraria. En cuanto haya una oferta de la compañía contraria, independientemente de que sea ajustada o no a la realidad, la compañía propia puede negarse a seguir defendiendo al asegurado si no la acepta. Hemos tenido una cantidad ingente de casos como estos: asegurados que, tras una oferta casi irrisoria de la contraria, son abandonados por no querer aceptarla.
  • Segunda opción: reclamar una indemnización por accidente de tráfico a través de un abogado particular especialista en accidentes de tráfico. El asegurado decide designar libremente a un abogado particular la tarea de defender sus intereses contra la compañía responsable del siniestro. Se envía un escrito de designa de letrado para informar a la compañía propia y desde ese momento ésta se desentenderá de la defensa, pasando el caso a manos del abogado particular. Un abogado particular es un abogado externo a las aseguradoras y totalmente desvinculado de sus intereses como compañías de seguros. Por tanto, una primera ventaja es la total autonomía en la toma de decisiones. Una segunda ventaja viene fácilmente descrita por su condición de experto en la materia: al contrario que los tramitadores de compañía que no son ni profesionales jurídicos, los abogados especialistas en accidentes de tráfico son profesionales jurídicos expertos en la materia de tráfico, es decir, se dedican en exclusiva a reclamar indemnizaciones por los daños sufridos en accidentes de circulación. Ello conlleva que, no sólo conocen las leyes oportunas, sino que también reúnen la experiencia necesaria para ofrecer el mejor asesoramiento a la víctima. Finalmente, la aseguradora está obligada contractualmente a devolver a su asegurado la minuta que éste pague al abogado que libremente ha designado, según el límite establecido en la póliza.