LAS LESIONES PERMANENTES NO INVALIDANTES

Cuando un trabajador sufre un accidente laboral que le ha provocado una lesión que no le va a incapacitar de manera permanente para realizar el mismo, pero que sin embargo si le provoca una alteración de su integridad física (por ejemplo una mutilación o una deformidad), estamos ante una lesión permanente no invalidante.

Cuando esa lesión se encuentre recogida en un baremo específico, el trabajador va a ser indemnizado por la mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social.

Los accidentes de tráfico también pueden provocar este tipo de lesiones. Para los casos en los que las lesiones permanentes no invalidantes están provocadas por un accidente de tráfico, por ejemplo en los casos de los denominados “accidentes in itinere” (es decir, el sufrido al ir o volver del trabajo) o en su jornada laboral,  y le quedan secuelas pero estas no son incapacitantes, la victima sería indemnizada por dos baremos distintos: el Baremo de Accidentes de circulación (por ser un accidente de tráfico), y el Baremo de Lesiones Permanentes No Invalidantes (porque el accidente de tráfico está relacionado con su actividad laboral). Ambas indemnizaciones son compatibles y deben de reclamarse.

La indemnización por accidente de tráfico a partir de enero de 2016 tiene que incluir por un lado los días que hemos tardado en curarnos (indemnización por días), y que sustituyen a lo que en el Baremo antiguo se denominaba “días de sanidad”. Se recoge en la tabla de indemnizaciones por lesiones temporales (Tabla 3), y se computa el plazo desde el día que sufrimos el accidente hasta el día que nos dan el alta médica por estabilización de nuestras lesiones.

Los días se valoran de la siguiente manera:

  • Para calcular la indemnización por Perjuicio personal básico: 30 euros/día
  • Para calcular el perjuicio personal particular por pérdida temporal de calidad de vida, se valora el día muy grave a 100 €, el día grave a 75 €, el día moderado a 52 € y aparte por cada intervención quirúrgica se abonara una cantidad entre 400 y 1600 euros.
  • Para calcular el perjuicio patrimonial se incluye el importe de gastos de asistencia sanitaria, gastos diversos resarcibles, y/o lucro cesante.

En cuanto a las secuelas, debemos distinguir entre las secuelas relativas al perjuicio personal básico y las secuelas por perjuicio personal particular, entendiendo por secuela todo dolor, lesión, limitación o sintomatología que le queda a la víctima una vez que recibe el alta médica, y se siguen distinguiendo según sean funcionales o estéticas.

Secuelas por perjuicio personal básico: se recogen en la Tabla 2.a del nuevo Baremo, que a su vez se subdivide en dos: la Tabla 2.a.1 que recoge tanto las secuelas físicas como las estéticas que se pueden sufrir en un accidente de tráfico, y la Tabla 2.a.2 que transforma en dinero el total de puntos de secuelas que tengamos.

Secuelas por perjuicio personal particular: se aplica en el caso de secuelas de gran importancia, y recoge los supuestos siguientes:

  • Cuando una secuela es igual o superior a 60 puntos o la suma de varias secuelas supera los 80 puntos.
  • Cuando la secuela por perjuicio estético supere los 36 puntos.
  • Cuando las secuelas supongan una pérdida de calidad de vida en la víctima, distinguiendo perjuicio muy grave (la víctima pierde su autonomía personal y no puede hacer las actividades esenciales de su vida), perjuicio grave (la víctima pierde su autonomía personal para alguna de sus actividades esenciales, y equivale a lo que antes llamábamos incapacidad permanente absoluta), perjuicio moderado (la víctima no puede hacer buena parte de sus actividades de la vida personal, y equivale a lo que antes llamábamos incapacidad permanente total), y perjuicio leve (se incluyen las víctimas más de 6 puntos de secuelas que no pueden hacer algunas actividades importantes para su vida personal, o víctimas que aunque no tengan 6 puntos de secuela no pueden hacer los trabajos propios de su ocupación habitual).

Aparte hay que valorar el denominado perjuicio personal de la familia, por ejemplo para supuestos en los que los familiares de un gran lesionado tienen que dedicar una parte o gran parte de su tiempo para cuidarle, en cuyo caso la indemnización se va a ponderar dependiendo del grado de implicación que tengan que tener.