Las lesiones por atropello

Las lesiones por atropello

Los datos son innegables: en España uno de cada 5 fallecidos por accidentes de tráfico es a causa de un atropello, y en nuestro país más de 10.000 personas son atropelladas. La tercera parte de las personas atropelladas son mayores de 60 años, y suelen ser a las que les quedan mayores secuelas,  o incluso fallecen, en mayor medida que las personas más jóvenes.

De cada 10 atropellos, 9 se producen en vías urbanas, lo cual es lógico teniendo en cuenta la gran afluencia de vehículos y de personas. Sin embargo el mayor índice de fallecidos por atropellos se da en vías interurbanas, porque los vehículos circulan a mucha mayor velocidad.

Las causas de los atropellos suelen ser dos: por un lado, la imprudencia de los propios peatones, que en muchas ocasiones cruzan o por lugares indebidos o con los semáforos en rojo. Por otro lado, está el exceso de velocidad con el que circulan la mayoría de los vehículos, que provoca que ante una situación de peligro o riesgo vean mermadas sus capacidades de reacción por ir a mayor velocidad de la debida.

Los menores de 25 años son los conductores que más atropellos provocan. Su inexperiencia como conductores es un factor de riesgo, así como que por su juventud no perciben el riesgo de la misma manera que un conductor experimentado.

LAS LESIONES MÁS COMUNES DE UN ATROPELLO

Partimos de la base de que en un atropello las lesiones generadas a la víctima siempre serán de mayor entidad que si viajaran, por ejemplo, en un vehículo, puesto que están desprotegidas físicamente, y el impacto lo reciben de manera directa en el cuerpo, lo que hace que las lesiones sean mayores.

Dentro de este apartado podemos incluir también a los ciclistas, puesto que cuando son arrollados por un vehículo sufren un “atropello” aunque viajen encima de la bicicleta.

Las zonas más afectadas suelen ser las extremidades inferiores (piernas, cadera, pelvis), y su gravedad puede oscilar entre unas contusiones simples, hasta fracturas (tibia y peroné, o tobillo son bastante comunes), o ya en mayor medida, daños neurológicos o traumatismos cráneo encefálicos (en supuestos de atropellos donde por ejemplo la víctima golpea contra la luna delantera del vehículo), o incluso, como hemos visto, el fallecimiento cuando las lesiones son de extrema gravedad. Las personas mayores de 60 años que sufren un atropello suelen sufrir lesiones más graves y en la mayoría de los casos, incapacitantes.

A la hora de valorar las lesiones, cada víctima es un caso aparte, y dependiendo de múltiples factores (sexo, edad, antecedentes médicos) va a evolucionar de una u otra manera.

RECLAMAR UN ATROPELLO

A la hora de reclamar las lesiones por un atropello tendremos que tener en cuenta por un lado el periodo de incapacidad temporal, es decir, los días que hemos tardado en curarnos. Esos días se computan de distinta manera según el accidente haya ocurrido antes o después del 1 de enero de 2016, ya que en esa fecha ha entrado en vigor un nuevo Baremo que cambia sustancialmente la calificación de esos días.

Para accidentes ocurridos antes del 1 de enero de 2016, la clasificación de los días de sanidad sigue dividiéndose en días de hospitalización (tiempo que pasamos en el hospital pernoctando), días de impedimento (días que estamos incapacitados para realizar las labores propias de nuestro día a día, sea con baja laboral, o con falta de asistencia al colegio, en el caso de un menor, o con reposo o convalecencia, en el caso, por ejemplo, de una ama de casa o un jubilado), y días de curación (periodo fuera de los días de impedimento donde los lesionados realizan tratamiento para la curación de sus lesiones, en general rehabilitación, o se realizan pruebas médicas, etc).

En el caso de los siniestros ocurridos a partir del 1 de enero de 2016, se habla de “lesiones temporales”, equivalentes a lo que antes era el periodo de sanidad, partiendo de una indemnización básica  a la que se irán sumando cantidades adicionales en los supuestos de “pérdida de calidad de vida”  “muy grave” “grave“ y “moderado”. Habrá que esperar un tiempo para ver la aplicación práctica de esta nueva clasificación de los días, pues la entrada en vigor del Baremo nuevo es muy reciente y no ha dado tiempo a ver como estos cambios van a repercutir en cada supuesto.